A lo largo de nueve años de medir la brecha de género global, el mundo ha visto sólo una mínima mejoría en la equidad de las mujeres en el lugar de trabajo. De acuerdo con la Brecha de Género Global 2014, que apareció hoy, la brecha de género en participación y oportunidad económicas es ahora del 60% en todo el mundo, y se ha cerrado sólo en un cuatro por ciento del 56% en que se encontraba en 2006, cuando el Foro comenzó a medirla. En base a esta trayectoria, si todas las otras condiciones continúan siendo las mismas, cerrar por completo la brecha de género le tomará al mundo 81 años.

El noveno informe revela que, entre los 142 países tomados en cuenta, la categoría en que la brecha de género es más estrecha es en términos de salud y supervivencia. Esta brecha mundial es de 96%, y 35 países han cerrado la brecha por completo. Esto incluye a tres países que han cerrado la brecha en los últimos 12 meses. La brecha del logro educativo es la siguiente más estrecha, y es del 94% en todo el mundo. En este rubro, 25 países han cerrado la brecha por completo. Mientras que la brecha de género en participación y oportunidad económicas sigue retrasándose obstinadamente, la brecha del cuarto pilar de la equidad en la medición, la potenciación política, es más amplia aún, y se encuentra en sólo 21%, a pesar de que es esta área la que mayor avance ha presentado desde 2006.

Sin que ningún país haya cerrado su brecha de género por completo, las naciones nórdicas siguen siendo las sociedades donde el género es más neutral en todo el mundo. A las cuatro naciones líderes del año pasado –Islandia (1), Finlandia (2), Noruega (3) y Suecia (4) –se les une Dinamarca, la cual sube del octavo al quinto puesto. En otros lugares existe un movimiento considerable en las 10 primeras posiciones: Nicaragua subió cuatro sitios y se encuentra en el sexto lugar, mientras que Ruanda acaba de entrar al índice por vez primera y está en el séptimo puesto, Irlanda cayó a octavo y Filipinas cayó cuatro lugares y se encuentra en noveno y Bélgica subió un puesto y se encuentra en el décimo lugar.

En puestos más bajos del índice se encuentra Estados Unidos, el cual subió tres sitios y en 2014 está en el 20, después de disminuir la brecha salarial y aumentar el número de mujeres en posiciones a nivel parlamentario y ministerial. Entre el grupo BRICS, la nación mejor posicionada es Sudáfrica (18), apoyada con fuertes resultados en participación política. Brasil es el siguiente y está en el lugar 71, seguido de Rusia (75), China (87) e India (114).

Análisis regional

En sexto lugar, Nicaragua afianza su posición como líder en paridad de género en América Latina y el Caribe, gracias a su sólido desempeño en las brechas de la salud, educación y política. Nicaragua es uno de los 10 países de la región que aparecen entre las 50 primeras posiciones este año. Aquellos países que han experimentado un avance importante en el Índice incluyen a Argentina, que pasó de la posición 34 a la 31, Perú, que subió del sitio 80 al 45 y Chile, que avanzó 25 posiciones hasta el lugar 66. La caída de nueve lugares de Brasil hasta el puesto 71 ocurrió a pesar de haber cerrado exitosamente sus brechas de género relativas al logro educativo, la salud y supervivencia. Su prioridad ahora debe ser asegurar los retornos sobre la inversión por medio de una mayor participación de las mujeres en la fuerza laboral. México ha caído hasta el puesto 80 como resultado de la reducción de la representación de mujeres en la política, pero esto se contrarresta con las mejoras en las brechas de participación en la fuerza laboral e ingresos.

Países de Europa y Asia Central ocupan 12 de las 20 primeras posiciones del índice, una menos que el año pasado. De las principales economías de la región, Alemania sube un par de sitios y se encuentra en la posición 12, Francia salta del lugar 45 al 16, mientras que el Reino Unido cae ocho lugares hasta el sitio 26. Los avances de Francia se dan más que nada gracias al aumento de las mujeres en la política, el cual incluye 49% de ministras: uno de los radios más grandes del mundo, y también por la disminución en las brechas salariales. La posición más baja del Reino Unido puede atribuirse principalmente a los cambios en las estimaciones de ingresos.

