Casi uno de cada seis menores españoles se ha sentido habitualmente deprimido durante la crisis del coronavirus, siendo los de hogares con menos recursos los han sufrido más, según publicó el jueves la Fundación Save the Children.

España ha tenido uno de los confinamientos más estrictos del mundo, que ha obligado a mantener a los niños en casa durante semanas, con el objetivo de frenar un brote que ha matado a casi 28.000 personas en el país.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el brote de coronavirus?

Una nueva cepa de coronavirus, COVID-19, se está extendiendo por todo el mundo y está causando muertes y graves problemas en la economía mundial.

Para responder a esta crisis se requiere una colaboración global entre gobiernos, organizaciones internacionales y empresas, que ocupa un lugar central en la misión del Foro Económico Mundial como organización internacional para la cooperación público-privada.

El Foro Económico Mundial, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha creado la Plataforma de Acción contra el COVID. Esta plataforma tiene por objeto catalizar el apoyo del sector privado a la respuesta sanitaria pública mundial al COVID-19, y hacerlo con la magnitud y rapidez necesarias para proteger la vida de los ciudadanos y sus medios de vida, con el fin de encontrar maneras de contribuir a poner fin a esta emergencia mundial lo antes posible.

El Foro, como organización, ya ha apoyado anteriormente iniciativas para la contención de epidemias. En 2017, durante nuestra Reunión Anual, se puso en marcha la Coalición para la Innovación en Preparación para Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), que reúne a expertos del ámbito gubernamental, empresarial, sanitario y académico así como de la sociedad civil, con el fin de acelerar el desarrollo de vacunas. Actualmente, la CEPI está colaborando en la carrera por obtener una vacuna contra esta cepa de coronavirus.

Save the Children dijo que su encuesta de abril reflejaba que aunque el confinamiento permitía a muchas familias disfrutar de más tiempo juntos, el 17% de los niños se sentía deprimido a menudo o diariamente y las nuevas dificultades económicas estaban aumentando las desigualdades.

En las hogares más vulnerables, el 32,3% de los niños tenían dificultades para dormir, mientras que el 30,1% temía la enfermedad COVID-19, casi un tercio más que en los hogares menos desfavorecidos. Los que procedían de entornos más pobres también lloraban más, según una encuesta elaborada con más de 1.800 entrevistas a niños, niñas y sus familias de toda España.

Save the Children dijo que una de cada cuatro familias vulnerables ha sufrido la pérdida de su trabajo o la reducción de sus ingresos, lo que ha generado mucha tensión e incertidumbre entre los menores. En algunos casos, las familias han tenido que compartir la vivienda con extraños para reducir el coste del alquiler.

“Estar aislado en pisos muy pequeños con personas que no son parte de tu familia es en realidad un riesgo, porque estas familias se enfrentan a dos tipos de estrés. Han perdido sus trabajos porque no pueden trabajar y están aislados en lugares muy pequeños”, dijo a Reuters Andrés Conde, director general de Save the Children.

La organización instó a las autoridades a apoyar a las familias pobres para cubrir sus necesidades básicas.

El Gobierno español ha indicado en repetidas ocasiones que no dejará a nadie atrás y quiere introducir un ingreso mínimo vital que recibirán cerca de un millón de los hogares más pobres.