Los jóvenes alzan la voz y pasan a la acción para abordar los desafíos del mundo.
Para ayudar a afinar y potenciar su activismo, el "Manifiesto Millennial" presenta seis principios rectores.
Lea el informe "Davos Labs: Youth Recovery Plan" aquí.
Hace diez años, la Primavera Árabe y Occupy Wall Street hicieron que el mundo despertara ante la creciente brecha generacional y el poder del activismo juvenil. Ahora, una década después, mientras los jóvenes se enfrentan a lo peor de las crecientes crisis sociopolíticas y ambientales del mundo, vuelven a inspirar el cambio y a pasar a la acción.
Cansados de las acusaciones de que los jóvenes son el problema, están decididos a ser la solución. Exigen que los líderes mundiales y las empresas aumenten la equidad, protejan nuestro planeta y garanticen que nadie se quede atrás. Y están tomando la iniciativa al aportar las ideas, innovaciones e iniciativas para lograrlo.
Lecciones de los activistas juveniles
He tenido la oportunidad de formar parte de distintos movimientos y organizaciones durante los últimos 20 años, trabajando junto a mis pares para dar a los jóvenes un lugar en la mesa y asegurar que sus voces sean escuchadas.
Todo empezó en mi alma mater, cuando se me dio voz en la organización de un viaje estudiantil. ¿Quién habría pensado que un gesto sencillo, como animar a un estudiante tímido e introvertido a compartir su opinión, podría llevarlo a convertirse en un líder servidor, comprometido y entregado? Entonces aprendí que no desestimar ninguna opinión ni persona es un gesto muy poderoso y sencillo que todos podemos tener en nuestra vida diaria.
También he visto cómo los jóvenes maduran al abordar temas complejos y sacar a la luz asuntos antes tabú. Es una lección importante para los líderes: no deben rehuir ningún tema tabú; no hay temas tabú, solo formas tabú de abordarlos.
Ahora más que nunca, el mundo necesita que los jóvenes den un paso al frente para afrontar los numerosos desafíos que tenemos por delante. Pero persisten los obstáculos. Si bien la última década demostró el poder del activismo juvenil para visibilizar y erradicar problemas sistémicos, también mostró que los jóvenes se enfrentan a retos de experiencia y credibilidad.
Para ayudar a los jóvenes de todo el mundo a superar estos desafíos, la Comunidad de Global Shapers, una red de más de 14.000 jóvenes que trabajan en equipo para transformar sus realidades locales, lanzó un Manifiesto Millennial como parte del informe "Davos Lab: Youth Recovery Plan" para ofrecer principios atemporales que afinen y potencien el activismo juvenil.
El documento resultante es una guía valiente y audaz de una generación que no duda en actuar y que da la bienvenida a diálogos inclusivos. Basado en una década de experiencia y aprendizaje, recoge nuestra visión de futuro y los pasos que nuestra generación y la siguiente deben dar para dejar un mundo mejor que el que heredamos.
Nuestro compromiso con el cambio positivo
1. Crearemos espacios para el diálogo intergeneracional.
Escucharemos y aprenderemos unos de otros, en el pasado, el presente y el futuro. Respetaremos el contexto global y reconoceremos que todas las partes del mundo coexisten. Compartiremos lo aprendido para evitar la replicación de errores. Probaremos, iteraremos y mejoraremos nuestro enfoque para convertirnos en mejores líderes y ancestros.
2. Plantearemos grandes preguntas para impulsar soluciones audaces.
Nos tomaremos el tiempo necesario para entender por qué las estructuras son como son y para conocer la historia de nuestras comunidades antes de actuar. Reconoceremos que la cocreación comienza con la consulta para comprender los sistemas. Haremos accesible la información para la toma de decisiones, con el fin de ser verdaderamente inclusivos.
3. Buscaremos el cambio sistémico y la acción colectiva.
Tenderemos puentes dentro y entre comunidades para fortalecer las estructuras que funcionan y desmantelar las que no. Fijaremos objetivos ambiciosos y pasaremos de la palabra a la acción. Nos centraremos en cambios locales que puedan conducir a transformaciones globales y celebraremos nuestros avances.
4. Daremos espacio a experiencias vividas diversas.
Construiremos relaciones auténticas con las comunidades más afectadas por las desigualdades y las injusticias. Reconoceremos por qué nos importan los temas y quiénes somos en relación con ellos. Uniremos fuerzas, compartiremos el poder y tomaremos decisiones de forma abierta y transparente.
5. Abrazaremos las conversaciones incómodas.
Renunciaremos a nuestros privilegios y daremos a todos un lugar en la mesa. Nos comprometeremos a escuchar, comprender y cocrear soluciones. Crearemos espacios valientes para que las ideas sean escuchadas, cuestionadas y desafiadas. Reconoceremos la compleja interseccionalidad del cambio social.
6. Cuidaremos de nosotros mismos, de los demás y de nuestro ecosistema.
Seremos amables y considerados. Practicaremos el autocuidado y el cuidado comunitario. Velaremos por la salud mental y el bienestar. Encontraremos el equilibrio entre la paciencia y la impaciencia. Seremos auténticos, vulnerables y radicalmente inclusivos. Protegeremos nuestro planeta y nuestro futuro común.
Es crucial involucrar a los jóvenes en la toma de decisiones, y aún más importante que ellos piensen de manera distinta sobre cómo quieren participar. El diálogo, el cambio de sistemas, la inteligencia colectiva, la diversidad y el aprendizaje del pasado son pasos necesarios para el activismo juvenil del futuro. Este Manifiesto Millennial es nuestro compromiso con la mejora del estado del mundo.





