Este año, la 17.ª edición del Índice Global de Brecha de Género evalúa la paridad de género en 146 países, lo que proporciona una base para un análisis comparativo sólido entre países. Además, el examen de un subconjunto de 102 países que han sido incluidos en todas las ediciones del índice desde 2006 proporciona una amplia muestra constante para el análisis de series temporales. El Índice Global de Brecha de Género mide las puntuaciones en una escala de 0 a 100, y estas pueden interpretarse como la distancia recorrida hacia la paridad (es decir, el porcentaje de la brecha de género que se ha cerrado). Las comparaciones entre países respaldan la identificación de las políticas más eficaces para cerrar las brechas de género.
Entre los hallazgos clave figuran los resultados del índice en 2023, el análisis de tendencias de la trayectoria hacia la paridad y análisis en profundidad de datos mediante nuevas alianzas de métricas y datos contextuales.
Resultados globales y tiempo hasta la paridad
La puntuación global de brecha de género en 2023 para los 146 países incluidos en esta edición se sitúa en un 68,4 % cerrada. Considerando la muestra constante de 145 países incluidos tanto en la edición de 2022 como en la de 2023, la puntuación global pasó del 68,1 % al 68,4 %, una mejora de 0,3 puntos porcentuales con respecto a la edición del año anterior.
Al considerar los 102 países cubiertos de forma continua desde 2006 hasta 2023, la brecha está cerrada en un 68,6 % en 2023, recuperando el nivel registrado en la edición de 2020 y avanzando un modesto 4,1 puntos porcentuales desde la primera edición del informe en 2006. Al ritmo actual de progreso, se tardarán 131 años en alcanzar la paridad plena. Si bien la puntuación global de paridad se ha recuperado hasta los niveles previos a la pandemia, el ritmo general de cambio se ha desacelerado significativamente. Incluso volver al horizonte temporal de 100 años para alcanzar la paridad proyectado en la edición de 2020 requeriría una aceleración significativa del progreso.
Según el Índice Global de Brecha de Género 2023, ningún país ha alcanzado aún la plena paridad de género, aunque los nueve primeros países (Islandia, Noruega, Finlandia, Nueva Zelanda, Suecia, Alemania, Nicaragua, Namibia y Lituania) han cerrado al menos el 80 % de su brecha. Por decimocuarto año consecutivo, Islandia (91,2 %) ocupa la primera posición. Además, sigue siendo el único país que ha cerrado más del 90 % de su brecha de género.
El top cinco global lo completan otros tres países nórdicos: Noruega (87,9 %, 2.º), Finlandia (86,3 %, 3.º) y Suecia (81,5 %, 5.º), con un país de Asia Oriental y el Pacífico, Nueva Zelanda (85,6 %, 4.º), ubicado en el cuarto puesto. Asimismo, de Europa, Alemania (81,5 %) sube al sexto puesto (desde el décimo), Lituania (80.0.%) regresa al top 10 de economías, ocupando el noveno puesto, y Bélgica (79,6 %) entra por primera vez en el top 10, en el décimo puesto. Un país de América Latina (Nicaragua, 81,1 %) y uno de África Subsahariana (Namibia, 80,2 %) completan el top 10 de este año, ocupando el séptimo y octavo puesto, respectivamente. Los dos países que salen del top 10 en 2023 son Irlanda (79,5 %, 11.º, desde el noveno en 2022) y Ruanda (79,4 %, 12.º, desde el sexto).
Para los 146 países incluidos en el índice de 2023, la brecha de Salud y supervivencia se ha cerrado en un 96 %, la brecha de Logros educativos en un 95,2 %, la brecha de Participación y oportunidades económicas en un 60,1 % y la brecha de Empoderamiento político en un 22,1 %.
