La tecnología y la innovación pueden transformar la vida de los jóvenes en Palestina. Así es como

Palestinian women sit together at a newly opened upscale Italian cafe in the West Bank city of Ramallah July 3, 2012.
Image: REUTERS/Ammar Awad
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En la tecnología, al igual que en la ciencia y la ingeniería, la participación de las mujeres jóvenes en muchas partes del mundo sigue siendo una tarea pendiente. En algunos de los lugares más frágiles y afectados por conflictos, donde he trabajado durante buena parte de las últimas dos décadas, resulta particularmente difícil. Pero en los territorios palestinos, descritos no solo como frágiles, sino también como uno de los lugares más confinados del planeta, se está gestando un cambio.

Es temprano y ya hace calor en Hebrón, en Cisjordania, donde me encuentro para la inauguración de una nueva sede de Mercy Corps y su iniciativa de desarrollo del ecosistema tecnológico Gaza Sky Geeks. Unos 200 participantes entusiastas están presentes en su primer día para iniciar su futuro como emprendedores tecnológicos.

Su profesor les plantea una tarea: «acérquense a un desconocido y pídanle su tarjeta de presentación», un pequeño ejemplo de las habilidades para establecer contactos que son esenciales para los emprendedores. Me sorprende, cuando decenas de jóvenes palestinos se acercan a mí, que más del 50% de quienes se inscribieron en la academia para mejorar sus habilidades tecnológicas y empresariales sean mujeres.

Tan solo una semana antes, había estado repartiendo mi propia tarjeta de presentación en un entorno muy distinto. En Nueva York, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas de septiembre, vi a líderes mundiales, diplomáticos y responsables de organizaciones internacionales lidiar con una crisis tras otra que sacudían al mundo: Yemen, Sudán del Sur y Corea del Norte. Aunque nuestra atención estaba centrada en estas situaciones aparentemente irresolubles, recordé que no debemos pasar por alto uno de los desafíos más complejos del mundo: la cuestión palestina.

Como el tema de más larga data de la agenda de la ONU, la situación de los palestinos sigue siendo muy incierta, aunque acontecimientos recientes han propiciado una reconciliación histórica entre los líderes de Cisjordania y Gaza, tras una división que duró una década. Los bloqueos, los asentamientos ilegítimos que violan el derecho internacional y la violencia siguen causando un sufrimiento inmenso, estancamiento económico y pobreza arraigada.

Sin embargo, en Gaza, al reunirme con algunos de los jóvenes que han participado en nuestra comunidad Gaza Sky Geeks durante los últimos seis años, en lugar de crisis y negociaciones interminables, vi una imagen de progreso y optimismo, y escuché historias sobre el potencial transformador de la tecnología y la innovación.

Financiación inicial

Cada día, un promedio de unas 100 personas atraviesa las puertas del espacio de trabajo compartido de Gaza Sky Geeks que creamos con el apoyo de Google y otros colaboradores. Con la orientación de mentores con experiencia empresarial, jóvenes desempleados adquieren las habilidades que necesitan para participar en la economía mundial.

Solo el año pasado, unas 2.000 personas aprendieron a programar, desarrollar aplicaciones y crear sus propios negocios. Y en los últimos dos años, 100 personas han «incubado» sus proyectos para los mercados de todo el mundo árabe.

Una empresa emergente, Baskalet, un estudio de juegos para móviles dirigido a usuarios de teléfonos inteligentes en Arabia Saudita, ha superado el millón de descargas de sus aplicaciones. La calidad de estos productos ha atraído la atención de financiadores iniciales y capitalistas de riesgo, que reconocen el talento y el potencial que esperan ser aprovechados entre los jóvenes palestinos de Gaza.

Una de las razones del éxito de Gaza Sky Geeks es su alianza con el sector privado y la comprensión de que la innovación y las fuerzas del mercado pueden ser herramientas poderosas para abrir oportunidades y conectar a las personas con empleos y medios de vida más allá de su región inmediata.

Oportunidades desiguales

El papel que organizaciones como Mercy Corps pueden desempeñar en el futuro de los jóvenes en algunos de los lugares más difíciles del mundo tiene dos vertientes. En primer lugar, debemos trabajar con ellos para fortalecer su confianza y desarrollar nuevas habilidades, de modo que no solo sean valiosos, sino que también se sientan así. En segundo lugar, debemos actuar como catalizadores, conectando los mercados mundiales con regiones frágiles y confinadas. En nuestro mundo interconectado, reducir la marginación de las comunidades las beneficia a ellas y a todos nosotros.

Corregir estas desigualdades en las oportunidades es una prioridad urgente que Mercy Corps ha situado en el centro de su labor. En países que van de Somalia a Guatemala, hemos visto que la educación deficiente, la percepción de injusticia, el desempleo y el talento desaprovechado pueden alimentar muchas de las frustraciones que afligen a las comunidades con inestabilidad o violencia.

Este año, la atención de la comunidad internacional en la Asamblea General de la ONU no se centró en las dificultades de la vida en la Franja de Gaza y Cisjordania. Si lo hubiera hecho, entre las disputas diplomáticas y políticas, el mundo habría encontrado muchos motivos para el optimismo y lecciones sobre cómo podemos llevar oportunidades y progreso a mujeres y hombres jóvenes en las situaciones más difíciles, y quizá recibir a cambio algunas tarjetas de presentación.

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