• Salut avisa que pasar a fase 1 el lunes “quizá no podrá ser en todos los sitios”, en alusión a Barcelona

La epidemia de Covid está remitiendo en el Àrea Metropolitana de Barcelona y en el conjunto de Catalunya, según los datos aportados por el Departament de Salut y el ministerio de Sanidad. Pero un análisis realizado por La Vanguardia a partir de la información disponible en el Portal de dades obertes de la Generalitat revela que la mayoría de los casos sospechosos de la enfermedad aún no tienen acceso a un test de diagnóstico y que la incidencia de la enfermedad en el área metropolitana sigue siendo más alta que en los países más afectados por la epidemia. En Barcelona, uno de cada 125 ciudadanos ha contraído Covid en las dos últimas semanas.

La consellera de Salut, Alba Vergés, dio a entender ayer en rueda de prensa que Catalunya solicitará hoy al ministerio de Sanidad que algunas de las seis regiones sanitarias que aún se encuentran en la fase 0 de la desescalada pasen el próximo lunes a la fase 1. “Estamos trabajando en ello para poder hacer propuestas lo antes posible (…). No esperaremos quince días más para hacer nuevas propuestas”, dijo Vergés, quien evitó concretar para qué zonas se solicitaría la transición a la fase 1 porque “la decisión no está absolutamente tomada. (…) Tal vez no podrá ser en todos los sitios”.

Desde el 11 de mayo han pasado a la fase 1 las regiones sanitarias del Alt Pirineu i Aran, del Camp de Tarragona y de Terres de l’Ebre. Siguen en fase 0 las tres del área metropolitana de Barcelona (metropolitana norte, metropolitana sur y Barcelona ciudad), así como las de Lleida, Girona y Catalunya Central. Hoy está prevista una reunión entre representantes de la Generalitat y del Ayuntamiento para valorar si la ciudad de Barcelona está en condiciones de solicitar el pase a la fase 1 de la desescalada.

Según los datos accesibles en el Portal de dades obertes , Barcelona ha registrado entre el 28 de abril y el 11 de mayo (ambos incluidos) 12.892 nuevos casos de Covid. Esta cifra representa una incidencia acumulada (IA) de 801 casos por 100.000 habitantes en los últimos 14 días.

El dato supone una mejora respecto a los 1.017 casos por 100.000 habitantes registrados doce días antes (del 16 al 29 de abril). Este descenso del 21% en menos de dos semanas indica que la epidemia está en proceso de ser controlada. Pero el coronavirus aún circula a nivel comunitario en Barcelona, transmitiéndose en cadenas de contagio que no se han llegado a cortar.

Tedros Adhanom, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), recordó el lunes en rueda de prensa que el primer requisito que los países deben tener en cuenta antes de levantar restricciones a la movilidad es si la epidemia está bajo control. La OMS ha alertado que precipitarse en la desescalada puede originar rebrotes que obliguen a imponer de nuevo medidas de confinamiento.

Imagen: (Clara Penín)

La situación es parecida en toda el área metropolitana, donde 32 de los 36 municipios tienen una IA superior a 500. Por comparación, Estados Unidos, que se ha convertido en el epicentro global de la epidemia, tiene una IA de 112 casos por 100.000 habitantes –aunque EE.UU. tiene una densidad de población menor y su tasa, a diferencia de las de Catalunya, no incluye casos sospechosos sino sólo casos confirmados-.

Un obstáculo adicional a la desescalada es que sólo un 9,6% de los casos de Covid detectados en el área metropolitana en las dos últimas semanas han tenido acceso a un test de diagnóstico. El 90,4% restante son casos sospechosos confirmados por un profesional sanitario a los que no se ha hecho test.

El Gobierno aprobó ayer una nueva orden que obliga a las comunidades a garantizar a partir de ahora que se haga una prueba diagnóstica de PCR a todos los casos sospechosos en las primeras 24 horas desde el inicio de síntomas. Esta medida, recomendada por la OMS, se considera imprescindible para identificar precozmente nuevos casos y contener rebrotes.

El problema está en vías de solución en Catalunya, donde esta semana se está ampliando la capacidad de diagnóstico con el objetivo de poder hacer tests a todos los casos sospechosos. “Hemos aumentado mucho esta capacidad”, destacó ayer la consellera Alba Vergés. “Tenemos suficiente para abordar todos los casos”. Aún el lunes, de los 2.967 nuevos casos identificados en Catalunya, sólo se pudo hacer un test de diagnóstico al 8,4%.