Se estima que 65,6 millones de personas fueron desplazadas forzosamente de sus hogares en 2016, y esta cifra sigue aumentando. Entre 2000 y 2016, más de 3.500 millones de personas en todo el mundo se vieron afectadas por catástrofes naturales y crisis humanitarias, y la escala de respuesta requerida en estas situaciones impulsa cada vez más al sector humanitario a encontrar formas más efectivas y eficaces de satisfacer las necesidades de las poblaciones afectadas.

Para las personas y comunidades que enfrentan la realidad de las emergencias humanitarias, la tecnología móvil es una cuerda salvavidas. Sin embargo, todavía hay una serie de obstáculos que se deben superar para garantizar que la conectividad esté disponible y accesible, y logre su cometido en las emergencias humanitarias. A continuación, se describen cinco maneras en que la tecnología móvil puede transformar la prestación de servicios humanitarios.

1. Conectividad básica: permitir la comunicación en tiempos de crisis

A medida que la industria móvil continúa extendiendo su cobertura, las personas en todos los rincones del planeta están cada vez más conectadas. Actualmente, la industria brinda servicios a más de 5 mil millones de personas en todo el mundo. Es fundamental que en el caso de que ocurra una catástrofe, las redes móviles no solo puedan resistir las pérdidas comerciales, sino que tengan la capacidad de funcionar como cuerda salvavidas para los clientes.

Imagen: ACNUR

Ejemplos recientes, como el terremoto de 2015 en Nepal, los terremotos en Italia en 2016 y la crisis de los refugiados en curso en Oriente Medio y Europa, ponen de manifiesto el papel fundamental de las redes móviles, y el acceso a la comunicación e información que facilitan. Incluso un mensaje de texto básico o una llamada telefónica puede salvar una vida. Los operadores de redes móviles en Nepal y Sri Lanka, entre otros, han desarrollado sistemas de alerta temprana para darles tiempo a prepararse a las comunidades que viven en zonas propensas a riesgos, alertándolas de posibles peligros y proporcionando instrucciones a través de mensajes de texto, así como por medio de métodos más tradicionales, como avisos por radio y sirenas.

2. Transferencia de dinero en las crisis humanitarias

Las organizaciones humanitarias están encontrando maneras nuevas y cada vez más eficientes de prestar ayuda y asistencia, en particular mediante el uso de transferencias digitales de dinero móvil. Los datos provistos por GSMA muestran que existen al menos 19 mercados que tienen más cuentas de dinero móvil que cuentas bancarias, mientras que 37 países tienen 10 veces más agentes de dinero móvil registrados que sucursales bancarias. En contextos de crisis humanitarias, los programas de transferencia de efectivo que utilizan dinero móvil pueden tener mayor alcance y eficacia. Por ejemplo, los operadores de redes móviles de Uganda, MTN y Airtel, se están asociando con las ONG, DanChurchAid, Mercy Corps y el Comité Internacional de Rescate para entregar ayuda monetaria mediante dinero digital a las personas que se encuentran en el asentamiento de refugiados más grande del mundo, Bidi Bidi.

3. Identidad de las personas

Uno de los campos al que la comunidad humanitaria presta cada vez más atención es a la mejora del registro y la identificación de los beneficiarios. Existe una oportunidad para que la tecnología móvil y digital desempeñe la importante función de establecer y/o autenticar identidades digitales únicas para los refugiados y otras personas afectadas por las crisis humanitarias. Por ejemplo, un refugiado sin documento de identidad es más probable que enfrente obstáculos o retrasos al intentar cruzar las fronteras internacionales, su libertad de circulación puede verse restringida, y le será difícil o imposible acceder a servicios como redes móviles, servicios financieros, educación o asistencia sanitaria.

