Por qué invertir en el protagonismo juvenil ya es un imperativo de negocio

Apostar por el protagonismo juvenil es la ventaja estratégica de las empresas que se atreven a invertir. Image: REUTERS/Beawiharta
- Para crecer, las empresas hoy dependen de empoderar a los jóvenes como socios estratégicos en un mundo reconfigurado por la IA, la disrupción laboral y el desgaste de la confianza.
- Que millones de jóvenes sigan fuera del mercado laboral y la formación, mientras las empresas sufren por la escasez de talento, delata un fallo estructural que urge resolver.
- La mentoría inversa, los consejos asesores juveniles y los laboratorios de innovación son herramientas clave para que las empresas den protagonismo a los jóvenes.
Las empresas enfrentan un momento de profunda transición tecnológica y geopolítica que sacude las viejas certezas. La inteligencia artificial reconfigura categorías enteras de trabajo, mientras los mercados laborales se polarizan y la confianza institucional se desmorona. En este entorno, la ventaja competitiva y el crecimiento a largo plazo dependen de algo más que los modelos tradicionales o los éxitos del pasado: dependen de aprovechar todo el potencial de las nuevas generaciones.
Compañías de todos los mercados pueden acceder a una enorme reserva de pensamiento innovador para blindar sus operaciones si fomentan el desarrollo de los jóvenes y les permiten definir la estrategia junto a la alta dirección. Invertir en el protagonismo juvenil —darles el poder de tomar decisiones y diseñar soluciones— ya no es un "lujo opcional". Es una necesidad estratégica para cualquier organización que busque resiliencia económica y credibilidad.
Los retos son grandes, tanto para los jóvenes como para las empresas
La necesidad de empoderar a los jóvenes se apoya en los datos. Para 2025, unos 262 millones de personas entre 15 y 24 años —aproximadamente uno de cada cuatro a nivel global— no trabajaban, no estudiaban ni recibían formación. Al mismo tiempo, los empleadores de todas las industrias siguen reportando una persistente escasez de talento. Se trata de un desajuste evidente en el mercado laboral que pone en riesgo las futuras reservas de habilidades; corregir este desequilibrio sería un beneficio compartido para todas las generaciones.
El rápido ascenso de la IA no ha hecho más que elevar la apuesta. Los jóvenes reconocen abrumadoramente el poder de esta tecnología: nueve de cada 10 la ven como transformadora y el 60% ya la utiliza para desarrollar sus capacidades. Sin embargo, dos tercios de los encuestados en el Youth Pulse 2026 —un estudio del Foro Económico Mundial aplicado a casi 4600 jóvenes en más de 100 países— temen que la IA reduzca el número de puestos de nivel inicial disponibles en los próximos tres años. Estos cargos son cruciales porque representan la rampa de acceso tradicional a un empleo estable. Su erosión no solo arriesga el desperdicio de talento, sino que deja a toda una generación sintiéndose excluida del progreso económico.
Para las empresas, las consecuencias de ignorar a las nuevas generaciones son profundas. Los modelos de crecimiento basados en la innovación y el consumer insight no pueden prosperar si se deja de lado al grupo que mejor entiende las tecnologías emergentes y los cambios culturales. Los consumidores jóvenes marcan el ritmo de la demanda. Por eso, sus perspectivas —ya sea sobre nuevos servicios digitales o sobre la evolución de las tendencias en alimentos y bebidas— tienen un valor comercial incalculable. Excluirlos de la toma de decisiones es, sencillamente, una mala estrategia de negocio.
Invertir en los jóvenes es el núcleo de cómo crecemos y blindamos nuestras cadenas de valor a largo plazo. En Nestlé, nos enfocamos en equipar a las nuevas generaciones con las habilidades y la experiencia necesarias para triunfar, porque cuando los jóvenes prosperan, nuestras comunidades y cadenas de valor se fortalecen.
