Francia emprendió con extrema cautela el lunes el camino de salida de uno de los confinamientos por el coronavirus más estrictos de Europa, permitiendo que tiendas, fábricas y otros negocios no esenciales reabrieran por primera vez en ocho semanas, en un clima de temor a una segunda ola de infecciones.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el brote de coronavirus?

Una nueva cepa de coronavirus, COVID-19, se está extendiendo por todo el mundo y está causando muertes y graves problemas en la economía mundial.

Para responder a esta crisis se requiere una colaboración global entre gobiernos, organizaciones internacionales y empresas, que ocupa un lugar central en la misión del Foro Económico Mundial como organización internacional para la cooperación público-privada.

El Foro Económico Mundial, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha creado la Plataforma de Acción contra el COVID. Esta plataforma tiene por objeto catalizar el apoyo del sector privado a la respuesta sanitaria pública mundial al COVID-19, y hacerlo con la magnitud y rapidez necesarias para proteger la vida de los ciudadanos y sus medios de vida, con el fin de encontrar maneras de contribuir a poner fin a esta emergencia mundial lo antes posible.

El Foro, como organización, ya ha apoyado anteriormente iniciativas para la contención de epidemias. En 2017, durante nuestra Reunión Anual, se puso en marcha la Coalición para la Innovación en Preparación para Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), que reúne a expertos del ámbito gubernamental, empresarial, sanitario y académico así como de la sociedad civil, con el fin de acelerar el desarrollo de vacunas. Actualmente, la CEPI está colaborando en la carrera por obtener una vacuna contra esta cepa de coronavirus.

Con el quinto mayor registro oficial de muertes por la COVID-19 del mundo, Francia también reabrirá por fases sus escuelas, mientras que sus 67 millones de habitantes podrán salir ahora de casa sin necesidad de completar trámites burocráticos, aunque todavía se precisa de documentación para viajar por París en hora punta.

Teatros, restaurantes, bares y playas permanecerán cerrados al menos hasta junio. El temor a un rebrote de la enfermedad en este tipo de establecimientos públicos se ha puesto de relieve en Corea del Sur, que intenta contener un nuevo foco relacionado con clubes nocturnos.

“Todo el mundo está un poco nervioso. ¡Guau! No sabemos hacia dónde vamos, pero hemos salido”, dijo Marc Mauny, un peluquero que reabrió su salón en el oeste de Francia al filo de la medianoche.

El tráfico fluía junto a los Campos Elíseos en el centro de París mientras trabajadores limpiaban los escaparates de las tiendas antes de abrirlas por primera vez en ocho semanas. El distrito de negocios de La Defense, en la capital, aparecía prácticamente desierto, ya que muchos empleados del sector financiero continúan trabajando desde casa.

Los pasajeros tienen que llevar mascarillas en los autobuses y metros que atraviesan París, y en los asientos hay pegatinas recordando las necesidades del distanciamiento físico.

El Gobierno del presidente Emmanuel Macron levantó el confinamiento después de que la tasa de infección se redujera y el número de pacientes en cuidados intensivos disminuyera a menos de la mitad del máximo alcanzado en abril. El virus se ha cobrado 26.380 vidas en Francia.

Las plantas manufactureras pueden reabrir siempre y cuando apliquen medidas de seguridad, lo cual para algunas supone que no puedan funcionar a pleno rendimiento. Los ciudadanos sólo pueden desplazarse hasta una distancia de 100 kilómetros a menos que sea por razones profesionales, para asistir a funerales o para cuidar a personas enfermas.

Los sindicatos y los partidos de la oposición han puesto de relieve los riesgos de que las infecciones por COVID-19 se repitan, en particular en los lugares donde el distanciamiento social es difícil de mantener, como en las escuelas.

El ministro de Salud, Oliver Veran, dijo que Francia está preparada para realizar 700.000 test por semana para contener la propagación de la enfermedad COVID-19. Sin embargo, una aplicación móvil de rastreo de contactos llamada “StopCovid” todavía no se ha puesto en marcha.