De las mejores prácticas a las «mejores prácticas»: Adam Grant sobre cómo desarrollar competencias para el futuro del trabajo

Adam Grant joined the Forum’s Meet the Leader podcast to discuss this, the future of work, and the workplace conventions he believes should be left behind.
Adam Grant joined the Forum’s Meet the Leader podcast to discuss this, the future of work, and the workplace conventions he believes should be left behind.Image: World Economic Forum/Jakob Polacsek
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  • Las habilidades interpersonales, como el pensamiento analítico, la resiliencia y la flexibilidad, son cada vez más demandadas, según el informe del Foro Future of Jobs Report 2025.

  • Sin embargo, muchas empresas tienen que mejorar su capacidad para medir y enseñar estas habilidades, según Adam Grant, de la escuela de negocios Wharton de la Universidad de Pensilvania.

  • Grant participó en el pódcast Meet the Leader del Foro para hablar de este tema, del futuro del trabajo y de las convenciones laborales que, a su juicio, deberían quedar atrás.

Las habilidades interpersonales se reconocen cada vez más como esenciales para los líderes empresariales de hoy. Entonces, ¿qué nota pondría un destacado psicólogo organizacional a los lugares de trabajo actuales en este ámbito?

Un C menos. Esa es la opinión de Adam Grant, autor superventas y profesor de la escuela de negocios Wharton de la Universidad de Pensilvania, donde imparte cursos de liderazgo y trabajo en equipo, negociación y comportamiento organizacional.

¿Por qué una nota tan mediocre para las habilidades interpersonales en las empresas? Grant participó en el pódcast Meet the Leader del Foro Económico Mundial para compartir sus reflexiones sobre este tema, el futuro del trabajo y algunas convenciones laborales que, a su juicio, deberían quedar atrás.

Habilidades más demandadas

«Creo que podríamos hacerlo mucho mejor», afirma Grant. «Cuando entro en las organizaciones, una de las cosas que veo es que a las personas solo se las evalúa por sus resultados individuales. Se las recompensa y se las asciende».

Según explica, muchas empresas olvidan que necesitan personas excelentes a título individual, pero que también impulsen a quienes las rodean en el equipo.

Las habilidades interpersonales, como el pensamiento analítico, la resiliencia y la flexibilidad, son esenciales para ello. Y su demanda aumenta a medida que factores como el cambio tecnológico, la fragmentación geoeconómica y la incertidumbre económica transforman el mercado laboral, según el Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial.

«La mayoría de las organizaciones no tiene ni idea de cómo medirlas», afirma Grant. «Y mucho menos de cómo enseñarlas».

Crear «mejores prácticas»

Los trabajadores pueden esperar que dos quintas partes de sus competencias actuales se transformen o queden obsoletas de aquí a 2030, señala el Future of Jobs Report. Esto exigirá una importante labor de mejora y reciclaje de las competencias.

Se prevé que las competencias de los trabajadores tendrán que cambiar considerablemente en los próximos cinco años.Image: Foro Económico Mundial

Para Grant, esto significa abandonar las mejores prácticas actuales e intentar crear «mejores prácticas».

Recuerda que Larry Page, cofundador de Google, contó una vez que su mayor temor era que la empresa se estancara y admirara sus éxitos pasados como si estuvieran en una vitrina de museo.

«Me dijo: no podemos permitirnos hacer eso; tenemos que romper la vitrina e inventar nuevos objetos y prácticas», cuenta Grant. «Creo que eso es más cierto ahora que entonces».

La evolución de los procesos tradicionales

Entonces, ¿qué prácticas y convenciones deberían dejar atrás las empresas para avanzar?

Grant cree que las empresas deberían empezar por eliminar las reuniones matutinas, porque a menudo son improductivas y pueden frustrar a los empleados. Las reuniones deberían servir para estrechar vínculos, aprender y fomentar la creatividad; según él, esto no tiene que ocurrir a diario, sino más bien una vez por semana.

Además, cree que las empresas deberían estudiar la posibilidad de adoptar una semana laboral de cuatro días, a la luz de las crecientes pruebas que apuntan a que podría mejorar el bienestar sin afectar a la productividad.

En un estudio reciente en el Reino Unido, más de la mitad de los jefes que participaron en un ensayo en el que el personal completó el 100 % de su trabajo en el 80 % del tiempoafirmaron que el cambio tuvo un efecto positivo en su organización. En Japón, el Gobierno Metropolitano de Tokio prevé probar la semana laboral de cuatro díaspara ayudar a los empleados a conciliar la vida laboral y personal.

Por su parte, las entrevistas tradicionales podrían reformarse permitiendo que los candidatos demuestren sus habilidades y dándoles una segunda oportunidad si no les va bien en la primera entrevista. Esto pondrá de manifiesto su agilidad y su capacidad para aprender y progresar, afirma.

Las sesiones de lluvia de ideas podrían ser más eficaces con una técnica conocida como escritura de ideas, explica Grant. En ella, las personas generan sus propias ideas de antemano y luego el grupo se reúne para desarrollarlas. Esto podría ayudar a superar el pensamiento grupal o a evitar caer en lo que él describe como el «efecto hipopótamo»: cuando las personas se pliegan a la opinión de quien más cobra.

Grant añade que las jerarquías tradicionales pueden frenar la innovación. Otra solución podría ser sustituir la escalera corporativa, en la que las personas siempre se remiten a su propio gerente, por una «red corporativa». En ella, los empleados pueden proponer ideas a cualquier persona situada por encima de ellos en la jerarquía; si reciben luz verde, pueden llevarlas adelante.

«Es una excelente manera de asegurarse de que se pongan en marcha proyectos piloto», añade Grant.

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