A medida que los jóvenes de todo el mundo prevén vivir más años, la longevidad se está convirtiendo en un desafío mundial e intergeneracional.
Aunque la seguridad financiera y la soledad son las principales preocupaciones relacionadas con la longevidad en todo el mundo, los detalles de estos desafíos varían según la región.
Muchos jóvenes líderes están creando soluciones que responden a este cambio y abordan los desafíos de la longevidad como oportunidades.
¿Qué ocurre cuando se pregunta a un grupo de jóvenes si querrían vivir hasta los 100 años? Quizá sorprenda, pero no es seguro que todos levanten la mano. Mientras que algunos pueden ver una vida más larga como un regalo, otros quizá no estén tan convencidos, al menos sin saber qué tipo de vida les depararían esos años adicionales.
Esa vacilación refleja una tensión más amplia entre las generaciones jóvenes. Aproximadamente uno de cada seis trabajadores de la generación Z de Estados Unidos prevé vivir hasta los 100 años o más, según la 25.ª Encuesta Anual sobre la Jubilación del Transamerica Institute. Sin embargo, la incertidumbre financiera ya influye en cómo este grupo de edad planifica su vida, y lleva a un 55 % de la generación Z a aplazar decisiones importantes, como casarse, formar una familia o crear una empresa.
Así pues, puede que los jóvenes esperen vivir más años, pero a menudo sienten menos certeza sobre cómo serán esas vidas más largas. Una de las razones es que están heredando sistemas diseñados para una realidad demográfica distinta: modelos de jubilación basados en períodos más cortos, trayectorias profesionales pensadas para vidas lineales y estructuras de cuidados familiares que dependen de poblaciones mayores menos numerosas.
Pero las vidas más largas ya están transformando la forma en que los jóvenes aprenden, trabajan, cuidan de los demás y planifican su futuro.
Cómo perciben los jóvenes la longevidad en el mundo
Para comprender esta incertidumbre, hay que examinar cómo viven los jóvenes la longevidad en distintas partes del mundo. Sus preocupaciones no son uniformes, porque la misma transición demográfica interactúa con condiciones económicas, sociales y sanitarias muy diferentes.
Por eso, el Grupo de Trabajo sobre la Economía de la Longevidad de Global Shapers encuestó a más de 183 jóvenes líderes de 57 países, utilizando los seis principios de la economía de la longevidad como marco orientador para comprender cómo se vive realmente esta transición en distintos lugares.
Esta encuesta muestra que la percepción de la transición demográfica varía según el lugar. Aunque la inseguridad financiera fue la preocupación mencionada de forma más constante en todas las regiones, adoptaba formas distintas según dónde vivían los jóvenes líderes.
Si se pregunta a un joven líder de Madrid, España, sobre la longevidad, es posible que la conversación gire en torno a las pensiones, ya que le preocupa la creciente brecha entre lo que el Gobierno recauda en impuestos y lo que paga en pensiones.
En Beirut, en cambio, el colapso financiero del Líbano borró casi de la noche a la mañana los ahorros de toda una vida de una generación, eliminando discretamente la jubilación como etapa vital. Y en Abuya, la respuesta de un joven líder podría ser muy distinta: en el norte de Nigeria, la longevidad aún no es una prioridad porque las comunidades siguen centradas en reducir las altas tasas de mortalidad.
El segundo tema más común era más difícil de cuantificar, pero igual de constante: la soledad. Desde la Gran China hasta América Latina, los jóvenes líderes encuestados describieron vidas más largas que también se vuelven más solitarias. Esto genera un cambio en las necesidades de apoyo emocional y compañía que una reforma de las pensiones, por sí sola, no puede resolver.
Abordar la salud y la pobreza a lo largo de vidas más largas
Esta investigación no se limitó a identificar estas preocupaciones. Más de 80 jóvenes líderes se reunieron durante la Cumbre Anual de Global Shapers del Foro Económico Mundial, celebrada a principios de este año, para considerar cómo podría ser un futuro mejor y qué respuestas deberían priorizarse.
Pese a sus distintas perspectivas regionales, en general se priorizaron dos ideas principales: la atención preventiva debe ocupar un lugar central en los sistemas de salud y nadie debería jubilarse en la pobreza.
Estas mismas prioridades se reflejan en los datos mundiales: los datos del Foro Económico Mundial muestran que casi el 40 % de las personas de todo el mundo afronta inestabilidad financiera tras perder el empleo de forma imprevista. Sin embargo, solo un tercio de la población mundial tiene conocimientos financieros, una carencia que agrava las desigualdades existentes en la esperanza de vida.
En materia de salud, las intervenciones preventivas y de bajo costo, como adaptar las viviendas para evitar caídas, fomentar la actividad física y ampliar el acceso a audífonos, podrían ahorrar a los sistemas sanitarios del mundo más de 5,8 billones de dólares para 2040, según un informe del Foro Económico Mundial titulado El dividendo de la longevidad: argumentos empresariales para vincular la salud y la riqueza.
¿Qué hacen los jóvenes líderes ante la longevidad?
Para resolver los desafíos de la longevidad, jóvenes líderes de Pekín, China, por ejemplo, han creado un proyecto que pone en contacto a adultos mayores de residencias con estudiantes internacionales para intercambiar idiomas. Hasta ahora, esta iniciativa ha reunido a 169 adultos mayores y 106 estudiantes con el objetivo de combatir tanto la soledad como el estigma asociado al envejecimiento.
En Harare, Zimbabue, otra iniciativa ofrece capital inicial y un joven socio empresarial a adultos mayores de 55 años en situación de marginación económica. Como resultado, se han creado 30 microempresas y los ingresos han aumentado un 20 % en promedio.
Y en Buenos Aires, Argentina, una iniciativa de jóvenes líderes pone en contacto a mujeres de entornos vulnerables con mentores experimentados en carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (CTIM). Su objetivo es ayudar a estas mujeres a desarrollar resiliencia financiera a largo plazo mediante el desarrollo profesional, mucho antes de la edad de jubilación.
En distintas ciudades de Estados Unidos, grupos de jóvenes líderes también han unido fuerzas para ayudar a eliminar 2,2 millones de dólares de deuda médica. Esto ayudará a las personas a mejorar su estabilidad financiera y su tranquilidad mientras contemplan la posibilidad de vivir más años.
Dar forma a vidas más largas
Los desafíos asociados a vidas más largas no son inevitables. Los jóvenes pueden contribuir a reforzar la seguridad financiera, los vínculos sociales y las oportunidades a lo largo de su propia vida, en beneficio propio y de otras personas de sus comunidades.
Para convertir vidas más largas en vidas mejores, los jóvenes deberán comprender este nuevo cambio demográfico y participar en la elaboración de una respuesta. Algunos jóvenes líderes ya están mostrando cómo hacerlo en la práctica.
Y al compartir cómo son sus herramientas y sistemas, más personas pueden participar en las decisiones y conversaciones que están dando forma a vidas más largas.





