España genera cada año 400.000 toneladas de huesos de aceituna como subproducto de la producción de aceite de oliva. Convertidos en biocombustible, son una alternativa más barata y limpia a los combustibles fósiles, y emiten cantidades mucho menores de CO2. España es el principal productor de aceite de oliva del mundo y aporta aproximadamente la mitad de la oferta mundial. Al reutilizar los huesos de aceituna, reduce los residuos agrícolas y también la demanda de combustibles fósiles importados.
Geografías en profundidad
Ideas en movimiento: Anurag Maloo
