La IA industrial puede transformar la respuesta ante desastres, pero solo si trabajamos unidos

La IA industrial puede transformar la respuesta ante desastres: de un modelo caótico y reactivo a uno coordinado y eficaz. Image: Unsplash/Chris Gallagher
- Los equipos de primera respuesta suelen trabajar con herramientas obsoletas, lo que provoca cortes de servicio más prolongados, el agotamiento de los recursos y el aislamiento de las comunidades durante largos periodos.
- La IA industrial tiene el poder de transformar nuestra forma de responder ante los desastres, pasando de un modelo caótico y reactivo a uno coordinado y eficaz.
- Los sectores público y privado deben dar un paso al frente y aprovechar la oportunidad que ofrece la IA industrial para liderar respuestas inteligentes y coordinadas que restablezcan rápidamente el suministro de agua, energía y conectividad.
Minnesota, pleno invierno. Una tormenta de nieve azota la ciudad, dejando el caos a su paso.
No es una nevada cualquiera: hay 500 000 hogares sin electricidad, conductores varados en carreteras rurales y vuelos cancelados. Mientras tanto, a doce metros de altura en un poste de luz, un técnico intenta restablecer el servicio. Entre cierra los ojos para distinguir una pieza entre la escasa visibilidad. No tiene señal para verificar la reparación ni para pedir refuerzos.
Y el tiempo corre: abajo, las familias aguardan a que pase la tormenta en hogares fríos y a oscuras.
Cuando ocurre un desastre, los trabajadores de primera línea deben movilizarse
No solo son los trabajadores de los servicios de emergencia. También están los técnicos de gas y electricidad, los ingenieros de telecomunicaciones que reconectan las comunidades, las empresas de agua que controlan los incendios forestales.
Pero, con demasiada frecuencia, estos equipos de respuesta acuden a la batalla armados con herramientas del siglo pasado. Las complejas labores de recuperación se gestionan con carpetas y montañas de papel. Y eso tiene un precio: cortes de suministro más prolongados, agotamiento de los recursos y comunidades desconectadas por más tiempo.
Antes podíamos permitirnos mantener este statu quo. Los desastres provocados por el clima podían superarse con pura determinación y fuerza de voluntad. Pero ya no es así.
Los desastres naturales —desde olas de calor hasta incendios forestales, huracanes e inundaciones— se han vuelto asombrosamente comunes. En 2023, hubo 415 desastres naturales en todo el mundo, frente a los 123 de 1980. Fenómenos de esta magnitud no solo están aumentando en frecuencia, sino también en intensidad: ocho de los diez desastres más costosos desde 1900 han ocurrido en los últimos 20 años.
El problema se ha vuelto tan extenso que tenemos que cambiar la forma de resolverlo, o quedaremos sepultados bajo sus consecuencias.
Ya no basta con depender de un mosaico de esfuerzos locales heroicos, supeditados a personas valientes frustradas por una infraestructura fragmentada y demoras en las comunicaciones. Los mayores beneficios que pueden obtener las sociedades vendrán ahora a nivel de sistema: de una coordinación más inteligente entre las empresas de servicios públicos, los organismos públicos y las comunidades para reconstruir la vida de las personas. No solo con más camiones y lonas.
¿Puede la IA industrial optimizar la recuperación ante desastres?
Este es uno de los casos de uso más atractivos de la inteligencia artificial (IA). La "IA industrial" es exactamente lo que parece: IA diseñada para plantas, hangares o para el trabajo en el terreno. Es una IA que se aleja de la hipérbole, que no promete soluciones milagrosas, sino que está entrenada para resolver problemas específicos y tangibles en sectores donde, a veces, hay vidas en juego.
Además, tiene el poder de transformar nuestra forma de responder ante los desastres: de un modelo caótico y reactivo a uno coordinado y eficaz.
Antes de que se produzca un desastre, los planificadores cuentan con un centro de mando impulsado por IA. Este predice dónde podría desplazarse, por ejemplo, una tormenta severa, y mapea esa predicción en una representación en tiempo real de todos los activos en riesgo. Además, indica qué piezas se encuentran en qué lugar y qué personal está disponible.
Esto significa que la IA puede responder a las preguntas más urgentes en una situación de desastre: ¿Dónde debemos centrar primero los esfuerzos de restauración? ¿Qué líneas eléctricas corren mayor riesgo de fallar? ¿Qué torre de telefonía móvil permite que el hospital vuelva a estar conectado?