Sobre la base de la muestra constante de 102 países incluidos en todas las ediciones desde 2006, entre 2022 y 2023 se observa un avance en Logros educativos del 95,3 % al 96,1 %, superando los niveles previos a la pandemia, y una mejora en la dimensión de Salud y supervivencia del 95,7 % al 95,9 %. La puntuación de Empoderamiento político sube ligeramente del 22,4 % al 22,5 %, y la de Participación y oportunidades económicas retrocede del 60,0 % en 2022 al 59,8 % en 2023.
Al ritmo actual de progreso durante el periodo 2006-2023, se tardarán 162 años en cerrar la brecha de género en Empoderamiento político, 169 años en la brecha de género en Participación y oportunidades económicas y 16 años en la brecha de género en Logros educativos. El tiempo necesario para cerrar la brecha de género en Salud y supervivencia sigue sin definirse.
Resultados regionales y tiempo hasta la paridad
La paridad de género en Europa (76,3 %) supera este año el nivel de paridad de América del Norte (75 %) y se sitúa en primer lugar de las ocho regiones geográficas. Muy por detrás de Europa y América del Norte se encuentra América Latina y el Caribe, con una paridad del 74,3 %. Con más de 5 puntos porcentuales de diferencia con respecto a América Latina y el Caribe se sitúan Eurasia y Asia Central (69 %), así como Asia Oriental y el Pacífico (68,8 %). África Subsahariana ocupa el sexto lugar (68,2 %), ligeramente por debajo de la puntuación media global ponderada (68,3 %). Asia Meridional (63,4 %) supera a Oriente Medio y el Norte de África (62,6 %), que, en 2023, es la región más alejada de la paridad.
En todos los subíndices, Europa tiene la mayor paridad de género de todas las regiones, con un 76,3 %; un tercio de los países de la región se sitúa entre los 20 primeros, y 20 de los 36 países tienen al menos un 75 % de paridad. Islandia, Noruega y Finlandia son los países con mejores resultados, tanto en la región como en el mundo, mientras que Hungría, la República Checa y Chipre ocupan los últimos puestos de la región. En conjunto, se registra un descenso de 0,2 puntos porcentuales en la puntuación regional sobre la base de la muestra constante de países. Al ritmo actual de progreso, se proyecta que Europa alcance la paridad de género en 67 años.
Justo detrás de Europa, América del Norte ocupa el segundo lugar, tras haber cerrado el 75 % de la brecha, lo que supone 1,9 puntos porcentuales menos que en la edición anterior. Mientras que Canadá ha registrado un descenso de 0,2 puntos porcentuales en la puntuación global de paridad desde la última edición, Estados Unidos ha experimentado una reducción de 2,1 puntos porcentuales. Al ritmo actual de progreso, se necesitarán 95 años para cerrar la brecha de género en la región.
Con avances graduales hacia la paridad de género desde 2017, América Latina y el Caribe ha cerrado el 74,3 % de su brecha de género global, lo que supone un aumento de 1,7 puntos porcentuales en la paridad de género global con respecto al año pasado. Después de Europa y América del Norte, la región tiene el tercer nivel más alto de paridad. Nicaragua, Costa Rica y Jamaica registran las puntuaciones de paridad más altas de esta región, y Belice, Paraguay y Guatemala, las más bajas. Al ritmo actual de progreso, América Latina y el Caribe tardará 53 años en alcanzar la plena paridad de género.
Con una paridad del 69 %, Eurasia y Asia Central ocupa el cuarto lugar de las ocho regiones en el índice global de brecha de género. Sobre la base de las puntuaciones agregadas de la muestra constante de países incluidos desde 2006, la puntuación de paridad desde la edición de 2020 se ha estancado, aunque ha habido una mejora de 3,2 puntos porcentuales desde 2006. Moldavia, Bielorrusia y Armenia son los países mejor clasificados de la región, mientras que Azerbaiyán, Tayikistán y Türkiye ocupan los puestos más bajos. La diferencia de paridad entre el país con mejor y peor clasificación es de 14,9 puntos porcentuales. Al ritmo actual de progreso, se tardarán 167 años en que la región de Eurasia y Asia Central alcance la paridad de género.
