El primer Balance Mundial, publicado por las Naciones Unidas, ofrece un análisis detallado de los avances en la acción climática.
Acelerar la acción climática es fundamental, ya que el mundo se enfrenta a una brecha de emisiones equivalente a casi 24 gigatoneladas de CO2 para 2030.
El Informe de Riesgos Globales 2023 del Foro Económico Mundial concluye que no mitigar el cambio climático es el mayor riesgo para el mundo en la próxima década.
La COP28 –la cumbre sobre cambio climático de las Naciones Unidas (ONU) de 2023– hará balance de los avances de casi 200 países en la acción climática.
El primer Balance Mundial, publicado por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, sienta las bases para ello con un análisis detallado del estado de los avances en la lucha contra el cambio climático.
Las conclusiones del Balance Mundial se tendrán en cuenta en la COP28 y servirán de base para nuevas metas nacionales sobre el cambio climático.
¿Qué es el Balance Mundial?
El Balance Mundial se estableció como parte del Acuerdo de París en 2015. En aquel momento, casi 200 países acordaron limitar el calentamiento global a 2 °C por encima de los niveles preindustriales y procurar 1,5 °C, para evitar los peores efectos del cambio climático.
En esencia, examina los avances que los países y las partes interesadas están logrando en relación con los objetivos del Acuerdo de París.
¿Por qué es necesario el Balance Mundial?
Para limitar el calentamiento global a 1,5 °C, necesitamos reducir las emisiones mundiales casi a la mitad para 2030. Sin embargo, el mundo se encamina actualmente hacia un calentamiento de alrededor de 2,5 °C para finales de siglo. El balance puede ayudar a los responsables de políticas y a las partes interesadas a reforzar las políticas y las acciones climáticas.
¿Cuáles son las conclusiones principales?
El Balance Mundial detalla 17 conclusiones principales y las recomendaciones correspondientes en cuatro ámbitos: contexto del cambio climático; mitigación; adaptación; y aplicación y financiación de la acción climática.
En cuanto al contexto, la ONU constata que los objetivos de acción climática fueron adoptados casi universalmente tras el Acuerdo de París de 2015.
Pero acelerar la acción climática es fundamental. Esto incluye que los gobiernos apoyen las «transformaciones de sistemas» que den prioridad a la resiliencia climática y a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. La acción climática también debe darse en todas partes, incluidas la sociedad civil, el sector privado, las instituciones financieras, las ciudades y las autoridades, las comunidades locales y los pueblos indígenas.
El Balance Mundial señala que para esta acción climática se necesita una «contabilidad y rendición de cuentas rigurosas» que permitan hacer un seguimiento de los avances y evitar el doble cómputo. Mantener el foco en la inclusión y la equidad puede ayudar a minimizar las perturbaciones que la acción climática causa en la sociedad.
Conclusiones sobre mitigación
Las conclusiones del Balance Mundial sobre mitigación analizan los esfuerzos para reducir el impacto del cambio climático mediante la disminución de las emisiones. El informe advierte de que, para 2030, el mundo se enfrenta actualmente a una brecha de emisiones equivalente a casi 24 gigatoneladas –24 000 millones de toneladas métricas– de CO2.
La ONU subraya que tanto las metas de mitigación como su aplicación deben intensificarse. Se necesita una «acción y un apoyo urgentes» para intensificar las medidas de reducción de emisiones en todos los sectores, incluidos la industria, el transporte y la edificación.
Hay que detener la deforestación, ampliar la energía renovable y eliminar gradualmente los combustibles fósiles sin mitigación –combustibles fósiles sin mecanismos de reducción de emisiones–.
La diversificación económica ayudará a reducir el impacto de las medidas de mitigación climática, por ejemplo, con el desarrollo de sectores industriales ecológicos, según el informe.
Conclusiones sobre adaptación
En cuanto a la adaptación climática –modificar los sistemas y estructuras existentes para reducir el impacto del cambio climático–, el Balance Mundial reclama un «cambio sustancial» en los esfuerzos para alcanzar las ambiciones del Acuerdo de París.
«Se está cerrando rápidamente la ventana de oportunidad para garantizar un futuro habitable y sostenible para todos», advierte la ONU.
Es necesario planificar la adaptación y presentar informes transparentes en todos los sectores y entre todas las partes interesadas.
Según el informe, la adaptación climática diseñada e impulsada a nivel local tiende a ofrecer los mejores resultados. Los servicios e información climáticos pueden potenciar esta adaptación, pero se necesita una acción urgente para comprender y abordar las pérdidas y los daños relacionados con el clima, incluida la elaboración de políticas y la financiación.
Aplicación y financiación
Es necesario ampliar con rapidez la financiación pública internacional para apoyar la acción climática en los países en desarrollo, según concluye el Balance Mundial.
La financiación –tanto pública como privada– también debe alinearse con la senda de reducción de emisiones y con el desarrollo resiliente al clima. Esto permitiría «desbloquear billones de dólares» para satisfacer las necesidades mundiales de inversión.
Las tecnologías limpias existentes deben desplegarse con rapidez, incluida la transferencia de nuevas tecnologías a los países en desarrollo. Según el informe, invertir en los sistemas sociales y económicos subyacentes también contribuiría a crear capacidad para las políticas y la acción climáticas.
El clima es el mayor riesgo mundial
No mitigar el cambio climático es el principal riesgo de los diez primeros de la próxima década en el Informe de Riesgos Globales 2023 del Foro Económico Mundial, que identifica los riesgos que afectarían negativamente a una «proporción significativa» del PIB, la población o los recursos naturales mundiales.
No adaptarse al cambio climático, los desastres naturales y los fenómenos meteorológicos extremos, así como la pérdida de biodiversidad y el colapso de los ecosistemas, constituyen los otros tres riesgos de los cuatro primeros del mundo en los próximos diez años.
«La falta de avances profundos y concertados en los objetivos de acción climática ha puesto de manifiesto la divergencia entre lo que es científicamente necesario para alcanzar cero emisiones netas y lo que es políticamente viable», afirma el Foro. concertados en los objetivos de acción climática ha puesto de manifiesto la divergencia entre lo que es científicamente necesario para alcanzar cero emisiones netas y lo que es políticamente viable», afirma el Foro.