—Lisa Gibby, Vicepresidenta Ejecutiva Adjunta y Jefa de Comunicaciones de Nestlé”Cómo pueden las empresas potenciar el talento joven
¿Qué herramientas prácticas pueden usar las compañías para aprovechar mejor este talento? El primer paso es ir más allá del compromiso simbólico. Los líderes empresariales deben fomentar una co-creación genuina, donde los jóvenes líderes trabajen junto a los ejecutivos para desafiar supuestos y diseñar nuevas soluciones. Se trata de compartir el poder en el lugar de trabajo, no solo de escuchar.
Existen diversas herramientas para apoyar este cambio. Los programas de mentoría inversa o reverse mentoring, por ejemplo, rompen las jerarquías tradicionales al permitir que los colaboradores más jóvenes aporten sus conocimientos y puntos de vista a los colegas de mayor antigüedad. Este enfoque de mentoría "de abajo hacia arriba" tiene un historial comprobado en el intercambio de conocimientos intergeneracionales.
Los consejos asesores juveniles son otro mecanismo importante para canalizar las perspectivas de los jóvenes hacia la toma de decisiones corporativas, siempre que se integren en la gobernanza y no se traten como algo periférico. Si se utilizan correctamente, estos consejos ayudan a afinar el pensamiento estratégico en torno a los riesgos y oportunidades a largo plazo.
Por su parte, los laboratorios de innovación también pueden servir como puentes entre generaciones, fomentando la creatividad y probando nuevas ideas fuera de las restricciones tradicionales de la empresa. Así, los jóvenes emprendedores y empleados pueden colaborar directamente con las unidades de negocio.
La acción colectiva entre compañías también es clave. La Alianza Global para la Juventud, cofundada por Nestlé en Europa en 2014 —en el punto más crítico de la crisis de desempleo juvenil—, fue el primer movimiento del sector privado dedicado a preparar a los jóvenes para el mundo laboral. Desde su expansión global en 2019, la Alianza ha reunido a 22 multinacionales que emplean a más de cuatro millones de personas y ha generado más de 40 millones de oportunidades de desarrollo. Su valor radica no solo en su alcance, sino en la coordinación: permite a las empresas actuar como una verdadera comunidad en lugar de trabajar de forma aislada.
El dividendo de la confianza
Existe aquí un importante dividendo de confianza para las empresas. Ante el profundo escepticismo sobre las motivaciones corporativas, la colaboración entre generaciones ayuda a reconstruir la credibilidad. Los jóvenes valoran el propósito, y las empresas que fomentan una participación real —especialmente en temas como el cambio climático o la inclusión— tienen más probabilidades de atraer talento y ganar el apoyo de los consumidores.
Forjar esta colaboración intergeneracional requiere compromiso. Los desequilibrios de poder están profundamente arraigados y compartir la toma de decisiones exige la voluntad de escuchar verdades incómodas. Pero la recompensa es sustancial. Las empresas se benefician de líderes jóvenes que no solo son nativos digitales, sino que aportan modelos mentales distintos para resolver los desafíos del negocio.
En una era de cambios acelerados, la pregunta para el sector empresarial no es si este puede permitirse invertir en el protagonismo juvenil, sino si puede permitirse no hacerlo. El crecimiento en el siglo XXI dependerá cada vez más de la capacidad de adaptarse a los cambios vertiginosos de la tecnología y el poder económico. Las compañías que triunfen en este mundo volátil serán aquellas que reconozcan a los jóvenes como socios esenciales para construir una prosperidad sostenible.
No te pierdas ninguna actualización sobre este tema
Crea una cuenta gratuita y accede a tu colección personalizada de contenidos con nuestras últimas publicaciones y análisis.
Licencia y republicación
Los artículos del Foro Económico Mundial pueden volver a publicarse de acuerdo con la Licencia Pública Internacional Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0, y de acuerdo con nuestras condiciones de uso.
Las opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no del Foro Económico Mundial.
Mantente al día:
Emprendimiento
La Agenda Semanal
Una actualización semanal de los temas más importantes de la agenda global
Más sobre Perspectivas JuvenilesVer todo
Zane Čulkstēna
3 de marzo de 2026







