¿Todavía no te has marcado un propósito para este año? Aún estás a tiempo.

Lograr alcanzar las metas fijadas es sencillo si se siguen algunos trucos: compartirlos con la familia, ser perseverante, no comenzar muchos a la vez…

Es un clásico de todos los años. Durante el mes de enero nos esforzamos en pensar y elaborar una lista con buenos propósitos de año nuevo. Pero, en muchas ocasiones, este papel acaba olvidado en un cajón, bien sea porque no nos marcamos objetivos realistas o porque no contamos con la motivación adecuada.

Hacer deporte o retomar la actividad

Uno de los propósitos más repetidos en las listas de todo el mundo es ponerse en forma; es decir, comenzar a hacer deporte o, en caso de ser un habitual del ‘gym’, retomarlo tras las fiestas. El duro clima de los primeros meses del año puede alentar a muchos a retrasar este objetivo ‘para más adelante’, pero no es necesario si utilizas la equipación adecuada como las prendas térmicas. Asimismo, es fundamental escoger bien la disciplina deportiva (decántate por una que realmente te guste), al igual que la ropa o materiales (zapatillas, mochila, botella…) para estar cómodo.

Y, por último, tienes que tener muy claro el objetivo: tener una vida activa, ponerte realmente en forma, o si retomas la actividad, puedes establecer unos objetivos de mejora en tu rendimiento para tener una motivación extra.

Organizarse mejor

Ser más eficiente, ayuda a programar nuevos eventos, mejora la memoria, elimina el estrés. Estos son varios de los beneficios de ser una persona ordenada, por ello, nunca está de más incluir este propósito en nuestra lista. Lograrlo es fácil. Basta con contar con una agenda o calendario que nos faciliten las tareas del día a día.

Una agenda o un calendario te serán muy útiles para ser tener más orden.

Comer mejor

Alimentarse bien no es sinónimo de llevar a cabo una dieta estricta. Pero, para llevar una vida saludable, sí que es necesario apostar por la presencia diaria de frutas y verduras, por productos naturales que cumplan con la pirámide alimenticia proporcionalmente, o incluir en la dieta superalimentos para mejorar tu rendimiento y aumentar la vitalidad. Los zumos detox también son grandes aliados para recuperarnos de los excesos y eliminar toxinas. Conoce sus propiedades e incorpóralos a tu día a día, complementando el desayuno, en el break de media mañana o en la hora de la merienda.

Es importante que para cualquier cambio en tu dieta acudas a un especialista.

Imagen: Universidad UCAM online

Beber más agua

El agua es muy sana; beberla reporta beneficios como alivio de la fatiga, tener una buena digestión, mantener la belleza de la piel o regular la temperatura del cuerpo.

Una buena manera de llevar a cabo este objetivo es llevar siempre con nosotros una botella en el bolso o mochila. De esta forma, nos recordaremos que tenemos que dar algunos sorbos cada hora y podremos rellenarla cuando se nos acabe.

El ajetreo del día a día puede hacer que descuidemos nuestra hidratación. Evítalo llevando contigo una botella de agua.

Recuerda, no obstante, que no solo debes hidratarte en verano o cuando haga calor, es importante hacerlo todo el año.

Aprender idiomas, ser feliz…

Tan importante es cuidar nuestro cuerpo con hábitos saludables como hacer lo propio con la mente. En este sentido, puede sernos muy útil adquirir libros que nos orienten y guíen en el terreno del crecimiento personal: aprender idiomas, nuevos retos o consejos prácticos que nos ayuden a manejar nuestras emociones, sobre mindfulness (una filosofía de vida que incluye la práctica de la meditación)… ¡Selecciona el tuyo y a leer!

Hacer planes culturales

El ocio es uno de los pilares fundamentales de la vida. No en vano, nos permite olvidarnos de las obligaciones diarias, y nos proporciona energía positiva y paz mental. Por ello, en nuestra ‘check list’ anual no debe falta hacer más planes culturales. No te costará mucho esfuerzo conseguir este propósito. Tan solo necesitas conexión a Internet, escoger tu plan y ¡voilá!, objetivo conseguido.

Cuatro consejos para triunfar con nuestra lista de buenos propósitos

  • La primera de ellas es no volvernos locos, acaparando más de lo que podemos asumir, y comenzar 10 actividades a la vez.
  • También nos ayudará contarles nuestras metas a la familia y amigos y compartirlos con ellos, para que nos sea más fácil hacerlos en compañía.
  • Ser perseverante es fundamental, aunque tampoco debemos fustigarnos en los momentos de flaqueza (es algo normal en el proceso).
  • Pero, sobre todo, lo que nos animará es fijar metas que sean realizables y asequibles para ir viendo los resultados.