Debido a las medidas de confinamiento que la mayoría de gobiernos latinoamericanos adoptaron desde el brote de coronavirus, cientos de millones de latinoamericanos se han visto forzados a permanecer en sus hogares desde marzo de 2020. En países como Colombia y Argentina, algunos de los que adoptaron políticas más estrictas de confinamiento en la región, el periodo de cuarentena ya supera los 100 días. A causa de la reducción del tráfico vehicular y el freno de la actividad industrial, que son responsables de la mayor parte de las emisiones contaminantes en la atmósfera, se ha detectado una mejora de la calidad del aire en las grandes ciudades de Latinoamérica.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el brote de coronavirus?

Una nueva cepa de coronavirus, COVID-19, se está extendiendo por todo el mundo y está causando muertes y graves problemas en la economía mundial.

Para responder a esta crisis se requiere una colaboración global entre gobiernos, organizaciones internacionales y empresas, que ocupa un lugar central en la misión del Foro Económico Mundial como organización internacional para la cooperación público-privada.

El Foro Económico Mundial, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha creado la Plataforma de Acción contra el COVID. Esta plataforma tiene por objeto catalizar el apoyo del sector privado a la respuesta sanitaria pública mundial al COVID-19, y hacerlo con la magnitud y rapidez necesarias para proteger la vida de los ciudadanos y sus medios de vida, con el fin de encontrar maneras de contribuir a poner fin a esta emergencia mundial lo antes posible.

El Foro, como organización, ya ha apoyado anteriormente iniciativas para la contención de epidemias. En 2017, durante nuestra Reunión Anual, se puso en marcha la Coalición para la Innovación en Preparación para Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), que reúne a expertos del ámbito gubernamental, empresarial, sanitario y académico así como de la sociedad civil, con el fin de acelerar el desarrollo de vacunas. Actualmente, la CEPI está colaborando en la carrera por obtener una vacuna contra esta cepa de coronavirus.

De acuerdo con las estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), basadas en monitoreos satelitales, se ha producido una caída sin precedentes de la concentración de dióxido de nitrógeno en la atmósfera. Este compuesto químico abunda en áreas urbanas, al ser producido por procesos de combustión vehicular o industrial. En Bogotá, donde el periodo de aislamiento obligatorio se extendió esta semana hasta el 15 de julio, la presencia de este compuesto en el aire se redujo un 83% entre el 26 de abril y el 5 de mayo de 2020, en comparación con los primeros diez días de marzo. En tanto, la contaminación del aire de la Ciudad de México, en la que rige una cuarentena de alcance parcial, disminuyó un 53%.

Imagen: Statista