Asia Oriental y el Pacífico tiene una paridad del 68,8 %, lo que la sitúa como la quinta puntuación más alta de las ocho regiones. El avance hacia la paridad lleva estancado más de una década y la región registra un descenso de 0,2 puntos porcentuales desde la última edición. Nueva Zelanda, Filipinas y Australia tienen la mayor paridad a nivel regional, y Australia y Nueva Zelanda son también las dos economías que más han mejorado en la región. Por otro lado, Fiyi, Myanmar y Japón se encuentran en la parte inferior de la lista, y Fiyi, Myanmar y Timor-Leste registran los mayores descensos. Al ritmo actual de progreso, la región tardará 189 años en alcanzar la paridad de género.
África Subsahariana tiene una puntuación de paridad del 68,2 %, la sexta más alta de las ocho regiones, por encima de Asia Meridional y Oriente Medio y el Norte de África. El progreso en la región ha sido desigual. Namibia, Ruanda y Sudáfrica, junto con otros 13 países, han cerrado más del 70 % de la brecha de género global. La República Democrática del Congo, Malí y Chad son los países con peores resultados, con puntuaciones inferiores al 62 %. Sobre la base de la muestra constante, esto supone una mejora marginal de 0,1 puntos porcentuales. Al ritmo actual de progreso, se tardarán 102 años en cerrar la brecha de género en África Subsahariana.
Asia Meridional ha alcanzado una paridad de género del 63,4 %, la segunda puntuación más baja de las ocho regiones. La puntuación ha aumentado 1,1 puntos porcentuales desde la última edición sobre la base de la muestra constante de países incluidos desde 2006, lo que puede atribuirse en parte al aumento de las puntuaciones de países muy poblados como India, Pakistán y Bangladés. Junto con Bután, estos son los países de Asia Meridional que han registrado una mejora de 0,5 puntos porcentuales o más en sus puntuaciones desde la última edición. Bangladés, Bután y Sri Lanka son los países con mejores resultados de la región, mientras que Pakistán, Irán y Afganistán se encuentran en la parte inferior de las tablas de clasificación regional y global. Al ritmo actual de progreso, la paridad plena en la región se alcanzará en 149 años.
En comparación con otras regiones, Oriente Medio y el Norte de África sigue siendo la región más alejada de la paridad, con una puntuación de paridad del 62,6 %. Se trata de un descenso de 0,9 puntos porcentuales en la paridad de esta región desde la última edición, sobre la base de la muestra constante de países incluidos desde 2006. Los Emiratos Árabes Unidos, Israel y Baréin han alcanzado la mayor paridad de la región, mientras que Marruecos, Omán y Argelia ocupan los puestos más bajos. Los tres países más poblados de la región (Egipto, Argelia y Marruecos) registran descensos en sus puntuaciones de paridad desde la última edición. Al ritmo actual de progreso, la paridad regional plena se alcanzará en 152 años.
Brechas de género cambiantes en el mercado laboral mundial
El estado de la paridad de género en el mercado laboral sigue siendo un desafío importante. No solo la participación de las mujeres en el mercado laboral mundial ha disminuido en los últimos años, sino que otros indicadores de oportunidades económicas también muestran desigualdades sustanciales entre mujeres y hombres. Aunque las mujeres se han (re)incorporado a la fuerza laboral a un ritmo mayor que los hombres a nivel mundial, lo que ha dado lugar a una ligera recuperación de la paridad en la tasa de participación en la fuerza laboral desde la edición de 2022, las brechas siguen siendo amplias en general y son evidentes en varias dimensiones específicas.
