• Investigadores italianos analizan el fenómeno para confirma el impacto de las algas como consecuencia del aumento de las temperaturas

Un equipo de investigadores de Italia avanza este verano en el estudio de un fenómeno visualmente muy espectacular que, con toda probabilidad, es una nueva expresión del cambio o crisis climática global. En concreto, los científicos están analizando el misterioso color rosado en un glaciar en los Alpes italianos, un color probablemente causado por algas que aceleraría los efectos del cambio climático.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el cambio climático?

El cambio climático representa una amenaza urgente que exige una acción decidida. En todos los países del mundo ya se están observando efectos cada vez más importantes del cambio climático, como sequías, inundaciones y el aumento del nivel del mar. Según el informe global de riesgos que elabora el Foro Económico Mundial, estas amenazas ambientales se sitúan sistemáticamente en la parte superior de la clasificación.

Para limitar el aumento global de la temperatura a un valor que sea claramente inferior a 2 °C y lo más cercano posible a 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales, es imprescindible que las empresas, los responsables políticos y la sociedad civil emprendan acciones climáticas integrales a corto y largo plazo, de acuerdo con los objetivos del Acuerdo de París sobre el cambio climático.

La iniciativa Clima del Foro Económico Mundial apoya la ampliación y la aceleración de la acción climática global mediante la colaboración entre los sectores público y privado. Esta iniciativa cuenta con varias líneas de trabajo para desarrollar y aplicar soluciones inclusivas y ambiciosas.

Una de ellas es la Alianza de CEO Líderes del Clima, una red global de dirigentes empresariales de varios sectores que desarrollan soluciones rentables para la transición a una economía baja en carbono y climáticamente resiliente. Los CEO de las empresas utilizan su posición y su influencia sobre los responsables políticos y los socios corporativos para acelerar la transición y obtener los beneficios económicos derivados de una mayor seguridad climática.

El origen de las algas es controvertido, pero el color rosado de la nieve, observado en secciones del glaciar Presena, probablemente sea causado por la misma planta descubierta en Groenlandia, según el miembro del Centro Nacional de Investigación Biagio Di Mauro.

Pese a su impacto sobre la estabilidad de la masa de hielo y nieve en este punto de los Alpes, Di Mauro detalla que, “el alga que se considera responsable del fenómeno no es peligrosa, y su presencia -en menor proporción- es un fenómeno natural que ocurre durante la primavera y el verano en las latitudes medias, pero también en los polos”.

Las algas, de la especie Ancylonema nordenskioeldii, también están presentes en Groenlandia, en una zona donde se derrite el hielo.

El hielo normalmente refleja más del 80% de la radiación solar a la atmósfera. Pero las algas oscurecen la nieve, que absorbe más calor y se derrite más rápido.

Cada vez aparecen más algas a medida que la nieve se derrite rápidamente, lo que le da un tinte rojo al hielo blanco del paso de Gavia, a 2.618 metros sobre el nivel del mar.

”Estamos tratando de cuantificar los efectos de fenómenos distintos de los causados ​​por los humanos en el sobrecalentamiento de la Tierra”, continuó Di Mauro, y agregó que los excursionistas y los remontes también podrían tener efectos sobre las algas.

Colores en zonas naturalmente blancas

El fenómeno que ahora se estudia en los Alpes es parecido al provocado por la Chlamydomona nivalis, una alga verde asociada con la nieve púrpura en la Antártida, la especie actúa sobre el hielo después de la germinación de sus esporas, favorecida por las temperaturas de verano.

Esto es lo que los expertos llaman “retroalimentación de bioalbedo”: el albedo (fracción de luz reflejada por un objeto o una superficie con respecto a lo que lo afecta) disminuye y de esta manera favorece la presencia de una capa delgada de agua que a su vez facilita la supervivencia del alga, que normalmente moriría.

Las consecuencias pueden ser muy graves, porque según algunos estudios, las algas corren el riesgo de acelerar aún más la fusión de los glaciares. Otra consecuencia del calentamiento global.