El líder orientador. Regiones del norte de Asia (parte de China, Corea del Sur y Japón), Indonesia, Tailandia y algunos países de Lationamérica como México, Brasil, Colombia y Chile.

En estos lugares la cualidad que más se espera en un líder es la capacidad de orientar al equipo a largo plazo. En el mundo de los negocios hay proyectos que se alargan durante años, por lo que es importante que la persona al frente de la organización sepa mantener los objetivos y guiar al resto.

El líder oportunista. Alemania, Holanda, Dinamarca, Noruega, Reino Unido, Estados Unidos, Australia y Reino Unido, y países asiáticos con gran influencia británica como India, Singapur y Malasia, así como Hong Kong.

En estas regiones se aprecia que el líder sea resolutivo y demuestre flexibilidad a la hora de alcanzar los objetivos. Pese a ser algo individualista, este líder se asegura de consultar las decisiones con los miembros de su equipo para asegurarse de que todos están en el mismo barco. Además, los líderes oportunistas tienden a ser ambiciosos y a tener poca aversión al riesgo.

El líder directo. Norte de Asia y países como Holanda

En estas regiones los empleados esperan que su líder afronte de cara los problemas. El exceso de comunicación por parte del líder está mal visto: hay que ir al grano. Por ello, se prefieren los líderes orientados a terminar el trabajo y que dicen claramente cuando las cosas no se están haciendo como deberían, aunque interpersonalmente puedan ser poco sensibles en ocasiones.

El líder diplomático. Nueva Zelanda, Suecia, Canadá y gran parte de Latinoamérica.

En estas regiones se da mucha importancia a una comunicación basada en la sensibilidad y la empatía, no sólo para llevarse bien con el líder, sino también para trabajar a gusto. Los empleados de estos lugares prefieren jefes capaces de mantener conversaciones sobre el negocio de forma amistosa, y que las confrontaciones tengan lugar siempre desde el respeto por el otro y la educación. Este tipo de líder ajusta su mensaje para mantener el tono afable de la conversación, ya que ser demasiado directo está visto como un daño innecesario.

El líder pasivo-agresivo. Indonesia y Malasia.

Muchos líderes terminan por hacerse cínicos, desconfiados y distantes, especialmente en situaciones de estrés. Esto se toma como algo natural en estos países, donde el hecho de que el jefe sea excesivamente crítico y estricto se ve como algo natural.