Las floraciones tóxicas de algas, alimentadas por los desechos humanos y el cambio climático, se están convirtiendo en una creciente fuente de contaminación del agua dulce en todo el mundo.
Ahora, la empresa neerlandesa LG Sonic ha desarrollado una solución basada en una herramienta sorprendente: ondas ultrasónicas. La tecnología se instala en boyas solares, que emiten las ondas en un radio de 250 metros, eliminando las algas en pocas semanas. El CEO Yousef Yousef explica cómo funciona.