Noruega pagará hasta 136 millones de euros a este país con 88% de selva en su territorio por reducir emisiones de CO2 evitando la deforestación.

Un país africano recibirá, por primera vez en la historia, dinero internacional para ayudarle a conservar sus bosques. Gabón, con un 88% de selva en su territorio, percibirá de Noruega hasta 150 millones de dólares (unos 136 millones de euros) para reducir su emisión de gases de efecto invernadero evitando la deforestación y la degradación de su suelo, y manteniendo la capacidad de sus árboles para absorber CO2. El acuerdo, presentado durante la cumbre del clima en Nueva York, se gestionará a través de la Iniciativa Forestal Centroafricana (CAFI, en sus siglas en inglés) y cubrirá un periodo de diez años que empezará a contar en el pasado 2016, con el fin de premiar los esfuerzos que este país ya ha realizado.

Gabón es un pequeño país ecuatorial en la costa del Atlántico que se ha convertido en una las regiones más activas en el continente africano en la conservación de la selva.

En 2002, el país creó un sistema de parques nacionales con trece reservas diferentes que hospedan gorilas, chimpancés y a más de la mitad de todos los elefantes que habitan en bosques. Pero el hallazgo de 200 contenedores ilegales de madera bubinga, muy apreciada para muebles en China, reveló hace unos meses algunos de los peligros a los que se enfrenta para preservar esta riqueza.

Imagen: FAO: 'Recursos forestales globales' 2010

La economía de Gabón depende, en gran parte, de un petróleo cada vez más escaso por lo que crear nuevas industrias es imprescindible. “Necesitamos incrementar el valor de la selva de Gabón para que conservarla y explotarla de forma sostenible sirva también para generar empleo y modos de vida para nuestros ciudadanos”, explicó el ministro gabonés, Lee White, antes de iniciarse la cumbre.

El reciente ministro de medio ambiente, de origen británico y descrito por la revista National Geographic como "un Tarzán de la vida real", destacó la importancia de este acuerdo para ayudar en la conservación de los grandes bosques después de trabajar durante más de tres décadas como biólogo y activista en la zona : "El convenio con Noruega doblará el precio de la tonelada de dióxido de carbón en la selva lo que supone un gran avance y levanta nuevas esperanzas de que la comunidad internacional comenzará por fin a fijar un precio realista que incentive a otras regiones a seguir nuestro ejemplo", comentó.

Noruega pagará 10 dólares por tonelada de carbón sin emitir, llegando hasta los 150 millones de dólares prometidos, si Gabón cumple con su compromiso. Su objetivo es que se conserve intacto hasta el 95% de la selva de esta región. El país nórdico, que ha gratificado con apoyos similares a otras naciones en el pasado y algunas, como en Guayana, las ha desarrollado con éxito, ofrece un precio mayor que en otras ocasiones. Pero el precio de la tonelada de carbón sigue muy por debajo de los 50 dólares que un estudio reciente estimaba necesario para acercarse a los objetivos del Acuerdo de París.

La selva de la Cuenca del Congo es la segunda más grande del planeta y, las turberas que alberga, contienen hasta 70.000 millones de toneladas de carbono, lo que equivale de 5 a 10 años de las emisiones de gases de efecto invernadero globales. El segundo pulmón de la Tierra es, además, el hogar de miles de especies, muchas de ellas, como el pangolín, en peligro de extinción. Ofrecer un estímulo, quizá no sea suficiente, pero parece una opción esperanzadora y una de las soluciones más concretas que se han visto estos días en la cumbre del clima en Nueva York.