Falta de gobernanza nacional”, “desempleo” y “crisis fiscal”, todos notablemente citados como riesgos por ejecutivos empresariales de América Latina y el Caribe (LAC). Tal como en años anteriores, el Informe de Riesgos Globales 2017 utiliza datos de la Encuesta de Opinión Ejecutiva, que consulta a los ejecutivos de LAC acerca de los riesgos de mayor inquietud para hacer negocios. Las respuestas arrojaron a la luz los temores de empresarios en toda la región y cómo estos difieren de aquellos de sus colegas en otros lugares del mundo.

Mientras que preocupaciones clave en el mundo incluyen ciberseguridad y fraude de datos, ataques terroristas y migración involuntaria a gran escala, ejecutivos en LAC muestran mayor inquietud por los riesgos estructurales políticos y económicos. Un tema importante que surgió entre líderes empresariales en la región fue la falta de confianza en el estado, tanto en términos de marcos legales dentro de los cuales funciona el negocio, como en la gestión económica y social de un país.

Muchos de estos resultados no serán tan sorprendentes en un año de crecimiento de PIB negativo con grandes caídas en Brasil y Venezuela, donde el PBI descendió 3,6% y 14% respectivamente. La región también se vio afectada por la reducción en precios de los productos básicos y la volatilidad del mercado cambiario en 2016. En 2017, el crecimiento del PIB repuntó con estimaciones cercanas a una marca del 1,6%. Se espera que el crecimiento sea impulsado por factores externos como tasas de cambio amortizadas, términos mejorados de comercio e inversiones gubernamentales. Mientras que estas son buenas noticias para la región, aún hay desafíos que podrían promover un cierto grado de volatilidad en ella.

Falta de gobernanza nacional

Según datos de la Encuesta de Opinión Ejecutiva utilizados en el informe de 2017, la falta de gobernanza nacional está a la vanguardia de las opiniones de los ejecutivos de LAC con respecto a identificar riesgos para hacer negocios.

Eventos recientes en la región pueden explicar las razones de esta inquietud: La gran cantidad de escándalos de corrupción política y empresarial de Brasil; problemas corporativos en la gobernanza de México; y la crisis aparentemente total del gobierno nacional en Venezuela. Hay numerosos ejemplos de entornos nacionales y regionales que se presentan como escenarios de alto riesgo para hacer negocios en toda la región.

Hay numerosos ejemplos de entornos nacionales y regionales que se presentan como escenarios de alto riesgo para hacer negocios en toda la región

Aunque la existencia del Estado de derecho ya no es un problema, cada vez que la mayoría de los países en la región tiene un nuevo presidente (siendo Chile una excepción estable y notable), podemos contar con nuevas —y a veces radicalmente distintas—políticas, regulaciones y decisiones económicas que afectan tanto la inversión local como extranjera. En los próximos dos años, la región tendrá elecciones presidenciales en muchos de los grandes mercados, incluidos Brasil, Colombia, Chile, México y Venezuela.

El alto nivel de preocupación acerca de la gobernanza nacional es exclusivo para LAC: el 44 % de todos los ejecutivos en la región mencionaron la gobernanza nacional entre sus cinco principales riesgos, mientras que en otras partes del mundo, menos de uno de cada tres ejecutivos piensa de esta manera.

El alcance y vigor de la gobernanza en LAC puede carecer de óptimos estándares, pero casi con toda seguridad hay un rol para los negocios en promover sistemas abiertos y democráticos. Mediante el ejercicio de presiones sobre un gobierno, la financiación de los espacios de sociedad civil y más transparencia en la corrupción, las empresas pueden lograr que el gobierno considere y ofrezca un cambio positivo para las sociedades y los ecosistemas empresariales.

Desempleo o subempleo

Solo ejecutivos africanos subsaharianos presentaban una mayor preocupación que los de LAC acerca del impacto que el desempleo o subempleo puede tener al hacer negocios en la región.

Mientras que los ejecutivos de LAC claramente desean poseer la capacidad de operar en economías dinámicas y prósperas, el desempleo (en especial entre los jóvenes) marcó un fuerte aumento en 2016, a pesar de la narrativa de una clase media en crecimiento y con una posición social cada vez más mejor. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) clasificó la tasa de desempleo oficial en toda la región por encima del 8 % en 2016, —el mayor nivel en una década— y entre los jóvenes de 14 a 24 años la cifra representa un 14 %.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) clasificó la tasa de desempleo oficial en toda la región por encima del 8 % en 2016

Las consecuencias de hacer negocios tienen un gran alcance. El desempleo cada vez mayor incrementa el protagonismo y la importancia estructural de economías paralelas (empleos sin seguridad social o contractual), que socavan la seguridad social y desmotivan a la próxima generación trabajadora.

