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Estados Unidos y Japón se enfrentan a un dilema: China intenta cambiar el statu quo en el Indo-Pacífico sin disparar un solo tiro.
China va modificando gradualmente el escenario estratégico mediante la coerción en la zona gris, es decir, acciones coercitivas que se mantienen por debajo del umbral que desencadenaría una respuesta militar, sostienen los autores de La alianza entre Estados Unidos y Japón y la disuasión de la coerción en la zona gris en los ámbitos marítimo, cibernético y espacial.
Las acciones de China en los ámbitos marítimo, cibernético y (potencialmente) espacial desafían el statu quo de maneras que perjudican los intereses tanto de Japón como de Estados Unidos y pretenden erosionar la confianza en los compromisos estadounidenses de disuasión ampliada.
¿Cómo pueden Washington y Tokio contrarrestar a un adversario decidido como China cuando intenta socavar el control japonés sobre las islas Senkaku, infiltrarse en redes informáticas con fines de espionaje industrial y de seguridad nacional y, potencialmente, paralizar los activos espaciales aliados en un momento de crisis?
¿Cómo pueden los aliados disuadir la coerción de China en la zona gris en situaciones en que las estrategias de represalia recíproca no están disponibles o resultan poco convenientes debido al medio (como un contraataque en el espacio)?
Cuatro pasos para disuadir la coerción en la zona gris
Los desafíos a los que se enfrentan los aliados son difíciles, pero no insuperables; sin embargo, exigen que Washington y Tokio disuadan la coerción en la zona gris mediante cuatro pasos interrelacionados.
En primer lugar, los aliados deben estigmatizar la coerción en la zona gris haciendo uso de su considerable capacidad para establecer normas y de su influencia en las instituciones internacionales.
En segundo lugar, deberían reducir el anonimato o la opacidad de los distintos ámbitos en los que China u otros actores intentan ejercer coerción en la zona gris, intensificando al máximo posible el intercambio de información e inteligencia, a fin de aclarar las relaciones de mando y control entre los agentes y quienes los dirigen.
En tercer lugar, Washington y Tokio deben mantener su preeminencia convencional e invertir en la capacidad de disuadir por negación, privando a un adversario como China de los resultados que busca al frustrar cualquier intento de coerción en la zona gris o convencional.
Por último, si un adversario intenta ejercer coerción en la zona gris, los autores sugieren que los aliados también deben poder disuadir mediante el castigo e imponer costos a cualquier actor que intente coaccionarlos (una vez frustrado el intento), para reforzar la lección de que tales acciones acarrean consecuencias en otros ámbitos militares o en las esferas económica, política, diplomática, informativa, jurídica o institucional.
Cooperación entre los sectores público y privado
Estados Unidos y Japón están especialmente bien posicionados para movilizar apoyo mundial con el fin de estigmatizar la coerción en la zona gris y deberían tomar medidas para reforzar estas normas.
Las inversiones en inteligencia y los acuerdos destinados a mejorar el intercambio de inteligencia e información ofrecen un campo prometedor para profundizar la cooperación entre Estados Unidos y Japón, así como entre los aliados y otros socios regionales, como Corea del Sur, Taiwán o Filipinas en el ámbito marítimo, y otros socios en los ámbitos cibernético o espacial.
Los aliados pueden mejorar aún más la cooperación nacional entre los sectores público y privado en materia de ciberdefensa, promoviendo una mayor higiene cibernética entre la población y haciéndola obligatoria para todas las empresas privadas relacionadas con la defensa y las infraestructuras críticas.
Disuasión en el espacio
La disuasión por negación también puede desempeñar un papel en el espacio. El refuerzo de los objetivos exige esfuerzos continuos para defender las instalaciones terrestres, mejorar aún más la ciberseguridad y reforzar otros medios de comunicación bidireccional, así como mejorar el conocimiento compartido o conjunto de la situación en el espacio. Los satélites y otros activos espaciales se protegen mejor, en el sentido limitado, mediante acciones en tierra y en los enlaces ascendentes y descendentes entre los activos espaciales y sus controladores terrestres.
La disuasión mediante el castigo también puede contribuir a disuadir a los países de recurrir a la coerción en la zona gris, por ejemplo mediante sanciones jurídicas y económicas que impongan costos a actores estatales, subestatales y del sector privado que participen en ella.
Se puede incluir a personas y empresas en las listas de Interpol; excluir a empresas de las bolsas de valores y prohibirles vender en mercados extranjeros; congelar activos y bloquear visados; e incluso se podría atacar en línea a personas o grupos que participen en actividades cibernéticas o en actos de coerción en la zona gris marítima.
La alianza entre Estados Unidos y Japón y la disuasión de la coerción en la zona gris en los ámbitos marítimo, cibernético y espacial, Scott W. Harold, Yoshiaki Nakagawa, Junichi Fukuda, John A. Davis, Keiko Kono, Dean Cheng, Kazuto Suzuki