En Asia y el Pacífico, Filipinas sigue siendo el país mejor posicionado de la región, seguido de Nueva Zelanda (13) y Australia (24). No obstante, estas naciones son excepciones en la región, ya que sólo otro país, Mongolia (42), ocupa un lugar entre los primeros 50. Singapur, la República Democrática de Laos y Tailandia son los siguientes, y ocupan los lugares 59, 60 y 61, respectivamente. Japón sube un puesto y se encuentra en el sitio 104; China cae 18 posiciones hasta el sitio 87, en gran parte debido a la baja proporción de nacimientos por sexo; India se desploma hasta el lugar 114, lo cual la convierte en la nación perteneciente a BRICS peor posicionada y uno de los pocos países donde la participación de las mujeres en la fuerza laboral sigue disminuyendo.

En Medio Oriente y el Norte de África, Kuwait, que ocupa el lugar 113, es el país mejor posicionado de la región, después de hacer avances importantes en los ingresos generales, los cuales incluyen los ingresos percibidos por las mujeres. Los Emiratos Árabes Unidos, en la posición 115, caen en el índice pero demuestran grandes mejoras relativas a su desempeño en la participación económica y política y sigue siendo el segundo país mejor posicionado de la región. La región también es hogar del país que ocupa la posición más baja del índice, Yemen, el cual se encuentra en el lugar 142 y ha permanecido en el fondo del índice desde 2006; pero ha mejorado significativamente en relación a resultados anteriores.

La África subsahariana, mientras tanto, ostenta tres países en las 20 primeras posiciones del índice. El país mejor posicionado, Ruanda, obtiene un alto resultado en términos de participación económica y política, y es el país en vías de desarrollo con la más alta calificación del índice. Después sigue Burundi, el cual sube cinco posiciones hasta el lugar 17, seguido por Sudáfrica. Nigeria, la economía más grande de la región, cae 12 lugares hasta la posición 118.

Nueve años de información

Nueve años de información del Informe Global de la Brecha de Género –el cual se publicó por primera vez en 2006– revelan el patrón de cambio en el mundo relativo al pasado desempeño de los países y en relación el uno al otro.

“Gran parte del progreso en la equidad de género durante los últimos 10 años ha sido el resultado del ingreso de las mujeres a la política y la fuerza laboral. A pesar de que más mujeres y más hombres han ingresado a la fuerza laboral durante la última década, más mujeres que hombres han ingresado a la fuerza laboral en 49 países. Y, en el caso de la política, en la actualidad existen 26% más mujeres parlamentarias y 50% más ministras en todo el mundo que hace nueve años. Estos son cambios profundos, tanto para las economías como para las culturas nacionales. No obstante, está claro que todavía hay mucho por hacer, y que, en algunas áreas, el ritmo de cambio debe acelerarse”, declara Saadia Zahidi, jefa del Programa para la Paridad de Género del Foro Económico Mundial y autora principal del informe.

El progreso no ha sido uniforme a través de los cuatro pilares de la economía, la política, la salud y la educación. En logro educativo y salud y supervivencia, a pesar de que muchos países ya han alcanzado la paridad, la tendencia de hecho se está revirtiendo en algunas partes del mundo. De hecho, casi el 30% de los países cubiertos en el informe tienen brechas educativas más profundas ahora de las que tenían hace nueve años, y más del 40% de los países tienen brechas de salud y supervivencia más profundas que hace nueve años.

La dirección del cambio dentro de los países de 2006 al presente ha sido en general positiva, pero no universal. De los 111 países que se han monitoreado continuamente en el informe durante las últimos nueve años, 105 han disminuido sus brechas de género, pero otros seis han visto sus expectativas para las mujeres deteriorarse. Estos seis países se encuentran en diversas regiones: en Asia se trata de Sri Lanka; en África es Mali; en Europa, Croacia y Macedonia; en Medio Oriente, Jordania y Túnez; en las Américas, ningún país presenta ampliación en las brechas de género.

A pesar de que las naciones nórdicas siguen siendo el ejemplo en términos de su habilidad para lograr paridad de género, algunas de las mejoras absolutas y relativas durante los últimos nueve años se han dado en países que están en las posiciones bajas del ranking. Por ejemplo, el país que ha presentado el mayor progreso relativo a su punto de partida de hace nueve años es Arabia Saudita, gracias a la participación y oportunidad económicas; Burkina Faso por logro educativo; Angola por salud y supervivencia; y los Emiratos Árabes Unidos por potenciación política. En términos absolutos, los países que más han mejorado incluyen a Guatemala por participación económica; Nepal, por logro educativo; Angola por salud y supervivencia; y Nicaragua por potenciación política.