¿Cómo puede la IA industrial priorizar las respuestas de emergencia?
Estos análisis predictivos priorizan el despliegue de equipos sobre el terreno. Crucialmente, este despliegue une a las distintas empresas de servicios públicos de la región —lo que en EE. UU. se conoce como "ayuda mutua"— y vincula sus sistemas independientes. Porque en el ojo de la tormenta, no importa qué logotipo lleve el camión; lo que importa es unir fuerzas y compartir recursos para proteger a las comunidades lo más rápido posible.
Esta coordinación ocurre incluso sin IA, pero puede ser penosamente lenta. Los equipos se agrupan en estacionamientos a la espera de órdenes, mientras las ubicaciones y tareas se trazan con marcadores en una pizarra. Los equipos pueden esperar días para ser desplegados, o incluso no llegar a utilizarse, mientras la infraestructura vital colapsa y las familias encienden velas en medio de un apagón.
La IA industrial conecta a las personas, las piezas y los lugares de la manera más eficiente posible. Los equipos se despliegan y reasignan automáticamente en tiempo real a medida que la situación cambia sobre la marcha. Además, una vez que los técnicos están en el sitio, pueden analizar una pieza mediante una imagen o video, identificando la falla y recibiendo guía para la reparación según las especificaciones exactas de diseño.
Todo esto permite que la señal, la energía o el agua se restablezcan mucho más rápido.
Para Brian Burdette, jefe del equipo de respuesta a emergencias de SoCalGas —la mayor distribuidora de gas natural en EE. UU.—, esa es la clave: "Si podemos reducir los tiempos de restablecimiento llevando a los equipos a los lugares adecuados con el equipo correcto, incluso antes de que el evento ocurra, los hospitales mantienen su energía, el personal de campo trabaja seguro y las familias regresan antes a la calidez de sus hogares".
Esto no es una hipótesis; son tecnologías que ya se están implementando de forma piloto en los sectores de energía, agua y telecomunicaciones.
¿Cómo puede la colaboración optimizar la IA industrial?
Pero, si queremos ver un impacto real, debemos adoptar un espíritu de apertura y colaboración. Necesitamos que los países y las empresas se unan a nivel sistémico, no solo organización por organización o región por región.
Para los líderes de estos sectores, eso significa tratar la respuesta ante desastres como la capacidad estratégica fundamental que es. Esto implica implementar flujos de trabajo basados en IA para cada etapa de un desastre —desde la predicción hasta la comunicación con los clientes— y estar dispuestos a compartir sistemas con empresas del mismo entorno.
Para los responsables políticos, significa crear un marco de resiliencia nacional impulsado por la IA: estándares de datos compartidos, incentivos y regulaciones que permitan a las empresas de servicios públicos, los gobiernos locales y las ONG utilizar la tecnología para que todo vuelva a ponerse en marcha. También debemos exigir a las empresas que cuenten con planes de respuesta a emergencias y tecnología que sea compatible entre sí.
A medida que los grandes desastres se convierten en una realidad cada vez más acuciante en todo el mundo, un enfoque fragmentario ya no será suficiente. Los sectores público y privado deben redoblar sus esfuerzos y aprovechar la oportunidad que ofrece la IA industrial para dar respuestas inteligentes y coordinadas que restablezcan el agua, la electricidad y las comunicaciones con mayor rapidez. Se lo debemos al técnico que arriesga su vida a doce metros de altura en medio de una tormenta de nieve.
No te pierdas ninguna actualización sobre este tema
Crea una cuenta gratuita y accede a tu colección personalizada de contenidos con nuestras últimas publicaciones y análisis.
Licencia y republicación
Los artículos del Foro Económico Mundial pueden volver a publicarse de acuerdo con la Licencia Pública Internacional Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0, y de acuerdo con nuestras condiciones de uso.
Las opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no del Foro Económico Mundial.
Mantente al día:
Energy Production
Temas relacionados:
La Agenda Semanal
Una actualización semanal de los temas más importantes de la agenda global
Más sobre Resiliencia, Paz y SeguridadVer todo
Lord Mark Malloch-Brown, Sara Pantuliano and Bright Simons
11 de febrero de 2026






