Los videojuegos violentos han sido durante mucho tiempo un tema polémico y perturbador, que genera temor en los padres y ofrece una opción fácil para los políticos que buscan explicar eventos trágicos.

Los detractores argumentan que son un caldo de cultivo para la agresión, corrompen a los hombres, mujeres y niños, y presagian eventos de la vida real. Otros sostienen que no hay un vínculo comprobado y destacan los efectos positivos que pueden tener, como mayor concentración, formulación de estrategias y alivio del estrés.

Ahora, una nueva oleada de investigación está comprobando la precisión de estudios previos y busca redefinir el debate. Los académicos de la Universidad de York dicen que no han encontrado "ninguna evidencia" que sugiera que los videojuegos vuelvan más violentos a los jugadores. Sus experimentos con más de 3000 participantes concluyeron que los juegos no generan "propensión" en los jugadores a comportarse de cierta manera, y que muestran un realismo aumentado que no necesariamente se traduce en una mayor agresión.

Imagen: Science Direct

Preguntas de investigación

"Los efectos de aprendizaje de los videojuegos pueden estar exagerados", tanto el Dr. Zendle como su equipo escribieron. "No encontramos ninguna evidencia que demuestre que los videojuegos hayan desarrollado los conceptos que aparecen en ese juego en los jugadores".

En un contexto de creciente popularidad de los videojuegos y preocupaciones sobre el impacto del tiempo frente a la pantalla en los niños, es probable que los estudios académicos se vuelvan más importantes.

El juego de acción Grand Theft Auto V se está acercando a las 100 millones de copias vendidas y el juego de disparos en primera persona, Call of Duty, ha vendido más de 25 millones.

La Organización Mundial de la Salud ha actualizado recientemente su clasificación de enfermedades para incluir la adicción a los videojuegos.

Después de un tiroteo mortal en una escuela en Parkland, Florida, a principios de este año, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump acusó a los videojuegos de afectar la mente de los jóvenes.

Declaración de Trump

"El contenido de los videojuegos, las películas e Internet es tan violento," Trump dijo en una reunión en la Casa Blanca sobre seguridad en las escuelas. "Es difícil creer que, al menos en un porcentaje, aunque sea un porcentaje pequeño de niños, esto no tenga un impacto negativo en su proceso de pensamiento. Pero estas cosas son realmente violentas".

No es difícil ver por qué tales argumentos atraen a aquellos que buscan imbuir significado y repartir culpas después de crímenes inconcebibles.

En una revisión de la literatura publicada en 2015, la Asociación Estadounidense de Psicología concluyó que jugar videojuegos violentos llevaba a un aumento de la agresión, y una disminución de la empatía y la sensibilidad a la agresión. No encontró suficiente evidencia que relacionara los juegos con la violencia o la delincuencia, y también generó dudas sobre el tamaño de la muestra de algunas de las investigaciones.

Sin imprimación

La calidad de los estudios previos que encontraron una relación entre los videojuegos y la violencia se cuestiona cada vez más.

Según Christopher J. Ferguson, Profesor de Psicología en la Universidad de Stetson en Florida, gran parte de la investigación está poco estandarizada, se hace con grupos demasiado pequeños o se enfoca demasiado en los estudiantes universitarios. En su análisis de 2015 que examinó 101 estudios, concluyó que los videojuegos violentos tenían poco impacto en la agresión, el estado de ánimo o las calificaciones de los niños.

El estudio de la Universidad de York se centró en la idea de la "imprimación" o en la opinión de que la exposición a la violencia hace que los jugadores sean más propensos a reproducir ese comportamiento en la vida real. En otro experimento, investigó si el aumento del realismo en un juego de combate influía en la agresión de los jugadores.

Un estudio diferente de otros académicos publicado en marzo, no mostró cambios significativos en el comportamiento entre un grupo que jugó Grand Theft Auto V todos los días durante dos meses en comparación con aquellos que jugaron el videojuego no violento The Sims 3 o ninguno.

Aun así, ambos estudios se centraron en adultos y los investigadores de la Universidad de York reconocieron que no captaron algunas de las técnicas más avanzadas que se utilizan.

Comprensión más profunda

Todo esto subraya la necesidad de más trabajo y una comprensión más profunda de los factores en juego.

"Es posible que los videojuegos violentos realmente produzcan efectos negativos en los jugadores", escribieron Zendle y sus colegas. "Puede ser, incluso, que actualmente estén causando daño a la sociedad. Sin embargo, para entender cuáles son estos efectos, y si realmente existen, es necesario tratar primero con cualquier evidencia engañosa dentro de la literatura experimental".

Emma Charlton es escritora.