Después de años de una intensa industrialización, los desafíos ambientales de China están llegando a un punto de inflexión.

Las fábricas y las centrales eléctricas que han impulsado su crecimiento económico también han contaminado su aire, su agua y su suelo hasta el punto en que, de no corregirse oportunamente, los peligros ambientales podrían provocar un riesgo significativo para la sociedad y la economía de China. En un intento por abordar estos desafíos, el Gobierno de China ha declarado una "guerra contra la contaminación" y ha presentado una serie de iniciativas ecológicas.

Estas son las más importantes:

Menos carbón, aire más limpio

China ha adoptado medidas para desmantelar las centrales eléctricas de carbón, disminuir los niveles de emisiones generales y reducir las tasas de emisión de partículas. Se han logrado enormes avances en la calidad del aire; actualmente hay menos días de esmog en las ciudades más grandes de China.

Mejor reglamentación

El antiguo Ministerio de Protección Ambiental se ha transformado en el Ministerio de Ecología y Medio Ambiente (Ministry of Ecology and Environment, MEE), un nuevo organismo con responsabilidades más amplias y claras. Entre las funciones del nuevo ministerio estará la supervisión de todas las políticas relacionadas con el agua, desde la gestión de los recursos oceánicos hasta las aguas subterráneas. Anteriormente, estas se repartían entre diferentes departamentos. El ministerio también tiene a su cargo las políticas sobre el cambio climático.

Financiamiento de un futuro más ecológico

Para financiar la transición hacia una economía más ecológica, China necesita un adicional estimado de 40,3 billones de renminbis (6,4 billones de dólares) a 123,4 billones de renminbis (19,4 billones de dólares). Ha comenzado a cobrar un impuesto ambiental para ayudar a financiar sus políticas ambientales, y también está tratando de atraer más inversiones ecológicas.

La Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda, o Belt and Road Initiative (BRI) de China —un programa mundial masivo que tiene como objetivo mejorar la interconexión entre los países y que está inspirado en la antigua Ruta de la Seda— busca impulsar el comercio y el crecimiento económico tanto de Asia como de otros lugares. Como dijo el Vice Primer Ministro Liu He en la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos este año, la reducción de la contaminación es uno de los principales objetivos estratégicos de China ya que presenta esta iniciativa, junto con la prevención de importantes riesgos financieros y la reducción de la pobreza.

Imagen: Años de vida salvados por persona. Energy Policy Institute at the University of Chicago.

El BRI recibirá el respaldo de importantes recursos. Se espera que, al vencimiento, las inversiones en la iniciativa alcancen alrededor de 4 billones de dólares, provenientes de fuentes privadas, fondos dedicados y bancos multilaterales de desarrollo. Estos recursos, alineados con las prioridades de desarrollo sostenible, tienen grandes posibilidades de contribuir al adelanto del programa ambiental.

El próximo desafío es mejorar las normas de la inversión ecológica. Recientemente, China lanzó la Iniciativa de Gestión de Riesgos Ambientales para las inversiones chinas en el extranjero. Existe un enorme potencial para "ecologizar" la Iniciativa Belt and Road, si las instituciones financieras y las empresas chinas mejoran la gestión del riesgo ambiental de sus inversiones en el extranjero y adoptan principios de inversión responsable. Los bonos verdes son beneficiosos para los inversionistas y los países en desarrollo, ya que financian los proyectos de infraestructura ecológicos que muchos de estos países necesitan con tanta urgencia.

Zonas de desarrollo sostenible

A principios de este año, el Gobierno chino aprobó tres zonas de desarrollo sostenible, que implementarán los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 de las Naciones Unidas:

Shenzhen

Shenzhen es el motor de innovación de China. Esta zona integrará tecnologías en el tratamiento de aguas residuales, el aprovechamiento de residuos, la restauración ecológica y la inteligencia artificial para resolver problemas que van desde la administración de los recursos hasta la contaminación.

Guilin

Esta zona se enfocará en las innovaciones que abordan la desertificación, mediante la creación de soluciones que otras regiones que enfrentan la amenaza de los desiertos invasores puedan copiar.

Taiyuán

Al enfocarse en la contaminación del aire y el agua, esta zona fomentará soluciones innovadoras que las regiones que dependen de la extracción de recursos puedan imitar.

Las empresas tecnológicas como innovadores ecológicos

Los gigantes tecnológicos de China desempeñan un papel fundamental en el desarrollo sostenible. Tencent, Baidu y Alibaba se encuentran entre las 10 principales empresas de Internet del mundo. La tecnología en línea —en especial el comercio electrónico, la banca por Internet y las redes sociales— está acelerando el ritmo del cambio.

Por ejemplo, Ant Financial, una subsidiaria bancaria de Alibaba, es socio fundador de Green Digital Finance Alliance. El objetivo de esta alianza es utilizar la tecnología digital para promover las finanzas ecológicas.

Más de 200 millones de usuarios de Ant se registraron en Ant Forest, una aplicación que utiliza elementos típicos del juego para el seguimiento de la huella de carbono. La aplicación insta a los usuarios a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en la vida real, lo que demuestra el enorme potencial de Fintech para respaldar el desarrollo sostenible. A fines de enero de 2017, el enfoque había evitado 150 000 toneladas de emisiones de CO2.