El chef Daniel Humm, de Eleven Madison Park, acostumbrado a que lo paguen por elegantes cenas con tarjetas exclusivas, dice que su mayor recompensa durante la crisis del COVID-19 son las sonrisas agradecidas de los neoyorquinos pobres alimentados por el restaurante de tres estrellas Michelin que se transformó en una cocina a beneficio.

Los cocineros del lugar de Manhattan, que fue nombrado Mejor Restaurante del Mundo en 2017 por la Academia de Mejores 50 Restaurantes mundiales, están preparando 3.000 comidas diarias para los trabajadores de primera línea y los pobres de Nueva York, en su mayoría distribuidas en una iglesia de Harlem.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el brote de coronavirus?

Una nueva cepa de coronavirus, COVID-19, se está extendiendo por todo el mundo y está causando muertes y graves problemas en la economía mundial.

Para responder a esta crisis se requiere una colaboración global entre gobiernos, organizaciones internacionales y empresas, que ocupa un lugar central en la misión del Foro Económico Mundial como organización internacional para la cooperación público-privada.

El Foro Económico Mundial, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha creado la Plataforma de Acción contra el COVID. Esta plataforma tiene por objeto catalizar el apoyo del sector privado a la respuesta sanitaria pública mundial al COVID-19, y hacerlo con la magnitud y rapidez necesarias para proteger la vida de los ciudadanos y sus medios de vida, con el fin de encontrar maneras de contribuir a poner fin a esta emergencia mundial lo antes posible.

El Foro, como organización, ya ha apoyado anteriormente iniciativas para la contención de epidemias. En 2017, durante nuestra Reunión Anual, se puso en marcha la Coalición para la Innovación en Preparación para Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), que reúne a expertos del ámbito gubernamental, empresarial, sanitario y académico así como de la sociedad civil, con el fin de acelerar el desarrollo de vacunas. Actualmente, la CEPI está colaborando en la carrera por obtener una vacuna contra esta cepa de coronavirus.

“El otro día hubo una persona que dijo: ‘Oh, mi Dios, ésta es la mejor comida que he tenido’”, dijo Humm, parado dentro de su restaurante vacío y oscuro, que debió cerrar a mediados de marzo por la pandemia del coronavirus.

Trabajando junto al organismo no gubernamental basado en Nueva York Rethink Food, que transforma las sobras de los restaurantes en platos para los más pobres, Humm y su equipo produjeron unas 90.000 comidas semanales para los necesitados durante la pandemia.

El personal de la cocina trabaja para crear cajas de donación de alimentos para dar a las familias necesitadas en la cocina del restaurante con estrellas Michelin Eleven Madison Park mientras continúa el brote de la enfermedad coronavirus (COVID19) en el distrito de Manhattan de Nueva York, EE.UU., el 20 de mayo de 2020
El personal de la cocina trabaja para crear cajas de donación de alimentos para dar a las familias necesitadas en la cocina del restaurante con estrellas Michelin Eleven Madison Park mientras continúa el brote de la enfermedad coronavirus (COVID19) en el distrito de Manhattan de Nueva York, EE.UU., el 20 de mayo de 2020
Imagen: REUTERS/Lucas Jackson - RC2NTG9EZEMF

“Cuando esta crisis comenzó a pasar y tuvimos que apagar las luces por un minuto, entramos un poco en shock como todos los demás”, dijo Humm. “Pero luego, bastante rápido, sentimos que queríamos ayudar de la manera en que pudiéramos”, agregó.

Sin manteles ni clientes ricos, el restaurante luce solitario en comparación con la actividad en la cocina, donde se preparan comidas que se distribuyen en iglesias, comedores, centros comunitarios y proyectos de vivienda.

Humm transformó la cocina en un lugar donde preparar comidas a partir de donaciones privadas y de 250.000 dólares donados por American Express, todo gestionado a través de Rethink Food.

Después de que pasen las restricciones por el COVID-19 y vuelva cierta normalidad, Humm sabe que seguirá cocinando no sólo para el 1% sino también para quienes enfrentan la pobreza extrema.

“La comida es mágica, es tan poderosa”, dijo. “Quiero decir, hay muy pocas cosas en el mundo que tocan a todos”, agregó.