Existe una clara brecha entre las intenciones y las acciones de los consumidores en materia de sostenibilidad. En las encuestas realizadas a consumidores de todo el mundo, el 72 % afirma estar dispuesto a comprar productos ecológicos, pero solo el 17 % lo hace realmente. La iniciativa de 2012, «Involucrar al consumidor del mañana», se centró en la demanda de los consumidores y exploró la pregunta clave: «¿Cómo pueden las empresas involucrar a los consumidores para impulsar cambios sencillos de comportamiento que permitan adoptar estilos de vida más sostenibles, aumentar la demanda de productos más sostenibles y crear valor empresarial?»