Corea del Sur suspendió el lunes las emisiones propagandísticas que transmite a todo volumen a través de la frontera con Corea del Norte, con el objetivo de crear un ambiente positivo antes de la primera cumbre en una década entre los líderes de ambos países, mientras el presidente de Estados Unidos advirtió que la crisis nuclear distaba mucho de estar resuelta.
El gesto se produjo después de que Corea del Norte anunciara el sábado que suspendería de inmediato las pruebas nucleares y de misiles, desmantelaría su instalación de ensayos nucleares y, en su lugar, buscaría el crecimiento económico y la paz; una declaración recibida con satisfacción por líderes de todo el mundo.
El líder norcoreano Kim Jong Un tiene previsto celebrar una cumbre el viernes con el presidente surcoreano Moon Jae-In en Panmunjom, la localidad fronteriza donde se firmó la tregua, y se espera que se reúna con el presidente Donald Trump a finales de mayo o principios de junio.
«La decisión de Corea del Norte de congelar su programa nuclear es una decisión significativa para la desnuclearización completa de la península coreana», afirmó el lunes el presidente surcoreano Moon Jae-in durante una reunión periódica en la Casa Azul.
«Es una luz verde que aumenta las posibilidades de obtener resultados positivos en las cumbres del Norte con Corea del Sur y Estados Unidos. Si Corea del Norte emprende a partir de ahora el camino hacia la desnuclearización completa, podrá garantizarse un futuro prometedor para el país».
Las emisiones propagandísticas de Corea del Sur, que incluyen noticias, canciones pop coreanas y críticas al régimen norcoreano, se interrumpieron a medianoche, informó el Ministerio de Defensa en Seúl. No precisó si se reanudarían después de la cumbre entre Kim y Moon.
«Esperamos que esta decisión lleve a ambas Coreas a poner fin a las críticas y la propaganda mutuas, y que también contribuya a crear paz y un nuevo comienzo», afirmó el Ministerio de Defensa surcoreano.
Es la primera vez en más de dos años que las emisiones del Sur guardan silencio. Corea del Norte tiene sus propios altavoces propagandísticos en la frontera, pero un funcionario del Ministerio de Defensa dijo que no podía confirmar si también habían dejado de funcionar.
Cautela
Las dos Coreas acordaron el lunes, en conversaciones a nivel de trabajo, el calendario de la cumbre del viernes, informó la Casa Azul, sede presidencial de Corea del Sur. Añadió que Corea del Norte había aceptado permitir la entrada de periodistas surcoreanos en su parte de la Zona de Seguridad Conjunta, en la frontera, para cubrir el evento.
Los preparativos para las conversaciones incluirán un ensayo de funcionarios de ambos países el miércoles en Panmunjom, la localidad fronteriza donde se firmó la tregua, informó la Casa Azul.
Las conversaciones intercoreanas y la esperada cumbre entre Kim y Trump han avivado las esperanzas de una distensión tras el punto álgido que alcanzaron las tensiones el año pasado, en medio de una oleada de pruebas de misiles norcoreanos y de su mayor ensayo nuclear.
Trump acogió inicialmente con satisfacción el anuncio de Pyongyang de que detendría las pruebas nucleares y de misiles, pero el domingo se mostró más cauteloso.
«Estamos muy lejos de llegar a una conclusión sobre Corea del Norte; puede que las cosas salgan bien, y puede que no: solo el tiempo lo dirá», escribió Trump en Twitter.
Aun así, las acciones de empresas surcoreanas con vínculos comerciales con Corea del Norte subieron tras el anuncio de Pyongyang durante el fin de semana.
Las acciones de Good People y Shinwon Corp, que solían operar fábricas en la región industrial norcoreana de Kaesong, cerca de la frontera, subieron un 8 % y un 15 %, respectivamente.
China, principal aliada de Corea del Norte, acogió con satisfacción el anuncio norcoreano.
El principal diplomático del Gobierno chino, el consejero de Estado Wang Yi, dijo el lunes a los periodistas que el anuncio norcoreano del fin de semana era «una gran noticia».
«No podemos permitir que ningún ruido perjudique las continuas mejoras de la situación en la península, ni que nada interfiera en el proceso de diálogo entre las partes o lo obstaculice», dijo Wang tras reunirse en Pekín con el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov.
Los editoriales de los medios estatales chinos incorporaron notas de cautela.
China Daily, el periódico oficial en inglés del Gobierno chino, señaló que los compromisos transmitían el mensaje de que Kim se sentaría a negociar como líder de una potencia nuclear legítima.
«Es probable que las negociaciones sobre el desarme nuclear real resulten arduas, dado que esas armas son fundamentales para la percepción de seguridad de Pyongyang. Si va a renunciar a ellas, necesitará garantías de seguridad sólidas e inquebrantables».
Global Times, un periódico sensacionalista de línea dura dirigido por el Diario del Pueblo, órgano oficial del Partido Comunista gobernante, dijo que todas las partes «deberían valorar esta situación, que tanto ha costado conseguir», y seguir esforzándose por la paz y la desnuclearización.
«Washington no debería considerar que Corea del Norte haya detenido las pruebas nucleares y de misiles como resultado de su política de máxima presión», escribió Global Times.
«Debe atribuirse a varios factores, entre ellos que Pyongyang ha dominado ciertas tecnologías nucleares avanzadas y ha lanzado con éxito un misil balístico intercontinental con un alcance superior a 10.000 km».
Estados Unidos, a través de las Naciones Unidas, ha impulsado una serie de sanciones cada vez más estrictas contra Corea del Norte, con el objetivo de limitar su acceso a divisas.
Los datos aduaneros publicados el lunes mostraron que las importaciones chinas procedentes de Corea del Norte cayeron drásticamente durante los tres primeros meses del año, y que las exportaciones también disminuyeron con respecto al mismo periodo del año anterior.
El turismo, dominado por los visitantes chinos, sigue siendo una fuente importante de ingresos por exportaciones para Corea del Norte. El Ministerio de Asuntos Exteriores chino informó el lunes de que 32 turistas chinos y cuatro norcoreanos habían muerto en un grave accidente de autobús en Corea del Norte, y que otros dos ciudadanos chinos habían resultado gravemente heridos y se encontraban en estado crítico.

