La veloz propagación de la pandemia de coronavirus en Latinoamérica, uno de los puntos críticos de la enfermedad en el mundo, seguirá repercutiendo en la economía de la región y dejará secuelas en el futuro, dijo el viernes el Fondo Monetario Internacional (FMI).

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el brote de coronavirus?

Una nueva cepa de coronavirus, COVID-19, se está extendiendo por todo el mundo y está causando muertes y graves problemas en la economía mundial.

Para responder a esta crisis se requiere una colaboración global entre gobiernos, organizaciones internacionales y empresas, que ocupa un lugar central en la misión del Foro Económico Mundial como organización internacional para la cooperación público-privada.

El Foro Económico Mundial, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha creado la Plataforma de Acción contra el COVID. Esta plataforma tiene por objeto catalizar el apoyo del sector privado a la respuesta sanitaria pública mundial al COVID-19, y hacerlo con la magnitud y rapidez necesarias para proteger la vida de los ciudadanos y sus medios de vida, con el fin de encontrar maneras de contribuir a poner fin a esta emergencia mundial lo antes posible.

El Foro, como organización, ya ha apoyado anteriormente iniciativas para la contención de epidemias. En 2017, durante nuestra Reunión Anual, se puso en marcha la Coalición para la Innovación en Preparación para Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), que reúne a expertos del ámbito gubernamental, empresarial, sanitario y académico así como de la sociedad civil, con el fin de acelerar el desarrollo de vacunas. Actualmente, la CEPI está colaborando en la carrera por obtener una vacuna contra esta cepa de coronavirus.

En un apartado de su informe Perspectivas de la Economía Mundial, publicado esta semana, el organismo alertó que los países deberían ser cautelosos a la hora de retomar la actividad, en vista de que los elevados índices de informalidad en Latinoamérica y el Caribe los deja poco preparados para hacer frente a rebrotes de COVID-19.

El Fondo ratificó que espera una contracción regional de 9,4% este año, “cuatro puntos porcentuales más de lo previsto en abril y la peor recesión regional desde que se tienen datos”, aunque destacó que el PIB del bloque presentará un crecimiento de 3,7% el próximo año.

La actividad en las principales economías -Brasil, México y Argentina- se retrotraerá en 9,1%, 10,5% y 9,9%, respectivamente.

“La pandemia podría agudizarse, deprimiendo la actividad económica, presionando los balances de las empresas, empeorando la pobreza y la desigualdad, y reavivando las tensiones sociales en la región”, dijo en el reporte Alejandro Werner, director del FMI para el Hemisferio Occidental.

Los datos más recientes de la entidad proyectan además una sustancial revisión a la baja en la proyección para Perú, cuya producción y demanda se vieron fuertemente sacudidos por las restricciones para frenar la pandemia. El país se contraería casi un 14% este año, con un repunte gradual en el segundo semestre y un avance de 6,5% en 2021, añadió.

En Colombia, donde también se tomaron medidas tempranas para contener al virus, la economía retrocedería un 7,8% este año para repuntar un 4% en 2021, siempre que la situación se estabilice, dijo el FMI.

En tanto, el PIB real de Chile disminuiría en 7,5% en 2020, ya que se estima una brusca contracción en el segundo trimestre por los efectos del distanciamiento social y, en menor grado, por una baja en la demanda externa. El principal productor de cobre del mundo crecería un 5% en 2021, afirmó la institución.

El informe enfatizó en la necesidad de mantener la política monetaria ultra expansiva, “dado las bajas presiones inflacionarias, las brechas de producto negativas y el elevado desempleo” y medidas fiscales diseñadas para continuar protegiendo vidas y el ingreso de las familias.