60 adolescentes y jóvenes alzaron la voz y entablaron relaciones para fomentar la colaboración intergeneracional en Davos 2023.
Afirmaron que hay que hacer mucho más para avanzar en las prioridades de la juventud, desde el clima hasta la inclusión, y para dar a los jóvenes poder sobre las decisiones que afectan a su futuro.
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Sesenta adolescentes y jóvenes se reunieron en la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos en enero de 2023. Se congregaron para alzar la voz y entablar relaciones que fomenten la colaboración intergeneracional. Sus debates giraron en torno a cinco temas clave:
1. IA e inclusión
Como sociedad, creamos constantemente experiencias tecnológicas cada vez más inmersivas. No sorprendió que el impacto de la inteligencia artificial (IA) surgiera como una de las principales prioridades de la juventud en #WEF23. Los jóvenes preguntaron: ¿cómo podemos reducir las desigualdades mediante la tecnología? Y ¿cómo podemos garantizar que las tecnologías emergentes no perpetúen las desigualdades existentes?
Como nativos digitales que no toleran la desinformación, la discriminación ni la toxicidad en los medios, los participantes jóvenes exigieron medidas urgentes para orientar de forma proactiva y ética la inteligencia artificial antes de que se cree.
«Todos tenemos un filtro único a través del cual percibimos el mundo. Absorbemos y procesamos información y, a partir de ella, percibimos la realidad de una manera única. Lo mismo ocurre con la inteligencia artificial. Alimentamos los modelos de IA con lenguaje que está disponible públicamente para producir un mundo virtual. Pero si introducimos basura, obtendremos basura.
«Tenemos la oportunidad de actuar de forma proactiva: ¿qué indicadores pueden controlar los daños colaterales de la tecnología? Los modelos de IA deben alimentarse con voces que en el pasado han sido silenciadas y con información sobre las desigualdades históricas. Así, la IA puede ayudarnos de verdad a reducir la desigualdad», afirmó Joseph Solis, un Global Shaperde Chicago. Solis es activista LGBTQI+ e investigador de la Universidad de Chicago; utiliza representaciones vectoriales de palabras para explorar la toxicidad semántica en los medios y su impacto en la cultura y la discriminación.
¿Cómo garantiza el Foro Económico Mundial el desarrollo ético de la inteligencia artificial?
2. Justicia climática
Para alcanzar los objetivos climáticos mundiales y mantenernos dentro de los límites planetarios, hace falta aumentar la financiación climática y la filantropía. Sin embargo, la gran mayoría de los fondos se compromete con iniciativas occidentales dirigidas por actores que muchos jóvenes perciben como parte de las élites. Los jóvenes de #WEF23 quieren que esto cambie.
Los jóvenes pidieron financiación climática y alianzas filantrópicas que apoyen iniciativas lideradas por jóvenes e iniciativas en el Sur Global, encabezadas por grupos que sufren de manera desproporcionada los fenómenos meteorológicos extremos, la inseguridad alimentaria, la pérdida de medios de vida y el calor extremo derivados del cambio climático.
«Solo el 0,76 % de la financiación climática se destina a la juventud. Cuando quienes tienen poder y recursos no cumplen sus promesas ni actúan de acuerdo con sus valores, se rompe la confianza. Los jóvenes quieren y necesitan más de las negociaciones climáticas internacionales, empezando por el cumplimiento de las promesas y los compromisos. Una vez que eso se haga, podremos empezar a reconstruir la confianza», afirmó Dominique Souris. Souris es Global Shaper en Londres y moviliza financiación para iniciativas de justicia climática. Es cofundadora y exdirectora de Youth Climate Lab en Canadá.
Helena Gualinga, cofundadora del Colectivo Juvenil Indígena de Defensores de la Amazonía, añadió durante la sesión sobre Mantener el ritmo de la acción climática: «Los pueblos indígenas protegen la selva amazónica, no por motivos comerciales, sino por nuestra relación con la naturaleza. En mi comunidad la llamamos selva viviente. Tenemos con el planeta una relación no extractiva basada en el respeto mutuo. Debemos garantizar que los pueblos indígenas y esta forma de pensar estén en el centro de la toma de decisiones de principio a fin».
3. Empoderamiento cívico
Estamos en una crisis de confianza. Los jóvenes no se ven reflejados en la toma de decisiones ni en los órganos decisorios. En #WEF23, dijeron ante una audiencia mundial que a menudo se sienten impotentes para cambiar esta situación o exigir responsabilidades a los líderes locales o nacionales.
