• Personas de todo el mundo están dejando de dar besos y estrechar manos para limitar la propagación del virus.
  • Los profesionales sanitarios han instado a los ciudadanos a utilizar alternativas como el contacto con los codos o las palmadas en la espalda para saludar a otras personas.

Las personas de todo el mundo están cambiando el modo en que se saludan, prescindiendo de los besos y los apretones de manos en un esfuerzo por evitar el contagio del COVID-19 o coronavirus, cada vez más presente en nuestras vidas.

El virus, que se originó en Wuhan (China), se ha propagado a todos los continentes, a excepción de la Antártida, suscitando el temor a una pandemia mundial.

A raíz de ello, los profesionales de la salud pública han instado a los ciudadanos de distintos países a no tocarse al saludar a otras personas y a practicar el llamado «distanciamiento social».

«Sabemos que mantener las distancias socialmente es el mejor modo de ralentizar la propagación del virus. Por ello, renunciar a saludar con besos es una medida que debe considerarse seriamente,» comentaba el ministro de Sanidad suizo, Alain Berset recientemente.

Mientras tanto, el Gobierno francés también ha instado a los ciudadanos a abstenerse del saludo tradicional con besos en ambas mejillas, conocido como la bise, para ralentizar la propagación del virus.

«Se recomienda reducir los contactos sociales de carácter físico», advertía el ministro de Sanidad francés, Oliver Véran. «Ello incluye la práctica de la bise. El virus circula en nuestro territorio y debemos reducir su propagación.»

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el brote de coronavirus?

Una nueva cepa de coronavirus, COVID-19, se está extendiendo por todo el mundo y está causando muertes y graves problemas en la economía mundial.

Para responder a esta crisis se requiere una colaboración global entre gobiernos, organizaciones internacionales y empresas, que ocupa un lugar central en la misión del Foro Económico Mundial como organización internacional para la cooperación público-privada.

El Foro Económico Mundial, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha creado la Plataforma de Acción contra el COVID. Esta plataforma tiene por objeto catalizar el apoyo del sector privado a la respuesta sanitaria pública mundial al COVID-19, y hacerlo con la magnitud y rapidez necesarias para proteger la vida de los ciudadanos y sus medios de vida, con el fin de encontrar maneras de contribuir a poner fin a esta emergencia mundial lo antes posible.

El Foro, como organización, ya ha apoyado anteriormente iniciativas para la contención de epidemias. En 2017, durante nuestra Reunión Anual, se puso en marcha la Coalición para la Innovación en Preparación para Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), que reúne a expertos del ámbito gubernamental, empresarial, sanitario y académico así como de la sociedad civil, con el fin de acelerar el desarrollo de vacunas. Actualmente, la CEPI está colaborando en la carrera por obtener una vacuna contra esta cepa de coronavirus.

¿Qué alternativas hay?

La Dra. Sylvie Briand, directora del Departamento de Pandemias y Epidemias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha solicitado nuevos modos de saludar a las personas a medida que el virus se propaga. Esta semana en Twitter compartió una viñeta en la que se mostraban alternativas a los apretones de manos, como por ejemplo decir adiós con la mano, el contacto con los codos y la media reverencia tailandesa «wai».

En China, las autoridades han rogado a las personas el uso del gesto tradicional gong shou —un puño en la palma opuesta— para saludar a los demás. En Australia, el Ministro de Sanidad sugirió cambiar el apretón de manos por una palmada en la espalda.

Mientras tanto, el «saludo de Wuhan», que consiste en un leve toque con el pie a la otra persona, se ha hecho viral en las redes sociales.

El «saludo de Wuhan», el contacto con el codo y el saludo con la mano prueban que las personas están cambiando sus hábitos de saludo acuciados por los temores en torno al #coronavirus.

La preocupación en torno a la propagación del virus no se limita al público en general, sino que también está afectando a la interacción entre los principales líderes políticos. El ministro del Interior alemán, Horst Seehofer, rechazó el pasado lunes estrechar la mano de la canciller Angela Merkel, obligándola a retirar la mano como saludo alternativo antes de proceder con su reunión.

El Ministro del Interior alemán, Horst Seehofer, y la canciller alemana, Angela Merkel, hablan antes de una cumbre sobre migración en la Cancillería de Berlín, pero no se estrechan la mano debido a los miedos por el coronavirus.
El Ministro del Interior alemán, Horst Seehofer, y la canciller alemana, Angela Merkel, hablan antes de una cumbre sobre migración en la Cancillería de Berlín, pero no se estrechan la mano debido a los miedos por el coronavirus.
Imagen: REUTERS/Hannibal Hanschke

Más de 87.000 personas en todo el mundo han contraído el coronavirus, y la mayoría de casos se encuentran en China. La enfermedad, que supone un mayor riesgo para las personas ancianas o enfermas, se propaga principalmente a través de las pequeñas gotas que se producen cuando una persona habla, tose o estornuda, según la OMS. Sin embargo, las personas expertas afirman que el mejor modo de resistir el virus es adoptando medidas de higiene adicionales, en particular mediante un lavado de manos exhaustivo.