• El COVID-19 ha afectado a la movilidad en China, como demuestra la reducción del 50 % del transporte en el Año Nuevo chino, en comparación con el año pasado.
  • Muchas personas se quedan en casa, con el consiguiente aumento de servicios como las entregas a domicilio.
  • A continuación figuran algunas de las respuestas de empresas, que incluyen servicios nuevos en apoyo de los hospitales y el uso de vehículos autónomos para entregas.

Uno de los mayores efectos del COVID-19 en China ha sido el impacto en el sector de la movilidad.

Por ejemplo, los 40 días en torno al Año Nuevo chino, denominados «Chunyun» (transporte de primavera) suelen ser una de las grandes migraciones de personas de todo el mundo. Durante este período en 2019 se trasladaron un total de 2 980 millones de pasajeros, según datos facilitados por el Ministerio de Transporte. Durante Chunyun en 2020, que terminó el 18 de febrero, solo hubo 1 480 millones de pasajeros, lo que supone un descenso del 50 %.

A continuación figuran algunas respuestas de empresas ante los retos de movilidad con nuevas soluciones innovadoras.

Cómo se extendió COVID-19 en China.
Cómo se extendió COVID-19 en China.
Imagen: Foro Económico Mundial

Nuevas opciones de servicios de transporte

Cuando se detectaron los primeros casos del brote, hubo varias empresas de servicios de movilidad que reaccionaron rápidamente lanzando servicios exclusivos.

Por ejemplo, después de que Wuhan anunciara la cuarentena de la ciudad, el gobierno local instó a 6 000 taxis a que dieran servicio a las peticiones urgentes. Como la empresa de turismos más grande de Wuhan, Dongfeng Automotive apoyó esta petición con 300 conductores procedentes de su marca de servicios de movilidad, Dongfeng Go.

Otras empresas de servicios de movilidad también se unieron a la iniciativa, como T3 Mobility, CaoCao Mobility, Amap y Shouqi. Asimismo, Shouqi Limousine y Chauffeured Services reunieron a más de 500 conductores en respuesta a la petición.

DiDi Chuxing, el proveedor más grande de China de servicios de movilidad, también organizó un equipo de 1 336 conductores para prestar servicios de emergencia a los efectivos médicos de Wuhan, y estableció equipos de servicio gratuito en Shanghai, Beijing, Ningbo y Xiamen para ayudar a dar servicio a los hospitales locales.

Para contribuir a la seguridad de los conductores y los pasajeros, varias empresas, entre ellas Shouqi y DiDi construyeron estaciones de desinfección en todo el país para los vehículos de movilidad a demanda.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el brote de coronavirus?

Una nueva cepa de coronavirus, COVID-19, se está extendiendo por todo el mundo y está causando muertes y graves problemas en la economía mundial.

Para responder a esta crisis se requiere una colaboración global entre gobiernos, organizaciones internacionales y empresas, que ocupa un lugar central en la misión del Foro Económico Mundial como organización internacional para la cooperación público-privada.

El Foro Económico Mundial, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha creado la Plataforma de Acción contra el COVID. Esta plataforma tiene por objeto catalizar el apoyo del sector privado a la respuesta sanitaria pública mundial al COVID-19, y hacerlo con la magnitud y rapidez necesarias para proteger la vida de los ciudadanos y sus medios de vida, con el fin de encontrar maneras de contribuir a poner fin a esta emergencia mundial lo antes posible.

El Foro, como organización, ya ha apoyado anteriormente iniciativas para la contención de epidemias. En 2017, durante nuestra Reunión Anual, se puso en marcha la Coalición para la Innovación en Preparación para Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), que reúne a expertos del ámbito gubernamental, empresarial, sanitario y académico así como de la sociedad civil, con el fin de acelerar el desarrollo de vacunas. Actualmente, la CEPI está colaborando en la carrera por obtener una vacuna contra esta cepa de coronavirus.

Entregas en línea y autónomas

A raíz del brote, las empresas logísticas se enfrentan a una falta de mensajeros, dado que muchas personas evitan ir al supermercado y se quedan en casa, lo que incrementa la demanda de las entregas.

Normalmente, cuando se piden artículos electrónicos o de otro tipo de tiendas en línea, suelen llegar en un día. Las entregas de alimentos frescos o perecederos pueden producirse con mayor rapidez, a menudo en cuestión de una hora. Ahora las entregas tardan mucho más. Los artículos suelen llegar dos días después, o incluso más en el caso de algunos artículos.

En algunas comunidades, las nuevas políticas impiden a los conductores llegar hasta la puerta de la vivienda de las personas, lo que implica que la persona que realiza el pedido tiene que ir a la entrada del edificio para recogerlo.

Algunas personas están recurriendo a vehículos autónomos (VA) para contribuir a resolver los problemas asociados a las entregas y para proporcionar un sistema «sin contacto» a fin de ayudar a reducir el contagio del virus.

Por ejemplo, el 6 de febrero JD.com realizó su primera entrega en Wuhan mediante un vehículo logístico autónomo que salió de la Unidad de negocio X de JD para llegar a un hospital cercano al centro logístico de JD.com. ¿Cómo funciona? Las personas cargan el vehículo logístico autónomo en la estación, y entonces este entrega los artículos en el destino. Un vehículo puede entregar 24 pedidos de paquetes pequeños a una velocidad de 15 km/h.

Meituan también empezó recientemente a pilotar vehículos autónomos para sus entregas en el distrito de Shunyi en Beijing. El vehículo de entrega de Meituan puede desplazarse hasta 100 km transportando una carga de 100 kg a una velocidad de 20 km/h. Principalmente entrega alimentos y verdura fresca. China Unicom unió fuerzas con Meituan para garantizar el apoyo de la red 5G para su vehículo de entrega autónomo.

Asimismo, Keenon Robotics está empleando robots de entrega de comidas para llegar a las personas hospitalizadas y a zonas de cuarentena en más de 40 ciudades.

Si bien los sectores logístico y de movilidad están experimentando un impacto considerable debido al COVID-19, este también puede plantear una oportunidad para poner a prueba las nuevas tecnologías y acelerar su despliegue.