Brechas de género cambiantes en el mercado laboral mundial: Las mujeres han (re)ingresado a la fuerza laboral a un ritmo ligeramente superior al de los hombres, lo que ha dado lugar a una modesta recuperación desde el mínimo del año pasado. Entre las ediciones de 2022 y 2023, la paridad en la tasa de participación en la fuerza laboral aumentó del 63 % al 64 %. Sin embargo, la recuperación de la participación laboral femenina sigue sin completarse, ya que la paridad se mantiene en el segundo punto más bajo desde la primera edición del índice en 2006 y muy por debajo de su máximo de 69 % en 2009. Agravando estas pautas, las mujeres siguen enfrentándose a tasas de desempleo más altas que los hombres, con una tasa de desempleo mundial de alrededor del 4,5 % para las mujeres y del 4,3 % para los hombres. Incluso cuando las mujeres logran un empleo, a menudo se enfrentan a condiciones laborales deficientes: una parte importante de la recuperación del empleo desde 2020 puede atribuirse al empleo informal; por cada cinco empleos creados para mujeres, cuatro se encuentran en la economía informal; en el caso de los hombres, la proporción es de dos de cada tres empleos.
Representación de la fuerza laboral por sectores: Los datos globales proporcionados por LinkedIn muestran una persistente desigualdad en la representación de las mujeres en la fuerza laboral y en los puestos de liderazgo en todos los sectores. En la muestra de LinkedIn, que abarca 163 países, las mujeres representan el 41,9 % de la fuerza laboral en 2023; sin embargo, la proporción de mujeres en puestos de liderazgo sénior (director, vicepresidente o C-Suite) es del 32,2 % en 2023, casi 10 puntos porcentuales menos. La representación de las mujeres se reduce al 25 % en los puestos de C-Suite de media, lo que equivale a algo más de la mitad de su representación en puestos de nivel inicial, que es del 46 %. Los distintos sectores presentan intensidades y pautas diferentes en lo que respecta a este «descenso hacia la cúspide». Las mujeres se encuentran en una situación relativamente mejor en sectores como los servicios de consumo, el comercio minorista y la educación, que registran proporciones de representación entre C-Suite y nivel inicial de entre el 64 % y el 68 %. La construcción, los servicios financieros y el sector inmobiliario presentan las condiciones más difíciles para las líderes aspirantes, con una proporción de representación entre C-Suite y nivel inicial inferior al 50 %. Durante los últimos ocho años, la proporción de mujeres contratadas para puestos de liderazgo ha aumentado de forma constante, alrededor de un 1 % anual a nivel mundial. Sin embargo, esta tendencia muestra una clara inversión a partir de 2022, lo que devuelve la tasa de 2023 a los niveles de 2021.
Brechas de género en los mercados laborales del futuro: Las ocupaciones en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) son un conjunto importante de empleos bien remunerados que se espera que cobren mayor importancia y alcance en el futuro. Los datos de LinkedIn sobre los perfiles profesionales de sus miembros muestran que las mujeres siguen estando considerablemente subrepresentadas en la fuerza laboral STEM. Las mujeres constituyen casi la mitad (49,3 %) del empleo total en ocupaciones no STEM, pero solo el 29,2 % de todos los trabajadores STEM. Aunque el porcentaje de graduadas STEM que acceden a un empleo STEM aumenta con cada cohorte, los datos sobre la integración de los graduados universitarios STEM en el mercado laboral muestran que la retención de mujeres en STEM un año después de graduarse registra una caída significativa. Actualmente, las mujeres representan el 29,4 % de los trabajadores de nivel inicial; sin embargo, en puestos de liderazgo de alto nivel, como vicepresidencia y C-Suite, la representación se reduce al 17,8 % y al 12,4 %, respectivamente. En lo que respecta específicamente a la inteligencia artificial (IA), la disponibilidad general de talento se ha disparado, multiplicándose por seis entre 2016 y 2022; sin embargo, la representación femenina en IA avanza muy lentamente. El porcentaje de mujeres que trabajan en IA hoy es de aproximadamente el 30 %, unos 4 puntos porcentuales más que en 2016.
