Los países más jóvenes del mundo se encuentran todos en África; las previsiones para 2020 muestran que solo un país no africano, Afganistán, figura entre los 20 primeros.
Los datos, procedentes de las World Population Prospects 2019, son un claro recordatorio de la juventud de la población africana.
Un número tan elevado de jóvenes representa tanto un desafío como una oportunidad para el continente.
Los 10 primeros
Se prevé que Níger tenga la población más joven del mundo en 2020, con una edad mediana de tan solo 15,2 años.

Este país de África Occidental tiene la tasa de natalidad más alta del mundo, con una media de 7,2 hijos por mujer a lo largo de su vida. Como resultado, se prevé que la población del país casi se triplique para 2050.
Malí y Chad completan los tres primeros puestos, con edades medianas de 16,3 y 16,6 años, respectivamente.
La oportunidad, y el desafío, que representa la juventud
El Instituto Africano de Política para el Desarrollo destaca la oportunidad que representa una población joven en África.
La inversión en salud y educación, junto con un entorno que facilite el empleo y la inversión, podría generar un dividendo demográfico que impulse el desarrollo económico.
Sin embargo, si ese dividendo no se materializa, el continente podría enfrentarse a una carga demográfica. Esto conlleva el riesgo de un alto desempleo, pobreza y baja productividad, según UNICEF. Estos riesgos suponen una amenaza adicional para la estabilidad y la seguridad en toda África.
El informe más reciente de la Fundación Gates también subraya la importancia de las poblaciones jóvenes en un sentido más amplio: «La floreciente población juvenil de hoy puede ser una buena noticia para la economía; si los jóvenes están sanos, formados y son productivos, habrá más personas para realizar el tipo de trabajo innovador que estimula un crecimiento rápido». Pero el informe destaca la necesidad de invertir en capital humano para hacer realidad esta situación.

