Una cantidad sin precedentes de personas están en movimiento, y la cantidad seguirá en aumento. Las llegadas internacionales pasaron de 25 millones en la década de 1950 a 1 200 millones en 2016, y se espera que lleguen a casi 2 000 millones para 2030.

Mientras tanto, el paisaje geopolítico está cambiando con rapidez, y estamos presenciando un aumento de la retórica nacionalista. Sin embargo, construir muros e introducir prohibiciones de visados no es una solución sostenible para garantizar la seguridad de los países: los viajeros ilegítimos se volverán más creativos mientras que los viajeros legítimos sufrirán las consecuencias.

Necesitamos una estrategia mundial inteligente, centrada en la colaboración y el intercambio de información para mejorar nuestra seguridad colectiva. Los líderes mundiales necesitan volver a pensar los fundamentos de los marcos políticos y encontrar formas innovadoras de ayudar a las personas a cruzar las fronteras internacionales. Y, si bien es importante que las personas descubran el mundo, es imperativo garantizar la seguridad de las fronteras nacionales y de los ciudadanos.

Fuente: Foro Económico Mundial

El nuevo informe del Foro Económico Mundial, Fronteras digitales, se refiere a un futuro en el que los requisitos para viajar se evalúen en función de las personas y no mediante el sistema del país de origen. En resumen, la cubierta de su pasaporte no debe ser el factor principal para definir si usted cumple los requisitos para viajar.

En las últimas décadas, hemos visto avances tecnológicos que revolucionan las comunicaciones y el transporte en todo el mundo; sin embargo, estos avances no se han aplicado a los viajes. Pero puede hacerse. En esta era digital, se pueden y deben crear soluciones tecnológicas para cambiar el sistema mundial de frontera física a frontera digital.

Desde la identificación digital y la autenticación biométrica, hasta los traslados sin dificultades a los aeropuertos, "digital" debería estar en el centro de todos los viajes.

El informe prevé un mundo en el que los viajes serán más seguros para millones de personas, ya que las organizaciones de inteligencia y seguridad tendrán mejores herramientas, inteligencia y datos para llevar a cabo su trabajo de extrema importancia de manera más eficiente y eficaz.

Basándonos en los principales hallazgos del informe, aquí mostramos siete maneras de hacer que los viajes sean más seguros:

1. Incrementar la inteligencia y el intercambio de información. Es fundamental contar con inteligencia de seguridad de rutina y compartir la información sobre los viajeros entre los gobiernos nacionales soberanos y las organizaciones internacionales. Si bien se han realizado esfuerzos significativos para mejorar el intercambio regular y oportuno de información, se necesita más cooperación y colaboración entre estos grupos.

2. Proporcionar información anticipada de los viajeros. El sistema mundial de aviación y los esfuerzos de todos los gobiernos para fortalecer la seguridad de la aviación son fundamentales para permitir el movimiento de las personas a través de las fronteras. Al mismo tiempo, las naciones soberanas dependen unas de otras para proporcionar un entorno de seguridad aérea común, que está innegablemente conectada con la seguridad económica individual de cada nación. Por lo tanto, necesitamos impulsar la Resolución 2309 (2016) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que insta a las naciones a exigir a las compañías aéreas que proporcionen información anticipada sobre los pasajeros a las autoridades nacionales competentes.

3. Convertir a los viajeros en parte de la solución. Es hora de que los gobiernos reconsideren el papel de los viajeros. Las personas en movimiento deben ser capaces de poseer su propio perfil biométrico digital y de proporcionar estos datos de seguridad con antelación para facilitar su viaje. La participación de los viajeros permitirá aumentar las autorizaciones de viajes previas y hará que los pasos fronterizos internacionales sean más eficientes.

4. Usar normas biométricas armonizadas mejoradas. Las organizaciones internacionales han establecido un intercambio armonizado y rutinario de la información sobre los viajeros, que incluye los datos biométricos para verificar la identidad y el cumplimiento de los requisitos para viajar, que ha mejorado la seguridad y ha facilitado los viajes internacionales y el comercio entre los países socios. Para llevar esto adelante, los gobiernos nacionales deben aplicar las normas internacionales establecidas por la Organización de Aviación Civil Internacional y ayudar a las economías emergentes a aplicar esas normas.

5. Expandir los acuerdos multilaterales. Basándose en el éxito de los acuerdos bilaterales hasta la fecha, y en el estado actual de la seguridad internacional, los gobiernos deberían tratar de ampliar los acuerdos multilaterales establecidos. Estos acuerdos ampliados deberían incorporar los requisitos armonizados de los datos de los viajeros.

6. Lograr una aplicación y una tarifa únicas. Actualmente, muchas naciones acumulan aplicaciones específicas para cada país, con diferentes requisitos de información y diferentes tarifas para los programas de seguridad en los viajes. Para una implementación multinacional, debería existir una única aplicación para los sistemas de viajes electrónicos con requisitos de seguridad armonizados y una sola tarifa basada en el costo; y los gobiernos participantes deberían compartir las ganancias.

7. Cambiar a un proceso digital. Con el tiempo, todo el proceso de gestión de fronteras utilizado por la mayoría de los viajeros debería ser una plataforma electrónica totalmente automatizada basada en datos biométricos verificados. Existe clara evidencia de que las visas electrónicas no socavan la seguridad; facilitan los cruces fronterizos para muchos viajeros, reducen el papeleo y permiten a los funcionarios de seguridad pública dirigir más atención y recursos a la identificación de amenazas.

El informe Fronteras digitales: Posibilitar viajes seguros, sin dificultades y personalizados está disponible aquí.