Los efectivos de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas ayudan a los países a salir de los conflictos.
Desde la fundación de la ONU, se ha desplegado a más de 1 millón de efectivos de mantenimiento de la paz en más de 70 operaciones.
Hay doce operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU en curso en todo el mundo.
En 1988, el Premio Nobel de la Paz se concedió a un destinatario inusual: una fuerza militar.
Sin embargo, la decisión de honrar a las fuerzas de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas estuvo en consonancia con la de galardonados anteriores, ya que los efectivos de la ONU no se despliegan para librar guerras. Más bien, ayudan a los países a avanzar en los procesos de paz y a salir de los conflictos.
Como dijo entonces el secretario general de la ONU, Javier Pérez en aquel momento: «la esencia del mantenimiento de la paz consiste en utilizar a los soldados como catalizadores de la paz, en vez de como instrumentos de guerra»
Cómo se forman las operaciones de mantenimiento de la paz
La creación de una misión de mantenimiento de la paz puede ser un proceso arduo.
Ante todo, los efectivos de mantenimiento de la paz solo pueden desplegarse con el consentimiento de las partes en conflicto. Obtenerlo puede ser sumamente difícil cuando los conflictos están en pleno apogeo, ya que los gobiernos y los grupos políticos suelen mostrarse reacios a que actores internacionales interfieran en sus asuntos.
Las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU también deben ser autorizadas por el Consejo de Seguridad, el principal órgano de la ONU encargado de la paz y la seguridad internacionales. Para ello, se necesita una votación favorable de sus quince miembros, sin que ninguno de los cinco miembros permanentes ejerza su veto: China, Francia, Rusia, el Reino Unido y Estados Unidos. Esto también puede ser difícil, ya que a menudo cuesta alcanzar un consenso en torno a los conflictos.
Si se llega a un acuerdo, el Consejo de Seguridad elabora una resolución que establece un mandato específico para la operación y nombra a altos cargos para dirigir la misión.
A continuación, la Asamblea General, el principal órgano normativo y representativo de la ONU, determina la financiación y el personal de la misión. La carga de las operaciones de mantenimiento de la paz se reparte entre todos los Estados miembros de la ONU: algunos países asumen una mayor parte de los costos, mientras que otros aportan más personal militar y policial. En 2022, Bangladesh, Nepal, India y Ruanda eran los principales países contribuyentes de personal, mientras que Estados Unidos, China, Japón y Alemania eran los principales países financiadores.
Como la ONU no cuenta con una fuerza permanente de mantenimiento de la paz, cada operación se organiza de forma puntual. Como dijo en una ocasión el ex secretario general de la ONU Kofi Annan, el mantenimiento de la paz de la ONU es «el único cuerpo de bomberos del mundo que tiene que esperar a que se declare un incendio antes de poder conseguir un camión de bomberos».
¿En qué consiste el mantenimiento de la paz?
Todas las operaciones de mantenimiento de la paz se rigen por tres principios fundamentales: el consentimiento de las partes implicadas en el conflicto; la imparcialidad absoluta; y la no utilización de la fuerza, salvo en defensa propia y para defender el mandato.
Los mandatos de mantenimiento de la paz pueden variar considerablemente, ya que se adaptan a cada conflicto. Entre sus objetivos pueden figurar el seguimiento de la violencia, el desarme y la reintegración de combatientes en la sociedad, la supervisión de elecciones, el establecimiento de sistemas judiciales y la facilitación de procesos de reconciliación, entre otros. El tamaño de las misiones puede variar desde una fuerza de decenas de miles de efectivos hasta apenas unos cientos.
Las operaciones están integradas en su mayoría por personal militar equipado con cascos azules de la ONU, de ahí el apodo de «cascos azules». También suelen desplegarse agentes de policía y otros expertos, como especialistas humanitarios, asesores jurídicos y economistas.
La misión de mantenimiento de la paz de la ONU en El Salvador a principios de la década de 1990 fue una de las operaciones más exhaustivas de la organización.
La misión comenzó después de que el Gobierno salvadoreño y un grupo insurgente de izquierda invitaran a los efectivos de mantenimiento de la paz de la ONU al país para ayudar a poner fin a una guerra civil de 12 años. Se desplegó una misión de varios cientos de efectivos de mantenimiento de la paz en 1991. Durante los años siguientes, los efectivos ayudaron a concertar acuerdos de paz, supervisaron ceses del fuego, reformaron las instituciones militares y judiciales y establecieron un órgano de paz y reconciliación para investigar crímenes de guerra.
Más recientemente, en 2004, se desplegó a miles de efectivos de mantenimiento de la paz de la ONU en Côte d'Ivoire para ayudar al país a salir de la guerra civil. Durante más de una década, los efectivos supervisaron varias elecciones presidenciales, facilitaron el desarme de más de 70.000 combatientes y ayudaron a más de 250.000 refugiados marfileños a regresar al país. El mandato concluyó en 2017.
Desde que se autorizaron las primeras misiones de mantenimiento de la paz de la ONU a finales de la década de 1940, la organización ha desplegado a más de 1 millón de efectivos en más de 70 operaciones. Más de 4.000 efectivos de mantenimiento de la paz de la ONU, procedentes de unos 120 países, han muerto mientras prestaban servicio en distintas misiones.
«Se enfrentan a enormes desafíos. El aumento de la violencia contra los efectivos de mantenimiento de la paz ha hecho que su labor sea aún más peligrosa. Las restricciones debidas a la pandemia la han dificultado todavía más», dijo en mayo el secretario general de la ONU, António Guterres «Pero los efectivos de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas siguen prestando un servicio ejemplar como socios de la paz».
Operaciones de mantenimiento de la paz actuales
En 2022, había 12 misiones de mantenimiento de la paz de la ONU en curso en todo el mundo.
Entre ellas figuran varias operaciones de larga duración, como la misión de observación de la tregua en Oriente Medio, creada en 1948 como la primera operación de mantenimiento de la paz de la ONU. A esta le siguió la operación de mantenimiento de la paz que sigue activa a lo largo de la frontera entre India y Pakistán, desplegada en 1949 y compuesta hoy por poco más de cien efectivos que vigilan la violencia en la región fronteriza.
Hoy, la mitad de las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU en curso se encuentran en África. Esto incluye operaciones en la República Democrática del Congo, el Sáhara Occidental, Malí, la República Centroafricana, Sudán del Sur y la región de Abyei, en Sudán. Sus mandatos consisten principalmente en proteger a la población civil, supervisar ceses del fuego y elecciones, y reformar los sistemas de gobierno, entre otras directrices.
Hay otras misiones de mantenimiento de la paz activas en Chipre, Líbano, Kosovo y a lo largo de la frontera entre Israel y Siria.
