• La riqueza es la mayor amenaza para nuestro mundo, según un nuevo informe científico.
  • La verdadera sostenibilidad sólo se logrará a través de cambios drásticos en el estilo de vida, argumenta.
  • El Foro Económico Mundial ha pedido un gran reinicio del capitalismo tras la pandemia.

Un análisis detallado de la investigación ambiental ha revelado la mayor amenaza para el mundo: la riqueza.

Esa es una de las principales conclusiones de un equipo de científicos de Australia, Suiza y el Reino Unido, que han advertido que abordar el consumo excesivo debe convertirse en una prioridad. Su informe, titulado Advertencia de los Científicos sobre la Riqueza, explica que la verdadera sostenibilidad exige cambios significativos en el estilo de vida, en lugar de esperar que baste con un uso más eficiente de los recursos.

"No podemos depender sólo de la tecnología para resolver problemas ambientales existenciales, como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación", escribe el autor principal del informe, el profesor Tommy Wiedmann, de la Universidad de Ingeniería de Nueva Gales del Sur (Australia), en un artículo en Phys.org. "También tenemos que cambiar nuestros estilos de vida acomodados y reducir el consumo excesivo, en combinación con el cambio estructural".

Los estilos de vida sostenibles se sitúan entre un límite superior o
Los estilos de vida sostenibles se sitúan entre un límite superior o
Imagen: Nature

Un desafío mundial creciente

Hay una aceptación generalizada de que el planeta se enfrenta a un punto de inflexión ecológica. "Para cuidar de la humanidad, debemos cuidar de la naturaleza", dijo el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, en el Día Mundial del Medio Ambiente en junio. Destacó la importancia de hacer cambios a medida que el mundo se recupera de la reciente pandemia: "A medida que trabajamos para reconstruir mejor, pongamos a la naturaleza donde pertenece, en el centro de nuestra toma de decisiones".

Aproximadamente la mitad del PIB mundial está ligado al mundo natural, según la ONU. Además de los muchos millones de empleos que dependen de la naturaleza, también hay miles de millones de personas que están íntimamente relacionadas y dependen totalmente de los remedios y medicinas naturales.

Además, el uso de programas de plantación de árboles y reforestación podría reducir el impacto de las emisiones mundiales y ayudar a cumplir el objetivo del Acuerdo de París de mantener el aumento de la temperatura mundial por debajo de 1,5ºC.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el brote de coronavirus?

Una nueva cepa de coronavirus, COVID-19, se está extendiendo por todo el mundo y está causando muertes y graves problemas en la economía mundial.

Para responder a esta crisis se requiere una colaboración global entre gobiernos, organizaciones internacionales y empresas, que ocupa un lugar central en la misión del Foro Económico Mundial como organización internacional para la cooperación público-privada.

El Foro Económico Mundial, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha creado la Plataforma de Acción contra el COVID. Esta plataforma tiene por objeto catalizar el apoyo del sector privado a la respuesta sanitaria pública mundial al COVID-19, y hacerlo con la magnitud y rapidez necesarias para proteger la vida de los ciudadanos y sus medios de vida, con el fin de encontrar maneras de contribuir a poner fin a esta emergencia mundial lo antes posible.

El Foro, como organización, ya ha apoyado anteriormente iniciativas para la contención de epidemias. En 2017, durante nuestra Reunión Anual, se puso en marcha la Coalición para la Innovación en Preparación para Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), que reúne a expertos del ámbito gubernamental, empresarial, sanitario y académico así como de la sociedad civil, con el fin de acelerar el desarrollo de vacunas. Actualmente, la CEPI está colaborando en la carrera por obtener una vacuna contra esta cepa de coronavirus.

Una llamada para cambios sistémicos

La amenaza de los daños ambientales causados por el hombre se puso de relieve en el Informe sobre los riesgos mundiales en 2020 del Foro Económico Mundial, en el que figura entre los 10 principales riesgos tanto de mayor probabilidad como de mayor impacto.

El principal problema esbozado en el informe es que cualquier ganancia en la eficiencia de los recursos y en la protección del medio ambiente que ofrezcan las soluciones basadas en la tecnología ha sido superada por el crecimiento del consumo. El informe también plantea que podría ser el momento de repensar las ideas tradicionales sobre la oferta y la demanda

En las sociedades capitalistas, la teoría dice que la necesidad del consumidor impulsa el resto de la economía - las empresas sólo producirán cosas para las que haya demanda. Pero la realidad del capitalismo global del siglo XXI es un poco más compleja que eso: algunos economistas sostienen que el crecimiento en sí mismo es el problema.

Las emisiones mundiales, que se muestran como la línea punteada verde, siguen el ritmo del aumento de la producción (púrpura) y del PIB mundial (naranja).
Las emisiones mundiales, que se muestran como la línea punteada verde, siguen el ritmo del aumento de la producción (púrpura) y del PIB mundial (naranja).
Imagen: Nature

Es hora de un gran reinicio

Poco antes del Día Mundial del Medio Ambiente, el fundador y presidente ejecutivo del Foro, el profesor Klaus Schwab, hizo un llamamiento a favor de un gran reinicio del capitalismo tras la pandemia del coronavirus. Su visión del gran reinicio incluye la creación de una economía de interesados directos, en la que el mercado persiga resultados más justos para todos, respaldada por cambios en las políticas fiscales, reglamentarias y de impuestos, y nuevos acuerdos comerciales.

Schwab también pide inversiones que promuevan objetivos compartidos, como la igualdad y la sostenibilidad. Esto es algo que ya está ocurriendo en partes del mundo donde se están promulgando programas de estímulo económico.

Además, Schwab nos insta a abordar los desafíos sanitarios y sociales con las innovaciones que hizo posible la Cuarta Revolución Industrial. Esto significa más colaboración pública/privada en la búsqueda del bien público.

Muchas otras figuras destacadas de todo el mundo se han unido a este llamamiento, entre ellas Su Alteza Real el Príncipe Carlos, el Príncipe de Gales.

La pandemia ha devastado familias y ha paralizado las principales economías. Pero al dirigir los recursos a sistemas y procesos nuevos y mejorados, en lugar de apuntalar los existentes, Schwab cree que es posible un cambio duradero para mejor.

Esa creencia se refleja en el informe de los científicos, que muestra que la riqueza "es realmente peligrosa y conduce a la destrucción a escala planetaria", dice la coautora Julia Steinberger, Profesora de Economía Ecológica de la Universidad de Leeds. "Para protegernos del empeoramiento de la crisis climática, debemos reducir la desigualdad y desafiar la noción de que la riqueza, y quienes la poseen, son inherentemente buenos".