La crisis de Ucrania, que podría provocar la llegada de 5 millones de refugiados, pone de manifiesto la necesidad de abordar la crisis mundial de refugiados en su conjunto.
Las organizaciones de servicios públicas y privadas deben adoptar soluciones centradas en las personas.
Los sistemas de servicios acogedores para los refugiados son la base de este enfoque.
Con la guerra en Ucrania, Europa afronta su mayor crisis humanitaria desde el final de la Segunda Guerra Mundial. El mundo ya vivía una enorme crisis mundial de refugiados, pero la invasión de Ucrania provocó una ola de refugiados. Muchos países vecinos reciben ahora un gran número de personas que llegan. Se estima que el número de ucranianos que han huido del país ya supera los 2 millones de personas, según el ACNUR, y se estima que pronto esa cifra podría llegar a los 5 millones. Además de apoyar los esfuerzos humanitarios y diplomáticos, la magnitud y la rapidez de la crisis de Ucrania aumentan la necesidad de soluciones mundiales para la crisis mundial de refugiados.
Recomendamos que las organizaciones de servicios públicas y privadas adopten un enfoque centrado en las personas para aliviar el sufrimiento de los refugiados y mejorar su bienestar. Tal como se expone en nuestro artículo publicado recientemente, El marco para transformar la experiencia de servicio a los refugiados (TRSEF), este marco se basa en la idea de que los refugiados deben tener «el derecho humano a los servicios esenciales», sin discriminación por motivos de raza, color de piel, religión, etc. Los gobiernos, los responsables de formular políticas, las organizaciones públicas y privadas, los medios de comunicación y las personas de todo el mundo deben trabajar para alcanzar el objetivo de satisfacer humanamente las necesidades esenciales de los refugiados desesperados.
El TRSEF tiene tres dimensiones fundamentales:
1. Las soluciones para los refugiados deben crear sistemas de servicios acogedores
El modelo TRSEF representa experiencias de los refugiados que van de negativas (sufrimiento) a positivas (bienestar) y están determinadas por las características de los sistemas de servicios, es decir, por llegar a sistemas de servicios hostiles o acogedores . Las experiencias negativas de los refugiados se caracterizan por la hostilidad y por comportamientos poco amistosos hacia ellos, que aumentan su sufrimiento. Las experiencias positivas se caracterizan por comportamientos acogedores que permiten que los refugiados y la población local utilicen recursos para mejorar el bienestar de los refugiados. Por ejemplo, Polonia ofrece numerosos ejemplos de prestación de servicios acogedores para los refugiados, entre ellos, trenes gratuitos que los refugiados de Ucrania pueden utilizar durante su viaje. El TRSEF implica que, si queremos aliviar el sufrimiento de los refugiados y mejorar su bienestar, debemos pasar de sistemas de servicios hostiles a sistemas acogedores que atiendan mejor sus necesidades. Para lograr esa transición, es necesario considerar las otras dos dimensiones del TRSEF.

2. Las soluciones para los refugiados deben diseñarse para cada etapa de su recorrido
Los recorridos de los refugiados constan de varias etapas, durante las cuales cambian las necesidades de las personas en cuanto a servicios esenciales. Esas etapas comprenden «entrada, transición y salida»; comienzan cuando los refugiados deciden huir de su país de origen y terminan cuando se integran en su nuevo país de acogida o regresan voluntariamente y de forma segura a su país de origen. El TRSEF muestra que es importante identificar en qué etapa se encuentran los refugiados, porque sus recorridos pueden ser largos y exigir múltiples estrategias de supervivencia. Por ejemplo, las necesidades de los refugiados de Ucrania que acaban de iniciar su recorrido pueden ser muy distintas de las de los refugiados sirios que ya están mucho más avanzados en la etapa de transición. Al principio, las soluciones a las necesidades de los refugiados pueden centrarse en las más urgentes y en la prestación de servicios de emergencia. Sin embargo, la planificación de los servicios necesarios durante la transición, como educación, vivienda y empleo, debería comenzar cuanto antes para preparar mejor esa etapa.
3. Las soluciones para los refugiados deben diseñarse para satisfacer sus necesidades en los distintos niveles del sistema
El modelo TRSEF muestra que idear soluciones adecuadas para las necesidades de los refugiados requiere actuar en tres niveles:
En el nivel macro, los gobiernos nacionales y regionales, el ACNUR, el Foro Económico Mundial y otros organismos internacionales desempeñan un papel importante al establecer normas, valores y leyes. Por ejemplo, revisar y flexibilizar las normativas estrictas y eliminar los obstáculos burocráticos para obtener asilo (u otras formas de protección jurídica por parte de los gobiernos) debería aumentar el acceso a servicios esenciales y permitir crear soluciones acogedoras para los refugiados. De hecho, la reciente decisión de la UE de ofrecer a los refugiados de Ucrania el derecho temporal a vivir y trabajar en países de la UE es un ejemplo de una política más acogedora y un paso histórico hacia la prestación de ayuda humanitaria a esos refugiados.
Las organizaciones públicas, sin ánimo de lucro y con fines de lucro, los proveedores de servicios y las comunidades locales de refugiados trabajan en el nivel meso, y deben participar en el desarrollo y la puesta en práctica de soluciones específicas que respondan a las necesidades de los refugiados en materia de servicios. Por ejemplo, cuando esas organizaciones ven a los refugiados como contribuyentes y no como una carga, y reconocen su capacidad de acción y sus habilidades, dan un gran paso hacia la creación de soluciones más acogedoras y, como resultado, de experiencias positivas y bienestar. Además, con tecnologías como las plataformas de inteligencia de fuentes abiertas, se podrían ofrecer distintos tipos de apoyo y asistencia a representantes de la administración pública y a los refugiados.
Por último, en el nivel micro, es necesario incluir a los refugiados, sus familias y los ciudadanos de los países de acogida, ya que las necesidades, actividades y experiencias individuales de los refugiados varían mucho y dependen de sus interacciones con otras personas en este nivel. Por ejemplo, una cultura de acogida por parte de la población local propicia interacciones amistosas y acogedoras entre la población local y los refugiados, y crea oportunidades para su bienestar al permitirles crear capital social y desarrollar sentimientos de seguridad y pertenencia. Los ciudadanos de los países vecinos de Ucrania están haciendo mucho para ayudar a los refugiados, por ejemplo, entregándoles artículos de primera necesidad o cocinándoles comidas. Son ejemplos inspiradores de lo que se puede hacer a nivel individual o micro para ayudar a los refugiados.
Nos gustaría que hubiera una colaboración más estrecha entre los socios del Foro Económico Mundial, como empresas líderes mundiales, innovadores sociales, emprendedores sociales y representantes de la sociedad civil. Es posible establecer colaboraciones con investigadores de todo el mundo que se centren en transformar los sistemas de servicios para los refugiados siguiendo el ejemplo de organizaciones sin ánimo de lucro como ServCollab para reducir el sufrimiento y mejorar el bienestar de los refugiados. Se invita a cualquier socio del Foro Económico Mundial interesado en aplicar este marco para diagnosticar y mejorar las experiencias de los refugiados a ponerse en contacto con Sertan Kabadayi en Kabadayi@Fordham.edu
