Terrorismo en Londres: ¿cómo prepararse para lo imprevisible?

Armed police respond outside Parliament during an incident on Westminster Bridge in London, Britain March 22, 2017. REUTERS/Stefan Wermuth - RTX329HZ
Following the attacks in London, David Lowe, Principal Lecturer in Law, Liverpool John Moores University, explores the city's preparation and response.Image: REUTERS/Stefan Wermuth
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Al menos cinco personas han muerto y 20 han resultado heridas tras un incidente terrorista en Londres. Lo que tanto se temía finalmente ocurrió: un ataque en suelo británico que recordó las recientes tragedias en la Europa continental. La policía está llevando a cabo una «importante investigación antiterrorista».

Al parecer, un automóvil se lanzó a gran velocidad contra los peatones en el puente de Westminster, justo enfrente del Palacio de Westminster, sede del Parlamento británico. Al menos dos personas han muerto a causa de las heridas provocadas por el automóvil.

Según los informes, el conductor recorrió después a pie los pocos metros que lo separaban del complejo parlamentario y atacó con un cuchillo a un agente de policía, antes de que otro agente le disparara. Más tarde, la policía confirmó que el agente apuñalado estabaentre los fallecidos, al igual que el presunto atacante.

Los parlamentarios fueron confinados rápidamente y el primer ministro fue trasladado a toda velocidad. Se acordonó la zona alrededor de Westminster —incluido Whitehall, donde se encuentran muchas dependencias gubernamentales—. La rapidez con que reaccionaron las autoridades demuestra que Londres, aunque horrorizada por lo ocurrido, estaba preparada para un suceso así.

Altos cargos de seguridad, entre ellos Andrew Parker, director del servicio de inteligencia MI5, llevan tiempo advirtiendo de la posibilidad de un ataque de este tipo. En 2016, Bernard Hogan-Howe, excomisario de la Policía Metropolitana, advirtió que un ataque era cuestión de «cuándo, no de si ocurriría».

En los últimos años ha quedado dolorosamente claro el nivel de devastación que puede causar el uso de vehículos corrientes como armas contra objetivos vulnerables, como las zonas civiles. Tras la muerte de tantas personas en Niza, en julio de 2016, y en Berlín, en diciembre de 2016, cuando varios hombres arrollaron a multitudes con camiones, ha aumentado la preocupación por cómo proteger los espacios públicos. En esta ocasión, al parecer se utilizó un automóvil, pero el conductor aun así pudo infligir heridas graves a los transeúntes.

El efecto del terror

La Policía Metropolitana lleva preparándose para un incidente así en Londres al menos desde que Daesh (Estado Islámico) atentó en París en noviembre de 2015. Y, en realidad, los preparativos se remontan a mucho antes. El último atentado terrorista a gran escala que sufrió Londres fue en 2005, pero desde entonces se han producido varios incidentes de menor escala y se han frustrado muchos más complots. El Reino Unido está en «alerta grave»desde 2014, lo que significa que un ataque esmuy probable.

Los preparativos para hacer frente a atentados han incluido una serie de ejercicios para poner a prueba la respuesta y la eficacia a la hora de gestionar un incidente. Apenas unos días antes del ataque de Westminster, agentes armados de la policía realizaron en el río Támesis un ejercicio a gran escala desimulación de toma de rehenescon un transbordador y decenas de figurantes.

Desde hace tiempo se reconoce que Londres es un objetivo prioritario de un atentado terrorista, y que algunas zonas de Westminster y de la City de Londres presentan un riesgo especialmente alto. Durante el conflicto de Irlanda del Norte, la capital sufrió numerosos atentados del IRA, entre ellos una bombaen el Parlamento en 1974y elasesinato de Airey Neave, secretario en la oposición para Irlanda del Norte, quien murió cuando hicieron estallar su automóvil al salir de un aparcamiento situado bajo el New Palace Yard del Parlamento.

El enfoque de la ciudad para gestionar la amenaza terrorista ha ido evolucionando. Hoy pueden verse barreras físicas en puntos estratégicos de todo Londres. El propio Palacio de Westminster está rodeado de grandes barreras negras que dificultan acercarse al complejo en vehículo. Hay agentes de policía desplegados en lugares estratégicos y su número ha aumentado últimamente. Están sobre el terreno para responder rápidamente a un ataque y parece que eso es exactamente lo que hicieron en este caso.

No se puede negar el horror de lo ocurrido, pero la respuesta fue increíblemente rápida. El sospechoso fue reducido enseguida y la zona se acordonó con gran celeridad. Este incidente muestra por qué el nivel de amenaza en el Reino Unido lleva tiempo clasificado como «grave»: significa que un ataque es muy probable, aunque no hay detalles sobre cómo, cuándo o dónde podría producirse. Siguen apareciendo detalles, pero la mayoría coincide en que la reacción de la policía fue rápida y merece grandes elogios.

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