En la categoría de la participación económica, Nepal, Botsuana y Nigeria han tenido el más alto avance absoluto en términos de mayores tasas de participación femenina en la fuerza laboral. Kuwait, Luxemburgo y Singapur han visto los más grandes avances absolutos en el ingreso de las mujeres. Los mayores avances para las mujeres en posiciones superiores –como legisladoras, altos funcionarios y posiciones como directoras– han venido de Francia, Madagascar y Honduras, mientras que en aquellas que ostentan altas destrezas en general –trabajadoras profesionales y técnicas– Bulgaria, Honduras y Ecuador llevan la delantera.

Los países con las mayores pérdidas relativas a su desempeño anterior son: Jordania en participación económica; Angola en logro educativo; India en salud y Botsuana en potenciación política. En términos absolutos, los países con los menores avances son: Mali por participación económica; Angola por logro educativo; India por salud y supervivencia y Sri Lanka por potenciación política.

La región con el cambio absoluto más amplio es América Latina, seguida de América del Norte, África Subsahariana y el Pacífico, y Medio Oriente y el Norte de África. Europa ha mostrado el menor cambio absoluto. No obstante, al compararlos con su punto inicial de hace casi una década, el orden de cambio relativo es un poco diferente, y Medio Oriente supera a Asia.

Empresas e implicaciones políticas

“Lograr la equidad de género es obviamente necesario por razones económicas. Sólo aquellas economías que cuenten con acceso completo a todo su talento seguirán siendo competitivas y prosperarán. Pero incluso más importante es esto: la equidad de género es cuestión de justicia. Como humanidad, también tenemos la obligación de garantizar que existan valores equilibrados”, declaró Klaus Schwab, fundador y director ejecutivo del Foro Económico Mundial.

Es muy probable que las mujeres sanas y educadas tengan niños más sanos y mejor educados, lo cual crea un ciclo virtuoso para toda comunidad o país. Cuando la cantidad de mujeres involucradas en las decisiones políticas alcanza un número crucial, sus decisiones –las cuales toman en cuenta las necesidades de un segmento más amplio de la sociedad– conducen a resultados más incluyentes. Las compañías que reclutan y retienen a mujeres, y que se aseguran de que alcancen posiciones de liderazgo, superan a aquellas que no lo hacen. El informe cubre la investigación más reciente sobre los beneficios de la equidad de género de una variedad de sectores, el uso actual de las herramientas políticas y las prácticas comerciales, así como las futuras implicaciones para los líderes de empresas y legisladores.

Metodología

El Índice Global de la Brecha de Género clasifica el desempeño de 142 países respecto a la brecha entre mujeres y hombres en términos de salud, educación, economía e indicadores políticos. Su objetivo es comprender si los países están distribuyendo sus recursos y oportunidades de manera equitativa entre mujeres y hombres, sin importar sus niveles de ingreso general. El informe hace una medición del tamaño de la inequidad de la brecha de género en cuatro áreas:

  • Participación y oportunidad económicas: salarios, participación y liderazgo
  • Educación: acceso a niveles de educación básicos y superiores
  • Potenciación política: representación en las estructuras de toma de decisiones
  • Salud y supervivencia: expectativas de vida y la proporción hombre-mujer

Los resultados del índice pueden interpretarse como el porcentaje de la brecha que se ha cerrado entre las mujeres y los hombres, y permitirles a los países comparar su desempeño actual en relación a su desempeño pasado. Además, los rankings permiten que se puedan hacer comparaciones entre países. Trece de las 14 variables que se utilizan para crear el índice provienen de indicadores de datos duros disponibles al público por medio de organizaciones internacionales como la Organización Internacional del Trabajo, el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud.

Además de identificar las brechas de género por medio de la serie del Informe Global de la Brecha de Género y otros estudios temáticos, el Programa para la Paridad de Género del Foro Económico Mundial disemina las mejores prácticas que pueden implementarse para cerrar las brechas de género, colabora con asociaciones público-privadas (Fuerzas de Trabajo para la Paridad de Género) en países selectos y trabaja con comunidades de líderes y expertos con intereses múltiples para cerrar las brechas de género.

Los socios del Programa para la Paridad de Género son: Aetna, Bank of America, Burda Media, The Coca-Cola Company, EY, Heidrick & Struggles, JLL, ManpowerGroup, McKinsey & Company, NYSE, The Olayan Group, Old Mutual, Omnilife-Angelissima Group, Ooredoo, PwC, Renault-Nissan Alliance, SABMiller, Takeda Pharmaceutical y Tupperware.

Autor: Saadia Zahidi es Director Senior, Jefe de la paridad de género y capital humano en el Foro Económico Mundial.