Brechas de género en las competencias del futuro: El aprendizaje en línea ofrece flexibilidad, accesibilidad y personalización, lo que permite a las personas adquirir conocimientos de una manera que se ajusta a sus necesidades y circunstancias específicas. Sin embargo, las mujeres y los hombres no tienen actualmente las mismas oportunidades y acceso a estas plataformas en línea, dada la persistente brecha digital. Incluso cuando utilizan estas plataformas, existen brechas de género en la adquisición de competencias, especialmente en aquellas cuya importancia y demanda se prevé que aumenten. Los datos de Coursera sugieren que, a partir de 2022, salvo en los cursos de docencia y tutoría, existe disparidad en las matriculaciones en todas las categorías de competencias. En cuanto a las matriculaciones en competencias tecnológicas, como la alfabetización tecnológica (paridad del 43,7 %) y la IA y el big data (33,7 %), que se encuentran entre las 10 competencias con mayor crecimiento previsto, la paridad es inferior al 50 % y el progreso ha sido lento. En todas las categorías de competencias, las brechas de género tienden a ampliarse a medida que aumenta el nivel de dominio. Sin embargo, cuando las mujeres se matriculan, tienden a alcanzar la mayoría de los niveles de dominio en las categorías de competencias estudiadas en menos tiempo que los hombres.
Brechas de género en el liderazgo político: Al igual que ocurre con la representación de las mujeres en el liderazgo empresarial, las brechas de género en el liderazgo político siguen persistiendo. Aunque ha aumentado el número de mujeres que ocupan cargos de decisión política en todo el mundo, alcanzar la paridad de género sigue siendo una meta lejana, y las disparidades regionales son significativas. A 31 de diciembre de 2022, aproximadamente el 27,9 % de la población mundial, equivalente a 2.120 millones de personas, vive en países con una jefa de Estado. Si bien este indicador se estancó entre 2013 y 2021, en 2022 se produjo un aumento significativo. Otra tendencia positiva reciente se observa en la proporción de mujeres en los parlamentos. En 2013, solo el 18,7 % de los miembros de los parlamentos a nivel mundial eran mujeres, entre los 76 países con datos coherentes. En 2022, esta cifra había aumentado de forma constante hasta el 22,9 %. También se han logrado avances importantes en cuanto a la representación de las mujeres en el gobierno local a nivel mundial. De los 117 países con datos disponibles desde 2017, 18 países, entre ellos Bolivia (50,4 %), India (44,4 %) y Francia (42,3 %), han alcanzado una representación femenina superior al 40 % en la gobernanza local.
Programas de DEI para cerrar las brechas de género: En el sector privado, el alcance de las acciones de paridad de género de las empresas pioneras ha comenzado a ampliarse, pasando de centrarse en la fuerza laboral a enfoques integrales para toda la empresa que abarcan el diseño inclusivo, las cadenas de suministro inclusivas y el impacto en la comunidad. La Encuesta sobre el futuro del empleo 2023 del Foro Económico Mundial sugiere que más de dos tercios de las organizaciones encuestadas han implementado un programa de diversidad, equidad e inclusión (DEI). La mayoría (79 %) de las empresas encuestadas están implementando programas DEI con un enfoque en las mujeres.
Aumentar la participación económica de las mujeres y lograr la paridad de género en el liderazgo, tanto en el sector empresarial como en el gubernamental, son dos palancas clave para abordar brechas de género más amplias en los hogares, las sociedades y las economías. La acción colectiva, coordinada y decidida de los líderes de los sectores público y privado será fundamental para acelerar el progreso hacia la paridad de género y generar un crecimiento renovado y una mayor resiliencia. En los últimos años se han producido importantes contratiempos, y el estado de la paridad de género varía aún considerablemente según la empresa, el sector y la economía. Sin embargo, un número creciente de actores ha reconocido la importancia y la urgencia de actuar, y las pruebas sobre las iniciativas eficaces de paridad de género se están consolidando. Esperamos que los datos y el análisis proporcionados en este informe puedan acelerar aún más la velocidad del camino hacia la paridad, catalizando e informando la acción de los líderes del sector público y privado en sus esfuerzos por cerrar la brecha de género global.
