Ahora que los líderes mundiales se enfrentan a cambios y disrupción sin precedentes, está claro que deben ser más fuertes que nunca. Eso vale en cualquier tipo de organización. Pero, ¿qué significa ser un líder realmente responsable? ¿Existe alguna relación entre los líderes que realmente se hacen responsables por lo que hacen y el desempeño de sus organizaciones?

En 2016, Lee Hecht Harrison, una empresa especializada en transición y desarrollo de talento, realizó una investigación que confirma que la falta de responsabilidad de los líderes es una falencia que evita el crecimiento de muchas empresas. LHH encuestó a más de 1900 líderes sénior de recursos humanos y ejecutivos de 20 países y les preguntó sobre el estado del liderazgo en sus organizaciones.

Los investigadores descubrieron que, a nivel mundial, 71% de los encuestados considera que la responsabilidad de los líderes es un problema empresarial clave al que no siempre se le da la importancia que merece. Los datos también mostraron que solo el 31% de los encuestados estaba satisfecho con el nivel de responsabilidad que mostraban sus líderes.

Lo que es particularmente interesante es que los resultados generales de la encuesta son bastante constantes en distintas regiones del mundo, como muestra la siguiente gráfica.

La encuesta también reveló algunas otros datos que pintan un panorama preocupante sobre el estado del liderazgo en muchas empresas:

● Solo 45% de los encuestados a nivel mundial consideraron que sus empresas establecen claramente lo que se espera de sus líderes. Muchos deben descubrir cómo liderar por su cuenta, sin parámetros o buenas prácticas.

● Solo 45% de las organizaciones opinaron que sus líderes están plenamente comprometidos con sus puestos.

● Solo 20% de los encuestados dijeron que sus organizaciones tenían el valor para afrontar los problemas de liderazgo mediocre. En otras palabras, saben quiénes son los líderes que no se comprometen con sus puestos, pero se niegan a quitarlos de allí.

● Solo 20% de los encuestados dijeron que tienen una cultura sólida de liderazgo. Una cultura sólida de liderazgo es esencial para el éxito; si la cultura de liderazgo es débil, la organización tendrá dificultades para competir en la industria.

● La encuesta también reveló que el nivel de responsabilidad parece disminuir a medida que descendemos por la jerarquía de liderazgo. De los encuestados, 52% dijeron que estaban satisfechos con la responsabilidad que demuestran los ejecutivos sénior, pero solo 31% dijeron estar satisfechos con los gerentes de nivel medio y 30% con los gerentes de primera línea.

¿Cómo podemos lograr que los líderes sean más responsables?

Estamos en un momento en que necesitamos los líderes más fuertes, pero estos hallazgos revelan que cada vez hay más individuos que no alcanzan lo que se espera de ellos. La investigación internacional de LHH revela que el corazón del problema es que hay una falencia considerable en la responsabilidad de los líderes.

La solución es que los líderes y sus organizaciones den un paso al frente y asuman plena responsabilidad a nivel personal y colectivo. Pueden comenzar por comprometerse a cumplir lo que llamamos el contrato de liderazgo, que está compuesto de cuatro “términos”.

El primer término es que el liderazgo es una decisión y los individuos deben estar seguros de que quieren que los definan como líderes.

El segundo término observa que el liderazgo es una obligación solemne y que todos los líderes deben dar un paso al frente y cumplir con esas obligaciones cada día para fortalecer las organizaciones en las que trabajan.

El tercer término es reconocer que el liderazgo es una tarea difícil y que debemos hacernos más fuertes para afrontarla. A muchos líderes sólo les gustan las tareas fáciles de liderazgo. De hecho, ser un líder exige tomar decisiones antipáticas, hacer comentarios honestos a colegas y marcar las conductas improductivas. Todas estas cosas son difíciles de hacer pero son necesarias para que nuestras organizaciones tengan éxito.

El último término establece que el liderazgo es una comunidad y que cada líder debe comunicarse con otros. Muchos líderes están aislados y desconectados de los demás. Para ser un líder efectivo, es necesario construir relaciones y redes para compartir ideas y soluciones.

La respuesta de las organizaciones

Como ya se indicó, el primer término del contrato de liderazgo establece que el liderazgo es una decisión. Las organizaciones también deben tomar una decisión que se centre en hacer del liderazgo una prioridad a nivel empresarial. Esto implica que el director ejecutivo, el equipo ejecutivo y el departamento de RR. HH. entiendan claramente el papel que juega la organización a la hora de fomentar una sólida responsabilidad entre los líderes de la empresa.

Una vez que la organización toma la decisión de asegurarse de que la responsabilidad de los líderes sea una prioridad empresarial crítica, usted debe tener bien en claro cuál es su obligación: establecer qué se espera de cada líder y comunicarlo con claridad. La mejor forma de hacerlo es crear un contrato de liderazgo para la organización.

Para generar responsabilidad entre sus líderes, las organizaciones también deben tomar algunas medidas difíciles, como lidiar con los líderes mediocres y los que no se hacen responsables por sus acciones.

Nuestra investigación ha demostrado que este es un verdadero desafío para la mayoría de las organizaciones. Muchas veces, los intentos por generar responsabilidad entre los líderes fallan porque no logramos tomar acciones contra los líderes que simplemente no están preparados para hacerse responsables. Mantener a estos líderes en sus puestos tiene consecuencias. Concretamente, transmite a los demás líderes y empleados el mensaje de que la organización está dispuesta a tolerar la mediocridad. También debilita el compromiso de las personas que tienen buen desempeño y están realmente comprometidas, ya que sienten que sus contribuciones no son importantes.

Crear una sólida cultura de liderazgo es más importante hoy que nunca. Para lograrlo, debemos garantizar que los líderes puedan construir relaciones entre ellos, alentarlos a hacerse responsables mutuamente y ayudarlos a trabajar de forma cooperativa para impulsar a sus organizaciones hacia el éxito.