Francia cerrará todas sus centrales eléctricas de carbón para 2021, afirmó el presidente Emmanuel Macron en un enérgico discurso ante los participantes en Davos.
El presidente Macron dijo que quería «convertir a Francia en un modelo en la lucha contra el cambio climático», uno de los cinco pilares de sus planes para reformar la economía.
«Eso supone una enorme ventaja en términos de atractivo y competitividad. El talento acudirá allí donde se viva bien. Con una estrategia así podemos crear muchos puestos de trabajo», afirmó.

En toda la Unión Europea, la coyuntura económica ya se está volviendo en contra de la energía del carbón: más de la mitad de las 619 centrales eléctricas de carbón del bloque están perdiendo dinero, según un informe. La combinación de la rápida caída de los precios de las energías renovables y las leyes contra la contaminación atmosférica las está empujando a cerrar.
El presidente Macron también pidió a la UE, que ya puso en marcha el primer mercado de comercio de carbono del mundo, que «fuera un poco más lejos y fijara un precio mínimo para el CO2». Los mercados de carbono funcionan ofreciendo un incentivo financiero para contaminar menos; muchos expertos han pedido un precio mínimo para el carbono que acelere los avances.
Poco después de regresar de una reunión con el presidente de China, Xi Jinping, el presidente Macron reconoció el compromiso del líder chino con el Acuerdo de París.
Al referirse al gigantesco proyecto de infraestructura destinado a conectar China con Europa, Macron dijo:
«La nueva Ruta de la Seda tiene que ser una ruta verde. No podemos tener una ruta basada en el carbón».
Ya sea sedosa o verde, el camino por delante seguirá siendo accidentado si queremos mantener el calentamiento dentro del límite de 2 °C
fijado por el Acuerdo de París.
«En cuanto al cambio climático, estamos perdiendo la batalla», dijo Macron, y añadió que el mundo necesitaba medidas concretas y resultados para 2020.




