El Muro de Berlín separó a una ciudad y a sus habitantes. Además, fue un símbolo aparentemente permanente de la división del mundo según las líneas ideológicas de la Guerra Fría.
Su caída, hace 30 años, sorprendió a los berlineses y al mundo. Hubo escenas de júbilo cuando los ciudadanos, con martillos y cinceles, y más tarde con excavadoras, derribaron la barrera de hormigón.
A continuación, repasamos algunos de los profundos cambios que se han producido en Europa desde aquel acontecimiento histórico, así como las nuevas divisiones que han surgido.
1989: cae el muro
Tras la derrota de Alemania en la Segunda Guerra Mundial, las fuerzas aliadas dividieron el país en cuatro zonas de ocupación bajo el control de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y la Unión Soviética.
Alemania se convirtió en dos países distintos: el Este, bajo influencia soviética, y el Oeste, bajo influencia aliada, y la ciudad de Berlín quedó dividida entre ambos.
El muro se levantó en 1961 para impedir que los alemanes del Este cruzaran al Oeste por la última parte abierta de la frontera entre ambos países. Tenía una longitud de 155 km y contaba con más de 300 torres de vigilancia, con guardias con órdenes de disparar contra cualquiera que intentara huir a Berlín Occidental. Más de 100 personas murieron intentando cruzar el muro.
La oposición al control soviético creció a lo largo de la década de 1980. En junio de 1987, el entonces presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, se situó ante la Puerta de Brandeburgo de Berlín y dirigió un llamamiento a su homólogo soviético. «Señor Gorbachov», dijo, «¡derribe este muro!».
Más de dos años después, en la noche del 9 de noviembre de 1989, grandes multitudes se congregaron a ambos lados de la barrera. Los berlineses celebraron la noche entera mientras caían los bloques que los habían separado.
1990: reunificación de Alemania
Alemania se reunificó formalmente el 3 de octubre de 1990 (fecha que se celebra cada año como festivo nacional conocido como el Día de la Unidad Alemana). El Reichstag, sede del Parlamento alemán, fue reinaugurado en Berlín tres años después.
Sin embargo, un estudio de 2019 del Instituto de Investigación Económica de Halle sugiere que persisten las diferencias entre el este y el oeste del país, ya que la gran mayoría de las 500 mayores empresas de Alemania tienen su sede en los estados occidentales y los niveles de productividad en la antigua Alemania Oriental son alrededor de un 20 % inferiores a la media de la antigua Alemania Occidental.
En cuanto a la opinión de los alemanes sobre la reunificación, quienes presenciaron la caída del muro son mucho más escépticos que las generaciones más jóvenes. Solo el 40 % de los alemanes de 60 años o más cree que Alemania se ha convertido verdaderamente en una sola nación, frente al 65 % de los jóvenes de entre 14 y 21 años.
1993: se forma la UE
La Unión Europea nació con el Tratado de Maastricht en 1993, pero sus orígenes se remontan a 1946, cuando el primer ministro británico, Winston Churchill, pidió «unos Estados Unidos de Europa».
En 1950 las comunidades europeas comenzaron a agruparse en torno a la Comunidad Europea del Carbón y del Acero y, en 1957, el Tratado de Roma creó la Comunidad Económica Europea.
La UE ha crecido, y su ampliación más reciente se produjo en 2004, cuando se incorporaron 10 nuevos países.
2010: la crisis de deuda europea
La crisis financiera mundial de 2008 hundió en caída libre a varias economías de la UE. Entre 2010 y 2018, Grecia, Irlanda, Portugal y Chipre recibieron miles de millones de euros en fondos de rescate de la Unión Europea.
Muchas personas criticaron a la UE por las condiciones que impuso a los rescates, ya que las medidas de austeridad vinculadas a la deuda provocaron niveles de desempleo de más del 25 % (y del 50 % entre los jóvenes) en Grecia y España.

2015 y 2016: migración y Brexit
En 2015, la canciller Angela Merkel, que se crio en Alemania Oriental, anunció que abriría las fronteras de su país a los refugiados que huían de los conflictos en Siria, Irak y Afganistán. Un millón de refugiados atravesaron Europa para entrar en Alemania.
Desde entonces, Europa ha visto crecer a los partidos de extrema derecha, como Alternativa para Alemania (AfD), el Movimiento Cinco Estrellas en Italia, el Partido de la Libertad en Austria y el Amanecer Dorado en Grecia.
En 2016, la UE afrontó la salida de uno de sus miembros, cuando el Reino Unido votó a favor de abandonar la Unión.
2019 y después
Mientras la Unión Europea se prepara para la salida de Gran Bretaña del bloque, el Consejo Mundial sobre Europa del Foro Económico Mundial ha publicado una carta abierta a los líderes europeos, en la que pide una UE más sostenible, competitiva e integradora.
La carta describe un Nuevo Manifiesto para Europa, en el que insta a los líderes a cumplir las «promesas originales» de Europa: garantizar la seguridad y la estabilidad, facilitar la prosperidad económica y salvaguardar los derechos y libertades de sus ciudadanos.
«El hecho de que muchos ciudadanos se sientan excluidos del proyecto europeo ha demostrado la necesidad de una agenda verdaderamente centrada en las personas que aborde de forma seria, clara, coherente y audaz la brecha de confianza pública», escriben los copresidentes del consejo, Miroslav Lajčák y Beatrice Weder di Mauro.
«Las personas siguen viendo a Europa como un lugar donde se protegen sus derechos humanos, sociales y económicos, y donde pueden vivir en libertad», afirma la carta.
La noche del 9 de noviembre de 1989 fue un momento decisivo para la libertad y la democracia en Europa. Y hoy, Europa se encuentra ante otro punto de inflexión.


