«Somos responsables de los desastres naturales y debemos actuar».
Hace tan solo unos años, Anurag Maloo estuvo a punto de morir en una de las montañas más peligrosas del mundo.
En 2023, mientras descendía en rápel por el Annapurna, resbaló debido a la rotura de una cuerda y cayó en una grieta. Maloo permaneció atrapado durante tres días antes de que un equipo de rescate lo encontrara inconsciente. Tras cuatro horas de reanimación cardiopulmonar, el alpinista se enfrentó a un largo periodo de rehabilitación durante el cual perdió los dedos de la mano derecha y tuvo que reaprender a ponerse de pie y caminar.
A pesar de esta experiencia cercana a la muerte, Maloo, fundador de la Fundación La Voz de los Glaciares, ha dedicado su vida a concienciar al mundo sobre nuestra dependencia de las montañas y la naturaleza.
