Durante siglos, los seres humanos se han apiñado en las ciudades, y no parece que la urbanización vaya a desacelerarse pronto.
Hay diversas razones por las que tantas personas deciden asentarse en zonas urbanas, pero en la mayoría de los casos todo se reduce al simple hecho de que en las ciudades está el trabajo.
Actualmente, más de la mitad de la población mundial vive en zonas urbanas y las Naciones Unidas (ONU esperan que esa proporción aumente al 66% para 2050, y que cerca del 90% del incremento se concentre en Asia y África.
Las ciudades con mayor densidad de población
Con una densidad de población de 44.500 personas por kilómetro cuadrado, Daca, la capital de Bangladesh, es con diferencia la ciudad más hacinada del planeta.
Según los datos de ONU-Hábitat, de las 10 ciudades con mayor densidad de población del mundo, seis están en Asia, tres en África y una en América del Sur:

Por qué la gente se muda a las ciudades
Las razones por las que la gente sigue mudándose en masa a las ciudades pueden dividirse en factores de «empuje» o de «atracción».
Los factores de empuje son problemas de la situación de vida actual que llevan a las personas a marcharse, mientras que los factores de atracción son ventajas que las animan a trasladarse a un nuevo lugar.
Con frecuencia, tanto los factores de empuje como los de atracción tienen que ver con el empleo y los salarios: por lo general, es más fácil encontrar un trabajo mejor remunerado en las ciudades que en las zonas rurales.
Podría decirse que esta es la principal razón por la que tantas personas se han mudado a ciudades como Daca.
Pero también intervienen otros factores históricos. Está el viejo dicho de que la unión hace la fuerza, mientras que en algunos casos las fronteras naturales, como vivir en una isla, obligan a las personas a formar parte de la multitud.

El impacto de la vida en la ciudad
Los barrios marginales densamente poblados siguen siendo habituales en muchas ciudades del mundo, y los habitantes más pobres de las zonas urbanas más densamente pobladas viven en condiciones extremadamente difíciles.
Kibera, el barrio marginal más grande de África, está a solo 5 km del centro de Nairobi. Es conocido por su pobreza y sus chabolas metálicas construidas a pocos milímetros de las vías del tren, mientras que Dharavi, en Bombay, tiene una densidad estimada de más de 200.000 personas por kilómetro cuadrado.

La otra cara de la moneda es que las personas más acomodadas disfrutan mucho más de las ventajas de la vida urbana.
Los entornos urbanos de mayor densidad pueden ser más eficientes, con un mayor uso del transporte público y trayectos más cortos. Los modernos edificios de gran altura también ofrecen más espacio para respirar a los habitantes urbanos más acomodados.
Está claro que vivir en una ciudad tiene ventajas y desventajas, aunque la calidad de vida general de las personas siempre dependerá de dónde puedan permitirse vivir.





