La Iglesia católica brasileña rindió este domingo un homenaje al personal sanitario en medio de la crisis del coronavirus y vistió de médico al Cristo Redentor gracias a unas imágenes que se proyectaron sobre la escultura que corona el cerro Corcovado en Río de Janeiro.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el brote de coronavirus?

Una nueva cepa de coronavirus, COVID-19, se está extendiendo por todo el mundo y está causando muertes y graves problemas en la economía mundial.

Para responder a esta crisis se requiere una colaboración global entre gobiernos, organizaciones internacionales y empresas, que ocupa un lugar central en la misión del Foro Económico Mundial como organización internacional para la cooperación público-privada.

El Foro Económico Mundial, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha creado la Plataforma de Acción contra el COVID. Esta plataforma tiene por objeto catalizar el apoyo del sector privado a la respuesta sanitaria pública mundial al COVID-19, y hacerlo con la magnitud y rapidez necesarias para proteger la vida de los ciudadanos y sus medios de vida, con el fin de encontrar maneras de contribuir a poner fin a esta emergencia mundial lo antes posible.

El Foro, como organización, ya ha apoyado anteriormente iniciativas para la contención de epidemias. En 2017, durante nuestra Reunión Anual, se puso en marcha la Coalición para la Innovación en Preparación para Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), que reúne a expertos del ámbito gubernamental, empresarial, sanitario y académico así como de la sociedad civil, con el fin de acelerar el desarrollo de vacunas. Actualmente, la CEPI está colaborando en la carrera por obtener una vacuna contra esta cepa de coronavirus.

Con las iglesias cerradas por las restricciones a la circulación de personas impuestas por las autoridades locales para contener la expansión de la pandemia, el cardenal Orani Tempesta realizó una ceremonia casi solitaria a los pies del Cristo, a 709 metros sobre el nivel del mar y con una vista privilegiada de toda la ciudad.

Además, fue una manera de pedir a los brasileños que se quedaran en casa para frenar la expansión del virus, en un país donde su presidente, Jair Bolsonaro, ha restado importancia a la enfermedad en varias ocasiones. Sobre la estatua se proyectaron imágenes con banderas de los países más afectados por la pandemia, como España, China, Estados Unidos, Italia y el propio Brasil, y mensajes escritos por niños en los que se leía “todo va a estar bien”.

Unas horas antes de la ceremonia en el Corcovado, el rector del Santuario del Cristo Redentor, Omar Raposo, lanzó una bendición a los habitantes de Río de Janeiro desde un helicóptero en el que sobrevoló la ciudad durante alrededor de una hora.