En una red compartida, varios operadores móviles comparten una infraestructura común de acceso de última milla, incluidos mástiles, antenas y radios, mientras que cada uno continúa operando una red central independiente.

En el centro del intercambio de infraestructura se encuentra un equilibrio delicado entre el ahorro de costos y la competencia. Desde los primeros años de la tecnología móvil, las agencias reguladoras favorecieron la competencia para estimular el desarrollo de un mercado incipiente. Estas agencias emitieron dos licencias de espectro para redes de primera generación y, a medida que se disponía de más espectro con el tiempo, habilitaron más operadores. En la actualidad, es común tener cuatro o incluso cinco operadores en un mercado.

En la cúspide de las redes de quinta generación (5G), la situación es considerablemente diferente al pasado. En 2012, el número de abonados móviles globales creció un 9 % año tras año, mientras que los envíos mundiales de teléfonos inteligentes aumentaron un 40 %. El año 2017 es el primer año en que los nuevos envíos de unidades de teléfonos inteligentes no crecieron en absoluto, mientras que el número de abonados móviles creció solo un 3 %.

Aunque en gran medida fracasaron, para cubrir la desaceleración del crecimiento, los operadores móviles intentaron ganar dinero con un aumento en el uso de la red móvil por parte de los consumidores. Por ejemplo, si bien el número promedio de minutos de visualización de video en teléfonos inteligentes aumentó en más del 30 % en 2017, los ingresos de los operadores de telefonía móvil crecieron en una fracción del 1 %.

Imagen: Evolución de la competencia de operadores de telefonía móvil/ Xona Partners

Desde cobertura y capacidad hasta conectividad personalizada

Al comienzo del servicio móvil —cuando los servicios se limitaban a voz y SMS— la competencia entre los operadores se centraba en la cobertura de la población. Tras la introducción del iPhone en 2008 y el aumento de las redes 3G y 4G, las velocidades de descarga y las asignaciones de datos mensuales se convirtieron en el nuevo punto de referencia de la diferenciación competitiva entre operadores móviles. Los operadores emplearon miles de millones de dólares en la construcción de extensas torres de radio —sus joyas de la corona— y no estaban dispuestos a compartir esa infraestructura.

La conexión 5G promete ofrecer distintos servicios a diferentes tipos de usuarios y dispositivos a alta velocidad, baja latencia y alta confiabilidad. También ofrecerá a los clientes una conectividad a medida configurada de manera óptima para aplicaciones específicas sin afectar el rendimiento de la red en general. Por ejemplo, es posible que una red 5G deba ofrecer a los usuarios una experiencia de juego de realidad virtual hiperrealista en tiempo real, y al mismo tiempo entregar aplicaciones de seguridad pública vitales. La capacidad de entregar al mismo tiempo niveles acordados de experiencia, confiabilidad, calidad y seguridad a un variado espectro de usuarios es una función de la capa de software de red: es lo que diferenciará a los operadores de la competencia.

¿Debería la cobertura y la capacidad de la red seguir siendo el punto de referencia para la inversión y la competencia entre los operadores en la era 5G? Si bien los operadores continuarán invirtiendo y competirán en la capa de infraestructura tanto para mantener como para actualizar las redes existentes, 5G requerirá un uso sinérgico de los activos de infraestructura de red. Es necesario que los operadores construyan la capa de software que definirá y diferenciará sus capacidades de servicio. La competencia entre operadores de redes basada en la cobertura y la capacidad determinada solo por la infraestructura no funcionará para 5G. Esta nueva receta para la competencia redefine la fórmula de costo frente a competencia que gobernó a las agencias reguladoras en el pasado. Por lo tanto, compartir la infraestructura de radio física se vuelve menos controvertido, incluso necesario para hacer que el costo de las redes 5G sea controlable.

El costo de la era 5G

Tras una evaluación profunda de su prueba 5G durante los Juegos Olímpicos de Invierno en Pieonchang, Korea, Telecom estimó que las redes 5G necesitarían en promedio cuatro veces la cantidad de transmisores por área dada en comparación con las redes 4G. Un factor importante de costo para 5G será la necesidad de desplegar cientos de miles de kilómetros de cables de fibra óptica adicionales bajo las calles de la ciudad para conectar una amplia variedad de minitransmisores y antenas situados en farolas y edificios.

Para reducir el impacto negativo que la fuerte inversión tendría sobre la viabilidad financiera de los operadores coreanos, el Ministerio de Información de Corea anunció en abril de 2018 que SK Telecom, KT Corp, LG U+ y SK Broadband podrían compartir el costo de construir una red 5G; y ahorrar aproximadamente mil millones de dólares en capital y gastos operativos en diez años.

En su reciente 5G Wireless Outlook, Morgan Stanley estima que los operadores móviles deberán aumentar considerablemente la inversión en la red, alcanzando un total de 225 mil millones de dólares en todo el mundo entre 2019 y 2025. La perspectiva de mayores requerimientos de inversión, a pesar de la disminución de los ingresos, ha elevado el nerviosismo en el mercado y desanimado ampliamente las valoraciones de los operadores móviles, especialmente los de Japón y Corea, donde 5G podría ser el primero en lanzarse.

El grueso de las inversiones para desarrollar 5G se destinará a la red de radio. Xona Partners estima que 5G requerirá seis veces la inversión para ofrecer una cobertura comparable a las redes 4G/LTE existentes. Esto se debe a que 5G mejora el rendimiento sobre las redes 4G existentes al acercarse al usuario en el extremo de la red en términos de antenas y potencia informática para ofrecer transmisión de video de ultraalta definición, realidad aumentada interactiva en tiempo real y tecnologías de comunicación entre vehículos para la seguridad vial.

Al cambiar la diferenciación de la costosa infraestructura de radio a la capa de software y servicios, existe una mayor necesidad de colaboración entre los actores del ecosistema, incluidos los gobiernos locales y nacionales, la industria vertical y la sociedad civil para agilizar el desarrollo de la red 5G. Las actividades de intercambio aumentarán en el futuro. Es simplemente una cuestión de economía.

Peter Lyons es líder de la comunidad, tecnología, medios e industrias digitales, Foro Económico Mundial.

Frank Rayal es socio de Xona Partners.