Las mujeres ganan un 10-37% menos que los hombres de media por trabajar en la economía gig de Australia.
También cobran AUD2,67 ($2,01) menos por hora.
Estas son algunas de las conclusiones de un informe sobre el trabajo gig realizado por el estado de Victoria.
Concluye que la economía gig puede agravar las desigualdades de género existentes.
Si es mujer y trabaja en la economía gig de Australia, podría estar ganando hasta un 37% menos que sus homólogos masculinos.
Es una de las conclusiones de un nuevo informe del estado de Victoria, situado en el sureste del país. Su gobierno encargó a la Queensland University of Technology que revisara la investigación australiana y global sobre la economía gig.
La economía gig se refiere a contratos de corta duración y trabajos freelance, en lugar de empleos permanentes. El informe australiano – Dimensiones de género del trabajo en plataformas digitales – concluye que este tipo de trabajo puede “agravar las desigualdades de género existentes en el empleo” e incluso “crear nuevas formas de desigualdad de género”.
Las mujeres ganan menos
Según el informe, las mujeres ganan entre un 10% y un 37% menos que los hombres por el trabajo en la economía gig. También se enfrentan a “ingresos variables y tarifas de pago fluctuantes”, especialmente en los puestos de cuidados domésticos.
De media, los hombres ganan AUD2,67 ($2,01) más por hora por el trabajo gig que las mujeres. Además, es más probable que los salarios anuales de las mujeres en la economía gig sean inferiores a $40.000, mientras que los hombres tienen más probabilidades de ganar más de $100.000.
Algunas investigaciones globales citadas en el informe sugieren que el trabajo gig refuerza los estereotipos de género. Por ejemplo, hay menos mujeres en sectores como el transporte y el reparto de comida, y más hombres en áreas como el desarrollo de software y la tecnología.
Economía gig y género
Otras investigaciones coinciden con estas conclusiones. Un informe sobre la economía gig en la Unión Europea publicado en la European Labour Law Journal señala que los servicios de traducción y los “servicios presenciales” (por ejemplo, trabajar en domicilios particulares) son los tipos de trabajo gig en los que predominan las mujeres. En el caso de los hombres, son el desarrollo de software y el transporte.
El informe describe el trabajo gig como “una enorme oportunidad para mejorar la igualdad económica de las mujeres”, ya que estas pueden compaginar el trabajo en la economía gig con las labores del hogar y de cuidados.
Pero la persona autora también advierte de que “los algoritmos de aprendizaje automático están provocando discriminación” al favorecer a los hombres para determinados puestos.
Brecha de género en el empleo
El Informe Global sobre la Brecha de Género 2021 del Foro Económico Mundial revela que las mujeres se enfrentan a una “grave infrarrepresentación” en los puestos laborales del futuro. Esto incluye la computación en la nube, donde las mujeres son solo el 14% de la plantilla, y la ingeniería, donde representan una quinta parte de la plantilla. En datos e inteligencia artificial, el 32% de la plantilla son mujeres.
Esta disparidad es un factor clave de la desigualdad salarial, ya que este tipo de puestos suelen tener salarios superiores a la media. Mientras tanto, el tipo de empleos habituales entre las mujeres de ingresos bajos y medios corre “el riesgo de verse representado de forma desproporcionada entre los empleos destruidos por la automatización”, advierte el Foro.
La principal conclusión del Informe Global sobre la Brecha de Género 2021, que abarca 156 países, es que las mujeres de todo el mundo están a 135,6 años de la paridad de género con los hombres. En la participación y las oportunidades económicas, que incluyen la brecha salarial de género, la distancia es aún mayor: 267,6 años.

