El Gobierno español decidirá el viernes qué regiones podrán abrir bares, restaurantes y lugares de culto dentro del plan de salida gradual del confinamiento, aunque es probable que tanto la Comunidad de Madrid como Cataluña no puedan avanzar todavía hacia la siguiente fase.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el brote de coronavirus?

Una nueva cepa de coronavirus, COVID-19, se está extendiendo por todo el mundo y está causando muertes y graves problemas en la economía mundial.

Para responder a esta crisis se requiere una colaboración global entre gobiernos, organizaciones internacionales y empresas, que ocupa un lugar central en la misión del Foro Económico Mundial como organización internacional para la cooperación público-privada.

El Foro Económico Mundial, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha creado la Plataforma de Acción contra el COVID. Esta plataforma tiene por objeto catalizar el apoyo del sector privado a la respuesta sanitaria pública mundial al COVID-19, y hacerlo con la magnitud y rapidez necesarias para proteger la vida de los ciudadanos y sus medios de vida, con el fin de encontrar maneras de contribuir a poner fin a esta emergencia mundial lo antes posible.

El Foro, como organización, ya ha apoyado anteriormente iniciativas para la contención de epidemias. En 2017, durante nuestra Reunión Anual, se puso en marcha la Coalición para la Innovación en Preparación para Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), que reúne a expertos del ámbito gubernamental, empresarial, sanitario y académico así como de la sociedad civil, con el fin de acelerar el desarrollo de vacunas. Actualmente, la CEPI está colaborando en la carrera por obtener una vacuna contra esta cepa de coronavirus.

En una señal de que la vida vuelve a la normalidad, las playas de Barcelona volvieron a abrir por un período corto de tiempo, desde las seis hasta las diez de la mañana del viernes, para permitir la entrada de nadadores y de gente que paseaba por la orilla. Otros optaban por surfear o remar con sus tablas sobre las aguas de la ciudad condal bajo la supervisión de la policía.

“Esto es libertad”, dijo una sonriente nadadora, Marta Torrents, junto a la playa y vestida con un traje de neopreno. “Poder salir al mar y nadar... para mí es perfecto.”

España ha sido uno de los países más afectados a nivel mundial por la pandemia del coronavirus, con más de 26.000 muertes. Las regiones de Madrid y Cataluña representan alrededor de la mitad de todas las infecciones registradas.

El gobierno tiene previsto decidir el viernes qué regiones pasarán a la segunda fase de un total de cuatro establecidas para salir del confinamiento; los resultados se publicarán oficialmente el sábado. El país aspira a volver a la normalidad para finales de junio.

“Hay al menos dos territorios especialmente golpeados por el virus que son Madrid y Barcelona. No hace falta ser un gran experto para llegar a la conclusión de que quizás es razonable que sean los territorios donde la desescalada vaya con unos ritmos más lentos”, dijo el vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, en una entrevista con Radiocable el viernes.

España está saliendo poco a poco de un rígido confinamiento, después de ocho semanas desde que se decretara el estado de alarma para frenar la pandemia, lo que ha paralizado la economía y provocado la destrucción de cientos de miles de puestos de trabajo.

El gobierno relajó las medidas de confinamiento esta semana, permitiendo la práctica de ejercicio y la reapertura de los pequeños negocios como las peluquerías, aunque con medidas para asegurar el distanciamiento social.

En la próxima etapa, los bares, restaurantes y lugares de culto podrán abrir con capacidad limitada.

En la cuarta y última fase, prevista para finales de junio, las playas se abrirán para tomar el sol y se relajarán todavía más las restricciones en tiendas y restaurantes.