El alcance de la tecnología móvil y otras innovaciones tecnológicas significa que las nuevas y robustas soluciones de identidad digital que proporcionan utilidad, privacidad y comodidad están disponibles para las poblaciones afectadas por las crisis. Algunas de estas ya se están probando; por ejemplo, en el campo de refugiados de Za'atari en Jordania, el personal del ACNUR utiliza dispositivos móviles para escanear los códigos de barras que figuran en los documentos de identidad de los refugiados y verificar si califican para recibir servicios, como alimentos, ropa o ayuda monetaria. Además, la aplicación no muestra el nombre ni la imagen del individuo, asegurándose de proteger su privacidad.

4. Acceso a servicios públicos

La tecnología móvil se utiliza de manera cada vez más innovadora para mejorar el acceso a la energía, el agua y el saneamiento a millones de personas que viven en áreas donde la "red" tradicional no llega, pero que están cubiertas por redes móviles. El sector energético con sistema de pago por uso en los mercados emergentes ha recibido una inversión de 360 ​​millones de dólares en los últimos cuatro años, lo que ha creado nuevas oportunidades comerciales para el sector privado y ha mejorado la vida de 5 millones de personas que antes no tenían acceso a estos servicios.

Nuestra investigación reciente en el campo de refugiados de Nyarugusu en Tanzania demostró que el 73 % de los encuestados identificaban el costo de cargar un teléfono móvil como un obstáculo para usarlo con frecuencia, ya que debían pagar hasta 500 TSH (0,20 USD) por una carga completa. Nuevas alianzas y modelos de negocio que incentivarán a los proveedores de energía con sistema de pago por uso a ofrecer productos en sociedad con los operadores móviles, tales como el alquiler de sistemas solares para las casas que pueden pagarse en cuotas con dinero móvil, tarjetas para raspar y, a veces, tiempo de antena, podrían tener un enorme impacto en los campos de refugiados. Estos sistemas pueden proporcionar iluminación, instalaciones de carga, radios, televisores e incluso cortadores de pelo, ofreciendo oportunidades empresariales para los refugiados. Los beneficios para los refugiados de tener acceso a energía limpia son claros.

5. Protección de la dignidad

El acceso básico a un teléfono móvil puede mejorar las elecciones y la dignidad, especialmente en situaciones de desplazamiento precarias y prolongadas. La información es poder y la tecnología móvil tiene una capacidad única de conectar a las personas con las redes de información en tiempo real. La tecnología móvil puede ayudar a las comunidades a organizarse mejor y a responder a las emergencias en su contexto local, y puede facilitar una mejor comunicación entre las poblaciones afectadas y las agencias humanitarias. Las transferencias de dinero móvil para causas humanitarias pueden proporcionar a los beneficiarios la posibilidad de elegir con autonomía los productos y servicios que desean y necesitan.

El potencial de la tecnología móvil para mejorar el bienestar de las personas afectadas por las crisis tampoco debe subestimarse. Nuestra reciente investigación con los refugiados en Tanzania mostró una gran variedad de formas en que los refugiados usan sus teléfonos, como comunicarse con amigos y familiares, acceder a oportunidades de educación, usar dinero móvil para enviar y recibir fondos, y perseguir sus metas de subsistencia. La investigación también mostró que el 65 % de los usuarios de Internet móvil buscan noticias e información, mientras que el 35 % utiliza el servicio como forma de entretenimiento.

Con más de 5.000 millones de personas ya conectadas por teléfonos móviles, cifra que crecerá a 5.700 millones en 2020, existe una oportunidad importante de utilizar esta tecnología para ayudar a transformar la prestación de asistencia humanitaria. La satisfacción de las necesidades del creciente número de personas afectadas por las crisis humanitarias requiere nuevos modelos de asociación entre los sectores público y privado, y un enfoque de ecosistema que vincule los diferentes servicios para evitar la duplicación y fragmentación. En última instancia, la prevención y la paz deberían ser los objetivos de la comunidad internacional. No obstante, hasta que ese objetivo se convierta en realidad, debemos maximizar la tecnología y las herramientas disponibles para proporcionar una asistencia humanitaria más digna y significativa.