Los Estados miembros del Mercado Común del Sur, más conocido como Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay), y la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC), un bloque conformado por Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein, han completado con éxito un diálogo exploratorio y negociaciones preliminares para un acuerdo de libre comercio (ALC).

Desde la perspectiva del gobierno brasileño, este nuevo acuerdo de libre comercio es una buena noticia ya que ayudaría al país a recuperar su ventaja competitiva en la economía mundial. Para un país que aún sufre su peor recesión (es posible que los escándalos políticos se encuentren detrás de ella, pero aún así experimenta una adversidad económica sin precedentes, debido a una caída en las inversiones y una disminución del consumo interno de alrededor de un 3% el año pasado) este es un motivo de celebración.

En gran medida fue para revertir la tendencia negativa que los legisladores actuaron para promover las exportaciones y concentrarse en acuerdos de libre comercio con países y bloques fuera de la región de América Latina. Al abrir el comercio con nuevos mercados y negociar nuevos acuerdos, Brasil se prepara para tener un alcance mundial más amplio con nuevos socios internacionales, lo que en última instancia mejora las relaciones comerciales y contribuye al crecimiento y la estabilidad de la economía brasileña.

Para Brasil, la Asociación Europea de Libre Comercio es prioridad

La rápida adopción de un intercambio con la Asociación Europea de Libre Comercio por parte del Grupo Mercado Común del Mercosur es indicador de la alta prioridad que todos los miembros del Mercosur le han dado a estas negociaciones.

El mejor ejemplo se ve en el entusiasmo que los exportadores brasileños demostraron al saber de este acuerdo de libre comercio, principalmente por la posibilidad de nuevas exportaciones a estos mercados de alto poder adquisitivo. Del mismo modo, la asociación de europea de libre comercio, muy influenciada por Suiza, ha expresado un especial interés en tener más acceso a nuevos mercados en los países del Mercosur.

Intercambio comercial: Brasil y los países de la Asociación Europea de Libre Comercio

En 2016, las exportaciones de Brasil a los países de AELC ascendieron a $2,4 mil millones, que representan un 1,3% de las operaciones de exportación de Brasil; los productos manufacturados representaron un 64,9%, los productos semimanufacturados un 25,9% y los bienes básicos 9%. Los principales productos que exportó Brasil fueron plataformas de perforación o exploración (32,6%), óxidos e hidróxidos de aluminio (24,3%), soja (4,0%), oro en formas semimanufacturadas (3,7%) y café (1,9%).

En el mismo año, las importaciones brasileñas de los países de AELC sumaron $2,4 mil millones, lo que representa un 1,8% de las operaciones de importación de Brasil; 5,8% eran productos básicos, 1,8 % productos semimanufacturados y un 92,4% productos manufacturados. Los principales productos importados de países de AELC fueron medicina para uso humano y veterinario (21,5%), compuestos de nitrógeno (13,0%), compuestos heterocíclicos (6,5%), petróleo para combustible (6,4%), fertilizantes y fertilizantes con nitrógeno y fósforo y potasio (4,4%).

Las exportaciones de los países de AELC en 2016 sumaron un total de $400 mil millones, de los que solo un 0,8% se destinó a Brasil. A su vez, el total de las importaciones de AELC fue de $333,4 mil millones el mismo año, de los que un 0,9% proviene de Brasil.

Bajo el acuerdo y con un acceso menos costoso al mercado que esto creará, se estima que las exportaciones brasileñas de varios productos de los sectores más diversos de la economía aumenten a ritmos constantes. Además, a fin de facilitar el comercio entre ambas regiones, se eliminarán las barreras no arancelarias.

El Mercosur también busca en un acuerdo con la Unión Europea

Además de las negociaciones con la Asociación Europea de Libre Comercio, el Mercosur está negociando un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea.

Para Brasil, las mayores ganancias se concentran no solo en las exportaciones y el acceso a importaciones de los países de la Unión Europea, sino también en los principales sectores. Brasil podrá obtener entradas menos costosas por la producción de bienes industriales con la eliminación total de sus aranceles sobre importaciones para varios productos, de ese modo elimina algunos de los costos de producción al comprar estos productos de otros mercados. En consecuencia, estos beneficios aumentarán la competitividad de los productos brasileños.

Otra oportunidad está estrechamente ligada a las adquisiciones del gobierno. Estudios de la Confederación Nacional de Industrias de Brasil muestran que el mercado de adquisiciones gubernamentales en los países de AECL supera los $80 mil millones y que ninguno de los países expresa preferencia por los proveedores o productos nacionales. La Unión Europea mantiene una postura relativamente flexible en las negociaciones, lo que ayuda a satisfacer los intereses brasileños.

El futuro de Brasil

El objetivo de estas nuevas negociaciones internacionales, ya sea con la Asociación Europea de Libre Comercio o con la Unión Europea, es darle el necesario empujón a la economía nacional, no solo al facilitar el comercio internacional sino también al aumentar las exportaciones de Brasil.

El acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y AELC muy probablemente ayude a aumentar las exportaciones de Brasil significativamente; como resultado, las empresas podrán recuperar su producción y capacidad de empleo. Estos pasos son cruciales para la recuperación de la economía de Brasil.