Ahora, los jóvenes agentes del cambio están tomando medidas para afrontar esta crisis de confianza en beneficio propio, de sus pares y de las generaciones futuras. Pero necesitan alianzas intergeneracionales para que los gobiernos respondan mejor a las necesidades de los jóvenes ciudadanos.
«Veo una gran oportunidad para la participación política. La tecnología se ha vuelto más accesible para las personas más pobres, lo que fortalece la participación cívica y el poder político de los ciudadanos comunes que reclaman instituciones más transparentes y gobiernos que rindan cuentas. La mayoría de la población del Sur Global son jóvenes, que pueden y deben recibir formación para afrontar las exigencias y los desafíos del siglo XXI», explicó Pratik Kunwar, Global Shaper en Katmandú. Pratik es fundador y director general del Center for Entrepreneurship and Innovation, donde forma a jóvenes para votar y coordina la mayor coalición de organizaciones que trabaja por elecciones más justas e inclusivas en Nepal.
En la sesión sobre la Economía de una sociedad superenvejecida, Noura Berrouba, Global Shaper en Estocolmo, añadió: «Los jóvenes viven una situación de salarios estancados, incapacidad para ahorrar para el futuro y falta de acceso a la vivienda. Dudamos que alguna vez podamos tener una casa en propiedad. Debemos invertir en los medios de vida, los derechos y las oportunidades de los jóvenes para que vivan con dignidad.
«La responsabilidad de abordar el estancamiento salarial debe recaer en las empresas, y los gobiernos deben garantizar que la carga de la deuda y el mantenimiento de los sistemas sociales no recaigan sobre los jóvenes ni las generaciones futuras». Berrouba es presidenta del Consejo Nacional de Organizaciones Juveniles de Suecia (LSU). LSU reúne a 84 organizaciones que movilizan en conjunto a más de 650.000 niños y jóvenes.
4. Educación y acceso
La educación es una herramienta poderosa para sacar a las familias de la pobreza y reducir la desigualdad. Pero ¿tienen los jóvenes acceso a las oportunidades adecuadas de aprendizaje y desarrollo de competencias para desenvolverse en un mundo digital complejo y en rápida evolución? Esta pregunta estaba muy presente para los jóvenes participantes en #WEF23.
Los jóvenes pidieron una inversión mayor e inclusiva en infraestructuras para cerrar la brecha de acceso, así como educadores inclusivos y orientados al futuro que acepten el desafío de formar a una generación de creadores e innovadores tecnológicos.
Mariam Nourya Koné, Global Shaper de Abiyán, destacó la importancia de la educación y el reciclaje profesional para que los jóvenes accedan a un trabajo digno. Dijo: «El acceso es el asunto prioritario que nuestra generación debe resolver. Necesitamos una educación con visión de futuro y alfabetización digital, pero eso requiere acceso a Internet. Internet llega a solo el 61 % de la población de África». Nourya Koné es ingeniera de software y fundadora de Hackily, una iniciativa que ofrece alfabetización digital y formación en competencias a mujeres.
Nourya añadió que, para las mujeres, la inclusión también es un requisito previo para el acceso. Hay que dotar a las mujeres de recursos, alentarlas y empoderarlas para que participen activamente en la innovación y el desarrollo tecnológico si queremos cerrar la brecha de género en este ámbito. «No es un problema exclusivo de África o del Sur Global. Las mujeres están marginadas en CTIM en todas partes, y esto debe cambiar», dijo.
5. Liderazgo auténtico
Aunque les preocupan la desaceleración económica, el aumento de la deuda, las fracturas sociales, los riesgos planetarios y las tensiones geopolíticas, los jóvenes siguen siendo optimistas respecto al futuro. Cuando se les preguntó qué les inspiraba más esperanza, los participantes jóvenes dieron las gracias a los líderes auténticos que ven en los gobiernos y los lugares de trabajo.
Los jóvenes apoyan y quieren ser líderes empáticos, compasivos y conscientes de sí mismos. Para restablecer la confianza intergeneracional, los jóvenes de #WEF23 invitaron a los líderes a reflexionar sobre sí mismos y compartir con el mundo una versión más auténtica de sí mismos.
«No heredamos el mundo de nuestros predecesores. Se lo tomamos prestado a nuestros sucesores. Pronto seremos los mayores. ¿Qué habremos hecho para que los jóvenes de aquí a 10-15 años sientan que se les escucha? ¿Qué habremos hecho para mejorar sus vidas?», preguntó Nourya.
«Nunca antes los jóvenes habían tenido tanto poder, sobre todo para exigir responsabilidades a quienes más poder tienen. Nos apoyamos en los hombros de gigantes y aprendemos de sus éxitos y errores», añadió Pratik. Nuestra generación marcará la diferencia, y debe hacerlo.





