El trabajo de los galardonados con el Premio Nobel de Economía de este año ha permitido que los bancos centrales y los gobiernos estén mejor preparados para afrontar las crisis económicas, según el presidente del comité.
Los nuevos premios Nobel, Robert E. Hall y Michael Woodford, demostraron cómo las economías se ven influenciadas por las decisiones de los hogares y las empresas, y cómo estas, a su vez, están condicionadas por las expectativas de la población sobre el futuro.
Su trabajo ha contribuido a transformar la comprensión que tienen los gobiernos y los bancos centrales de factores macroeconómicos como la inflación y el desempleo, y ha permitido a los responsables políticos responder con mucha mayor eficacia ante las crisis.