Crisis fiscal

Muchos líderes empresariales en LAC tendrán experiencia de primera mano sobre el impacto devastador que la crisis de deuda de la década de 1980 en América Latina tenía en comercio y desarrollo en la región. La denominada "década perdida" tenía implicancias concluyentes para el crecimiento de la región y no es sorprendente que los negocios de la actualidad sean cautelosos respecto a repetir la historia. En un momento en que el entorno fiscal regulatorio es complejo y volátil, no sorprende que casi un tercio de todos los encuestados haya mencionado la crisis fiscal entre los cinco principales riesgos. Solo Eurasia tenía una cifra mayor (45 %).

La dirección y calidad de una política fiscal dentro de LAC está fuertemente vinculada con la pregunta de gobernanza nacional, donde aspectos legales, económicos y políticos del estado pueden funcionan en conjunto para proporcionar un entorno fuerte y sólido donde operan los negocios

De hecho, si la región debe reducir la rigidez estructural y mejorar la confianza empresarial, los resultados fiscales se deben estabilizar. Es probable que notemos dichos ajustes en LAC durante 2017 y en los próximos años. Por ejemplo, en Argentina, el Ministro de Hacienda anunció nuevos objetivos para el balance fiscal primario y presentó un nuevo marco fiscal para aumentar la transparencia y la credibilidad. Al mismo tiempo, Brasil implementa medidas de austeridad, una política monetaria estricta y el gobierno continúa introduciendo cambios en el marco impositivo y el sistema de jubilaciones.

Profunda inestabilidad social

En el Informe de Riesgos Globales de 2015, la profunda inestabilidad social se clasificó como el mayor riesgo que enfrenta LAC, en términos de cuán bien preparada estaba la región. Entre los encuestados empresariales de este año, la cantidad que consideran esto un riesgo mayor ha sido ampliamente estática (una subida marginal del 33,3% al 34,1%), mientras que otros riesgos han adquirido importancia.

Como uno de los pilares en análisis PESTLE tradicional (político, económico, social, tecnológico, legal y ambiental), los factores sociales negativos representan riesgos fundamentales para un entorno exitoso y de total funcionamiento para los negocios. Con una población en proceso de envejecimiento, niveles aún significativos, pero reducidos, de desigualdad social y una clase media-baja vulnerable cada vez mayor, las empresas en LAC tienen mucho de qué preocuparse.

También es importante comprender que aunque los países de LAC comparten similitudes históricas, sociales y demográficas, como el idioma y la religión, la región es única y muy variada. Comúnmente hay varias diferencias dentro de cada país. Por ejemplo, las grandes ciudades a menudo tienen un panorama completamente diferente que las partes internas y más rurales del mismo país. Esta es la razón por el cual es fundamental aumentar los esfuerzos conjuntos entre gobiernos, el sector privado y la sociedad civil, con el fin de reducir la desigualdad social en la región al aumentar el acceso a vivienda, salud y educación. Esta determinación es crítica para reducir la pobreza y la desigualdad.

Estos mismos desafíos también deben ser considerados oportunidades para que las empresas trabajen con el gobierno y otras organizaciones, con el objetivo de presentar soluciones y mejoras en toda la región.

Interrelaciones

Sin duda debemos advertir estas “categorías de riesgo” un tanto artificiales: para comprender los riesgos dentro de un ecosistema empresarial uno debe reconocer cómo interactúan e influencian unos con otros. Mientras que la falta de gobernanza nacional y la crisis fiscal son casi imposibles de separar, hay fuertes relaciones entre la profunda inestabilidad social y las crecientes tasas de desempleo.

Al evaluar el riesgo, las empresas se verán tentadas a revisar los factores individuales como riesgos separados, pero solo cuando estos problemas se analicen en conjunto serán correctamente comprendidos y la mayoría de las tácticas atenuantes identificadas.

Mitigación y colaboración

Los riesgos descritos anteriormente no pueden ser completamente erradicados. Los negocios —en LAC como en casi todas las regiones mundiales— siempre abordarán algunos niveles de riesgo entre estos factores.

Los negocios son más sólidos cuando trabajan en colaboración con gobiernos y organizaciones del tercer sector. Iniciativas como la Iniciativa de Alianza contra la corrupción (PACI) del Foro Económico Mundial pueden dar a conocer las deficiencias que perjudican al negocio. De manera similar, los gestores de activos se organizan en México, en vistas de modificar las estructuras gubernamentales para ofrecer a las empresas e inversores más transparencia y responsabilidad.

Los pasos para mitigar el riesgo deben estar entre las prioridades de la agenda de cada consejo. Cuando este enfoque se refuerza con una colaboración aumentada, hay oportunidades para que un entorno sólido propicio a los negocios crezca y ofrezca beneficios sociales y económicos. Con este enfoque esperamos ver cómo los temas identificados en 2017 se reducen en los próximos informes.