La tendencia más significativa que estamos observando este 2016 es la "platformification" de la banca, donde ambos sistemas Fintech (FI) y Bancos interactúan de forma estratégica y generan sinergías mutuamente beneficiosas, algo así como lo que es Amazon en el retail.

En una entrevista que me hicieron hace un tiempo en el Diario Financiero, comenté de que en Chile estamos en el periodo de evolución de la banca hacia las Fintech, en España pasaron a la aceptación y en UK y Alemania, países pioneros, ya están en la era de la colaboración.

Es una tendencia al alza, donde ambos actores están entendiendo que no son mutuamente excluyentes, pero que se requiere por una parte, un cambio de paradigma del sistema tradicional y por otra, la colaboración con quienes por años han creído tener un negocio con altas barreras de entrada y sin grandes cambios estructurales y que hoy se ven sobrepasados por la tecnología.

Para la primera generación Bancaria (G1), la ventaja competitiva se basaba en la infraestructura, la construcción de marca, y requería una alta inversión y un alto costo operacional. La segunda generación (G2), en la que se encuentran la mayoría de los bancos locales, tomó los mismos productos ofertados, y los transformó en digital, son dueños de su propia tecnología y desarrollan sus propios productos, una especie debunker exclusivo para sus clientes. Esto ha demostrado requerir una altísima inversión y ser lento en su desarrollo (todo un éxito nos decía un alto ejecutivo de un banco global sacar 4 productos nuevos al año).

"Como cliente no te importa desde donde provenga un crédito de consumo, si es desde el banco Santander, Bice o una plataforma especializada. Lo que te importa es que el servicio sea simple, rápido, y al menor coste posible"

La tercera generación bancaria (G3) en cambio, viene a plantear un sistema completamente diferente a lo visto hasta ahora, donde un banco podrá conectarse a múltiples Fintechs (especialistas en un tema particular), tendrán una baja inversión y costos operacionales asociados y podrán lanzar múltiples soluciones en función de la integración lograda. Producto de lo anterior, deberán orquestar un modelo de negocios enfocado en las ventajas que ofrecen las FI y una rápida integración de nuevas soluciones. Veremos en definitiva una migración del sistema bancario tradicional a uno basado en el aprovechamiento de las plataformas.

La irrupción de la tecnología - o más bien, de los arquitectos tecnológicos - en finanzas, obedece a una lógica muy distinta de quienes están detrás de la banca tradicional, donde se busca maximizar el beneficio a corto plazo (observemos solo el sistema de compensaciones anuales de este año), quienes están detrás de empresas de tecnología buscan crear un producto que sea 10x, es decir que mejore las condiciones actuales de manera sustancial - lo que llamamos una disrupción- esa lógica explica el auge que han experimentado las FI, donde solo este año se han acumulado inversiones por 9.4 billones de dólares en 374 tratos, indicativos de que se aproxima un enorme cambio.

Pero ¿qué es la platformification?

Para profundizar en la discusión, es menester aclarar qué entendemos por plataforma: un modelo de negocios de plug-and-play, que permite a múltiples participantes (proveedores y consumidores) conectar e interactuar entre ellos creando y compartiendo valor. (Ver articulo de Ron Shevlin)

Es así como el grado de especialización y eficiencia que tiene una Fintech respecto de un tema, puede ser aprovechado por la banca tradicional si logra una correcta integración, histórico dolor de cabeza para quienes lo han intentado. Esta fórmula cobra más sentido si consideramos que el banco posee la licencia bancaria, tiene el core back-end desarrollado y tiene una gran cantidad de clientes hambrientos por un mejor servicio.

Desagregación Bancaria

Lo que veremos los próximo años son dos caminos posibles (ver imagen de desgregación bancaria): (1) Que el banco cree una plataforma, con la respectiva apertura de su API a cientos de Fintech y desarrolladores, poniendo a disposición la data, para que puedan construir on top of the platform, y donde cualquier proveedor -ajustado a los estándares exigidos- podrá conectar sus productos a la plataforma. (2) El surgimiento de un tercer actor con una plataforma intermedia que interactúe no solo con un banco sino con cientos de bancos y cientos de Fintechs que se conecten en una plataforma que no represente a un solo actor, con los vicios y/o sesgos que este pueda tener.

Es por supuesto inmesurable la cantidad de desafíos que traerá consigo la era de la integración y apertura bancaria, (comenzando por la resistencia al cambio de su actual cultura, hasta como será el tratamiento de la fragmentación en la experiencia del usuario al conectarse en múltiples plataformas). Lo que si tenemos claro hoy, es que estamos ad-portas de la próxima revolución financiera.

Written by Branislav Babaic Gerente de Inversiones en Facturedo.