La próxima vez que se sienta estresado en el trabajo y necesite desconectar de todo, quizá sea buena idea hacer caso a su intuición y reservar billetes para un descanso prolongado.
Un nuevo estudio, publicado en el Journal of Nutrition, Health and Aging, sugiere que existe un vínculo entre tomarse vacaciones más largas y la tasa de mortalidad.
La investigación analizó datos de 1.222 ejecutivos varones de mediana edad de Finlandia, nacidos entre 1919 y 1934. El estudio original tenía en realidad el propósito de vigilar la presión arterial y el estrés, y explorar formas de fomentar un estilo de vida más saludable. Todos los hombres elegidos para participar en el estudio tenían al menos un factor de riesgo de enfermedad cardiovascular.
También se pidió a los participantes que anotaran cuándo se iban de vacaciones. Y, 40 años después, ahora que ha muerto un número considerable de aquellos hombres, han salido a la luz nuevos hallazgos sobre el valor de las vacaciones.
Alrededor de la mitad de los hombres recibía intervenciones periódicas, como recomendaciones cada cuatro meses para hacer actividad física aeróbica, llevar una dieta saludable y dejar de fumar.
Fue en este grupo de hombres donde las vacaciones parecen haber tenido un impacto significativo en los resultados de salud. Los empresarios de este grupo que disfrutaban de tres semanas o menos de vacaciones al año tuvieron un riesgo de morir entre 1974 y 2004 un 37 % mayor que quienes se tomaban más de tres semanas.
El mensaje de los investigadores es que hace falta un descanso prolongado del trabajo para relajarse de verdad, además de adoptar otras medidas para llevar un estilo de vida saludable.
«El daño causado por el régimen de vida intensivo se concentró en un subgrupo de hombres que disfrutaba de menos tiempo de vacaciones al año», explica uno de los investigadores, el profesor Timo Strandberg, de la Universidad de Helsinki.
«No piense que llevar un estilo de vida saludable en otros aspectos compensa trabajar demasiado y no tomarse vacaciones: las vacaciones pueden ser una buena forma de aliviar el estrés», afirma.
El temor a quedarse atrás
Los hallazgos del informe podrían interesar especialmente a personas de todo el mundo que no utilizan todos los días de vacaciones que les corresponden.
No todo el mundo tiene derecho a vacaciones pagadas. En Estados Unidos, por ejemplo, los empleadores no tienen la obligación legal de conceder vacaciones pagadas a sus trabajadores. Además, un estudio del Centro de Investigación Económica y Política informa que uno de cada cuatro empleados del sector privado no tenía ningún día de permiso remunerado.
Pero incluso cuando se tiene derecho a vacaciones pagadas, la presión de los compañeros y las actitudes en el lugar de trabajo pueden impedir a veces que la gente se tome un descanso. Algunos trabajadores temen que no parezca que están plenamente comprometidos con su trabajo, mientras que otros temen que alguien haga mejor su trabajo durante su ausencia.
En una reciente encuesta sobre los hábitos vacacionales de más de 15.000 adultos de 30 países distintos, Japón quedó en último lugar en cuanto a no tomarse los días de vacaciones anuales asignados; Corea del Sur y Singapur también quedaron al final de la lista.
Entre las razones que se dan para no tomarse un descanso adecuado figuran sentirse culpable o querer mostrar solidaridad con los colegas.
Pero el problema no se limita a Asia, conocida por su cultura de largas jornadas laborales.
Otra encuesta de Acas realizada en 2015 sugiere que solo la mitad de los empleados del Reino Unido se toma todos los días de vacaciones anuales que le corresponden; la preocupación por quedarse atrás fue la razón más mencionada.
El temor a perder el empleo puede ser muy real. Y algunas de las razones que se dan para no querer ausentarse un par de semanas pueden incluso parecer lógicas o justificables.
Sin embargo, quizá haya llegado el momento de reconsiderarlo. Unas simples vacaciones podrían marcar una diferencia mucho mayor de lo que imagina.






